Porque se pueden hacer galletas preciosas sin necesidad de materiales raros, ni caros ni complicarnos la vida. ¿No dicen que menos es más?
Todo el mundo teme la "cuesta de enero". Pero, seamos sinceros, hay otra cuesta que no se queda atrás. La de septiembre.
En agosto nos dejamos llevar por la euforia del momento, las fiestas populares de ciudades y pueblos, el calorcito, las vacaciones,... Y nos pensamos que nuestra tarjeta de crédito no tiene fin, que somos como Paris Hilton (pero con cerebro) y que qué más da, que me quiten lo bailao!
Y claro, llegan primeros de septiembre, los extractos de la tarjeta y la vuelta al cole. Yo, por suerte, no tengo hijos, así que eso que me ahorro. Pero he tenido 4 bodas este verano y dos meses el coche en el taller, lo que equivale a un funeral (para mi cuenta corriente). Además dos meses enteros sin trabajar y sin ingresos implica que ahora mismo me encuentro en un proceso de deceleración del crecimiento de mi PIB personal en diferido.
Pero mi adicción a los dulces no entiende de deceleraciones, es más, con la vuelta al curro a aumentado desproporcionadamente. Así que aprovecho cualquier excusa para encender el horno y hacer galletas. Me encantan.
El otro día las iba a meter así sin más y pensé: ¿y si les hago algo para que no sean tan sosinas? Recordé unos cortadores de galletas que me compré en la tienda "Casa" (todo "low-cost", ya veis) que venían con tres stencils. Todo por el módico precio de 1,29€.
Y sin pensarlo me dejé llevar y salieron estas galletas.
Sencillas a más no poder. Decoradas, pero sin "chuminadas". Sin fondant, sin glasa. No cuestan nada de trabajo, ni añadimos azúcar extra. Tardamos menos de un minuto, manchando lo mínimo. Y como para tener en casa para sacar a las visitas y quedar bien son lo más.
En este post os di otra idea para decorar galletas con cosas que tenemos por casa. Que por cierto me acabo de dar cuenta: vaya truño de fotos! En fin... Que el que no tiene galletas "bonitas" es porque no quiere!
La receta es la que siempre uso para las galletas de mantequilla, la podéis ver aquí. Y de paso en ese post tenéis también otra idea súper sencilla para hacer galletas llamativas pero simples.
Ideales para tomarse una relaxing cup of café con leche in the salón of my casa. Como diría aquella. ;)
GALLETAS DECORADAS CON STENCILS
Necesitamos:- nuestra masa de galletas estirada
- cortadores de galletas
- stencils (de los dibujos que queráis)
- cacao en polvo
- colador
Preparación
Cortamos las galletas con los cortadores que queramos y metemos en la nevera. Esto es porque yo siempre meto las galletas cortadas a la nevera mientras se precalienta el horno, a fin de meterlas en el horno lo más frías posibles para que guarden bien la forma.
Precalentamos el horno a 170ºC (o según vuestra receta de galletas).
Sacamos las galletas de la nevera. Colocamos el stencil elegido encima y con ayuda de un colador, espolvoreamos el cacao encima de la galleta.
Con mucho cuidado, retiramos el stencil. Hay que tener cuidado para no desfigurar el dibujo y para no pringar todo de cacao!
Procedemos así con todas las galletas que queramos.
Horneamos igual que hacemos normalmente. En mi caso, 15 minutos, justo hasta que empiezan a tostarse un poco los bordes. Sacamos del horno y dejamos enfriar 5 minutos en la propia bandeja para después transferirlas a una rejilla.
Fácil, sencillo y para toda la familia. Ayyyy, si todo fuera tan fácil en esta vida! ;) Espero que os animéis a hacerlas y me enseñéis los resultados. Si no tenéis stencils no me vale de excusa, porque los podéis hacer caseros o podéis usar los tapetes de ganchillo que tengáis por casa. ¡Imaginación al poder!
Muás































































