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domingo, 30 de diciembre de 2012

Confettis y alcohol para despedir el año: cupcakes de ron con coca-cola

* No sé qué puñetas le pasa hoy a Blogger que no me deja hacer más grandes algunas fotos y creo que los enlaces no funcionan...estará saturado con el fin de año o así! Así que os lo publico tal cual y cuando pueda lo arreglo.
 
¿Acaso se os ocurre algo más típico de Nochevieja que los confettis y las ingentes cantidades de alcohol? Bueno, aparte de las uvas (o la tradición de cada país) y los matasuegras, claro.
 

A mí la verdad que me parece que son dos elementos básicos de la última noche del año, así que mi propuesta para esta noche tan especial incluye ambas cosas fusionadas en forma de cupcake.
 
Reconozco que a mí en Nochevieja me gusta irme a la cama sobre la 1 y el día de Año Nuevo levantarme y darme un buen paseo por el monte, pero eso ya es porque una es un poco "rarita". Pero es que no creo que empezar el nuevo año con una resaca de tres pares de narices, dolor de cabeza, ojeras hasta el suelo, nauseas nada más ver la comida y con ganas de meterte a la cama y desaparecer sea la mejor manera de empezar... ¡Pero ya os digo que es que yo soy un poco rara!
 
 
En fin, rarezas y manías mías aparte, es cierto que es una noche para celebrar, olvidar lo malo, recordar lo bueno que nos ha traído el año que se va y hacernos un montón de buenos propósitos para el año que entra que sabemos que se van a quedar en eso: propósitos. Os lo digo yo que soy monitora de aerobic y las primeras dos semanas de clases después de Navidades está la clase que no entra ni un alfiler...pero poco a poco va menguando, a la misma velocidad a la que los buenos propósitos de Año Nuevo van haciendo aguas.
 
 
 
A lo que iba, por si os animáis a probarlos (que os lo recomiendo totalmente) os dejo la receta de unos cupcakes basados en una de las bebidas  más famosas: el ron con Coca-Cola o cubalibre.
 
Hacía tiempo que tenía ganas de hacer unos cupcakes "alcoholizados" pero quería salirme un poco de los ya típicos cupcakes de mojito. Si se podían hacer de mojito, se podrían hacer de cualquier otro cocktail, ¿no? La idea definita cuajó al ver en el blog de Laurilla Fondant unos cupcakes de cubalibre. Por cierto que es un blog de lo más recomendable por si no lo conocéis. En este caso he adaptado un poco (o un bastante) su receta y el resultado fueron unos cupcakes sorprendentemente suaves y tiernos. No sabían mucho a alcohol porque no quise echarle demasiada cantidad, ya que me daba miedo pasarme y que eso fuera incomible. Pero fueron un éxito.
 
 
En lugar de buttercream, que ya sabéis que no me gusta, y como una crema de queso me parecía que no pegaba mucho, utilicé la "buttercream que no sabe a buttercream" que os expliqué como hacer. En el enlace tenéis todos los pasos y la explicación de cómo se hace. Como dije que quería seguir investigando y probando la versatilidad de la crema, pues me atreví. Simplemente lo que hice fue añadir al batido final un chorrito de ron y otro de coca-cola (al gusto). El resultado de sabor, de suavidad y de textura es increíble. El único "pero" que le veo es que me quedó una especie de textura de mousse y no es muy adecuada para aplicar con manga pastelera...seguiré investigando en el año nuevo (mira, ya tengo un propósito!).
 
 

CUPCAKES DE RON CON COCA-COLA

Inspiración: esta receta del blog de Laurilla Fondant        Dificultad: cogerle el punto justo a la cantidad de alcohol         Duración: 20 minutos + el horneado
 
Ingredientes (para 12 cupcakes)
  • 115 g. de mantequilla (a Tª ambiente)
  • 120 g. de azúcar
  • 3 huevos M
  • 175 g. de harina
  • 50 g. de cacao en polvo (o, en su defecto, chocolate para postres rayado)
  • 1 1/2 cucharadita de levadura
  • una pizca de sal
  • 120 ml de leche
  • 100 ml. de ron
  • 100 ml. de Coca-Cola (yo utilicé Coca-Cola Zero, pero no por eso de cuidar la línea, sino por no aportarle demasiado dulzor a la masa)
Para el almíbar
  • 50 ml. de agua
  • 50 g. de azúcar
  • 50 ml. de ron
  • 50 ml. de Coca-Cola
Preparación
 
Precalentamos el horno a 180ºC.
Tamizamos la harina junto con la levadura, la sal y el cacao y reservamos. Si no tenéis cacao en polvo, lo podéis hacer rayando chocolate fondant o de postres como hice yo. En ese caso no lo tamicéis, lo unís luego a la harina tamizada.
En un bol ponemos la mantequilla junto con el azúcar y batimos hasta obtener una crema. Vamos añadiendo los huevos uno a uno, batiendo para que se integren bien antes de añadir el siguiente.
Añadimos la mitad de la mezcla de harina y cacao y batimos lo justo para que se integre en la masa. Agregamos la leche junto con el ron y la Coca-Cola (mezclamos el ron y la Coca-Cola y esta mezcla la añadimos a la leche). A continuación, el resto de la harina. Hay que batir lo justo para que quede una masa homogénea, no más.
Preparamos las cápsulas de papel en el molde y las rellenamos hasta 2/3 de su capacidad. Horneamos durante 25 (aproximadamente, sabremos que están cuando al pincharlos con un palillo, éste salga limpio).
 
Mientras se están horneando los cupcakes es el momento de preparar el almíbar. Para eso ponemos el agua junto con el azúcar en un cazo al fuego y dejamos que hierva. Lo quitamos del fuego y le añadimos el ron y la Coca-Cola.
 
Cuando estén listos los cupcakes, los sacamos del horno y pasados 5 minutos los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse. Los pinchamos varias veces con un palillo en la superficie y los "pintamos" bien con el almíbar.
 
Preparamos el buttercream, el clásico o este y decoramos con unos confettis de azúcar.
 
 
Y ya tenemos unos cupcakes de lo  más "fiesteros" para celebrar la Nochevieja. ¿Qué os parecen?
 
VARIACIONES: podéis probar a hacerlos con otras bebidas (o "cubatas") que os gusten a ver qué tal quedan. Se puede variar la cantidad de alcohol según gustos. Si no le echáis ron a la buttercream ni al almíbar, también lo pueden tomar los niños, ya que el alcohol de la masa se evapora durante el horneado.
 
 
Mi intención es publicar otra entrada antes de que acabe el año, pero por si no me da tiempo, os deseo ya un ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!! Y que el "13" nos traiga muchas alegrías que falta nos hace con este panorama! Solo puedo daros las gracias por seguirme en esta "aventura" bloguera que empezó en el 2012 y que jamás hubiera pensado acabar el año con más de 200 seguidores y más de 46 mil visitas!!!!! Sois la caña!!!!!!!
 
Muás



sábado, 15 de diciembre de 2012

Ideas navideñas varias

Hoy os traigo una entrada sin receta (ooooo....), pero NO!!!! No os vayáis!! Que seguro que os gusta! ;)

La entrada de hoy es visual, pero llena de ideas para que estas navidades sorprendáis a vuestros allegados y conocidos.


Hoy quiero enseñaros algunas cosillas que he ido haciendo últimamente para decorar tartas, cupcakes, galletas...o simplemente para decorar la casa o el árbol!! Espero que os gusten y que os puedan servir de inspiración para preparar algo.


Al primero que os presento es mi "Elfo esquiador", que es del que más orgullosa me siento!! Está mal que lo diga yo, pero es que ha quedado tan salado...jejeje. Sirve para decorar una tarta o simplemente para ponerlo en la entrada de casa como lo tengo yo!!jajajaja






Otras de las propuestas que os enseño son unos cupcakes "invernales". Empecé con una idea totalmente distinta y al final resulta que acabé haciendo esto...esa es la gracia de improvisar!


Por un lado un "paisaje invernal", con su abeto, el muñeco de nieve y las pisadas que algún animalillo del bosque ha dejado por ahí:


Y por otro, unos juguetes que el Olentzero ha dejado para algún niño (lo siento, no soy de Papá Noel, aquí en el País Vasco los regalos los trae un carbonero que baja del monte con su saco, su pipa, su barba y su cara manchada de carbón y les deja regalos a los niños)


Esta idea de los juguetes es aplicable a cualquier juguete que se os ocurra. Lo que pasa es que me salió el oso tan grande que ya no podía poner más cosas!!jajajaja.






Y lo último que os enseño hoy son estas galletas:


He de decir que estas galletas de paisaje invernal las he hecho gracias a Sofía de Las Galletas de Sofía, ya que estoy haciendo un curso online de decoración de galletas. Estas son unas de las galletas que teníamos que hacer como deberes. Me apunté sobre todo para vencer mi "glasafobia" y he de decir que aunque voy progresando, la glasa y yo no somos amigas...y dudo mucho que lleguemos a serlo!!jajajaja.


Espero que os hayan gustado!! Y si os apeteciera algún tutorial de alguna de las cosas que habéis visto, no dudéis en pedir!! "Pedid y se os dará" como decía aquel... Si tenéis cualquier duda también, estaré encantada de ayudar!

La próxima entrada vendrá con receta, prometido!!

Muás

sábado, 1 de diciembre de 2012

Sucumbiendo al "cuquismo": cupcakes de bailarinas

¿No os pasa a veces que el cuerpo os pide "algo"?


De repente sentís la necesidad de hacer algo y hasta que no lo hacéis no os quedáis tranquilos. Tenéis todo el rato ese "run-run" en la cabeza.

Da igual lo que estéis haciendo, siempre os acecha.


Pues bien, eso me pasaba a mí con estos cupcakes. Últimamente todas mis entradas en el blog era de recetas llamemoslas "normales", prácticas, del día a día. Sin "monismos" ni nada por el estilo.


Y mi cuerpo se empezó a rebelar. Necesitaba crear algo "cuqui", "mono" o de definición similar. ¡¡Lo necesitaba!! Y yo decía ¿pero qué me pasa? Si yo no soy así!!!!jajajaja

La cosa es que en muchas fotos por la red he visto cupcakes decorados con la técnica "ruffle" (sí, como las patatas fritas, juas juas juas) o de volantes. Y nada más verlos pensé: bailarinas.


















Desde entonces a diario mi cabeza me torturaba y me decía: "Tienes que sacar tiempo para hacer unos cupcakes de bailarinas". Pero cada vez que iba a "crear" algo, acababa haciendo cosas más prácticas para aprovechar cositas que tenía por casa.



Hasta que el otro día dije: ¡¡se acabó!! Me tengo que quitar este mono ya!!
Y aprovechando que iba a decorar unas galletas para un encargo, me puse a ello.



Y ya veis el resultado. Espero que tanta "tortura" haya  merecido la pena y que os guste el resultado. A mí personalmente, y está mal que yo lo diga..., ¡me encantan! Las fotos no son las mejores, pero es que esta semana la luz ha brillado por su ausencia y no paraba de llover.


Si os gustan y os apetece, podría preparar un pequeño tutorial o paso a paso de cómo hacerlos.


La próxima entrada, vuelvo a mis recetas "prácticas" ;)


Muás!!!!!

Iratxe

martes, 27 de noviembre de 2012

Cupcakes diferentes de jengibre y manzana

Hace unos días se juntaron varios factores que dieron lugar a estos cupcakes:
  • tenía unas manzanas de huerta pequeñitas y muy ácidas que no nos gustaban para comerlas solas
  • me regalaron jengibre fresco para que usara en algún postre
  • tenía kilos de  membrillo casero que hice pero que en lugar de cuajar quedaron como si fuera mermelada
  • tenía también un yogur natural de los "güenos"
  • desde hacía tiempo tenía unas cápsulas y toppers para cupcakes de gatos...y justo hace unos días se cumplió un año de que trajimos el gato a casa
Resultado:



Tengo que advertiros que tienen un sabor un tanto particular, ya que el jengibre, sobre todo el fresco, le dan mucho sabor. Hay gente a la que no le gusta este sabor que le da el jengibre, así que en ese caso no probéis estos cupcakes!!


Se me ocurre que podéis sustituir el jengibre por canela, que además la canela le va fenomenal a la manzana. Y si no tenéis membrillo, no pasa nada. Os podéis comer las magdalenas así solas como quedan que también están muy ricas! Yo se lo puse simplemente para darle un poco más de color y para ir dándole salida a tanto membrillo-mermelada que tengo, jajaja.

Pero antes de que os ponga la receta me vais a permitir presentaros a "alguien":


Este es el culpable de que cuando me pongo en el ordenador me cueste hacer todo el doble de tiempo!! Tiene fijación por sentarse y tumbarse en el teclado, o simplemente pasearse por encima de él. No sé, yo creo que está necesitado de comunicación y quiere chatear o abrirse un perfil en Facebook, jajaja.


El gato se llama Izki, al igual que el Parque Natural en el que trabajo. Y se llama así precisamente porque allí fue donde apareció. Él y otro gato aparecieron un lunes abandonados y decidí llevármelos a casa. El otro lo cogimos pronto, pero este costó 4 días cogerlo! El otro era como un tigre y se lo di a  mi madre, pero el pobre no tuvo buena suerte y al cabo de un mes apareció atropellado :(


Este nos lo quedamos nosotros y ya ha pasado un año!! Mi novio casi me echa de casa por meterle un gato a la fuerza....pero ahora es el amo de la casa!! Y es que este no es un gato normal, es muy peculiar. Parece un perro de personalidad y es la mar de mimoso. Si hasta nos da abrazos cuando llegamos a casa!!!! Le encanta subirse a la chepa (literalmente) y cuando le hablas te contesta, vamos, que es raro de narices!


Y después de este momento "familiar", jejeje, ahora ya sí no me enrollo más y os dejo la receta por si alguien se anima a probarla. La idea me vino de todos los factores que os he comentado antes y la inspiración "recetil" la saqué del libro "MAGDALENAS" de Xavier Barriga. Al final cogí dos recetas de ese y las fusioné y adapté un poco a lo que quería.


CUPCAKES DE JENGIBRE, MANZANA Y  MEMBRILLO (para 12 unidades)

Inspiración: libro "Magdalenas" de Xavier Barriga           Dificultad: ninguna o menos          Tiempo: 1 hora como mucho

Ingredientes:
  • 1 yogur natural (a ser posible de los que son "caseros")
  • 1 medida del vaso de yogur de aceite de girasol o de oliva suave (nada de virgen extra!!)
  • 2 medidas de azúcar
  • 2 y 1/2 medidas de harina
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de levadura
  •  jengibre fresco (de no tenerlo, sirve el que se compra molido)
  • 1 pizca de sal
  • 1 manzana pequeña
  • membrillo para decorar
Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol ponemos el yogur, el azúcar y el aceite y batimos bien hasta que quede todo integrado. Añadimos los huevos y procedemos de igual  manera.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Vamos incorporándola a la masa mezclando bien, batiendo lo justo para que se integre.
Rallamos un poco de jengibre fresco y lo añadimos a la masa, removiendo con una espátula.
Llenamos las cápsulas para magdalenas hasta unos 2/3 de su capacidad y reservamos.
Pelamos (opcional) la manzana y la cortamos en rodajas. Colocamos un par de ellas encima de cada molde y la espolvoreamos con un poquito de azúcar. Se le podría echar también canela.
Horneamos durante 25  minutos.
Dejamos enfriar 5 minutos y a continuación los sacamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.


En esta ocasión, las "decoré", tanto visual como "comestiblemente" con un poco de membrillo casero. El mío quedó con textura de mermelada, con lo que con una cuchara deposité un poco sobre cada cupcake. 

VARIACIONES: se puede sustituir el jengibre por canela o combinar ambos. Puede echarse manzana también en la propia masa. Si no tenéis membrillo, se pueden comer solas, tal cual salen del horno. Si vuestro membrillo es "del de verdad", vamos, con consistencia adecuada, podéis poner un trocito encima o con ayuda de una cuchara aplastarlo para que quede más cremoso.


Espero que os hayan gustado! Me voy a galletear un rato a ver si entro en calor que aquí ya está medio nevando! Estoy preparando unas cositas que espero publicarlas pronto y espero que os gusten tanto como a mí!!

Muás!
Iratxe

viernes, 16 de noviembre de 2012

El frosting (o crema) "perfesto": la no-buttercream

Si, como a mí, no os gusta nada la buttercream (ya sabéis, esa que lleva mucha mantequilla y todavía más azúcar glass en cantidades industriales)... ¡¡estáis de enhorabuena!!


A mí no me gusta la buttercream por varias razones: o sabe demasiado a mantequilla o, si le echas tanta azúcar como para que no sepa a mantequilla, entonces sabe demasiado a azúcar. Además, al metérmela a la boca no puedo dejar de pensar que es mantequilla pura y dura y no me termina de convencer esa textura a "grasaza" total. Por no mencionar el gasto en azúcar glass que conlleva...


Por eso siempre que hago cupcakes les pongo crema de queso (o cheese cream frosting, como se dice de forma "moderna"), con mucho queso y poca mantequilla o con queso y nata. Pero para según qué combinaciones no termino de verle el punto...por ejemplo, una crema de Baileys y que la base sea una crema de queso?? No sé no sé... Además al llevar queso te obliga sí o sí a refrigerarla, con lo cual la magdalena se queda seca.


Hasta que un día, trasteando entre los tropecientos blogs que sigo, finalmente vi la luz! En dos de ellos hablaban de una buttercream que no sabe a mantequilla, con una textura suave y mucha versatilidad. Cada blog lo hacía de una manera un poco distinta, pero la idea era la misma. Estos blogs son los siguientes:
  • Con corazón de azúcar: hay una entrada en la que habla de una buttercream super cremosa de Magnolia Bakery, la pastelería que se hizo famosa y que hizo famosos los cupcakes gracias a la serie Sexo en Nueva York. Al parecer, es la buttercream que usan allí.
  • Biscayenne: si no habéis visto su blog, sin duda os lo recomiendo. Un sitio con personalidad propia y unas recetas para quitar el hipo. Tiene una entrada en la que habla de "la crema pluscuamperfecta" y, aunque ella la hace también con queso, la metodología es la misma que en la anterior.


Pues bien, como me acababa de comprar un extracto de vainilla nuevo y quería probarlo, me decidí a hacer unos cupcakes de vainilla y probar este frosting también de vainilla. Una vez más, ese problema genético que tengo que me impide copiar recetas al pie de la letra, me hizo hacer una mezcla entre las dos. Usé menos azúcar y mantequilla que Con Corazón de Azúcar y no le eché queso como Biscayenne.


¿Qué os puedo contar del resultado? Pues que es PER-FEC-TO!!!!!!!! Queda una crema suave a más no poder, nada empalagosa y sin sabor a mantequilla. De hecho, a mí me recordaba totalmente a los helados de vainilla. Me queda probar hasta dónde llega su versatilidad. Es decir, en ninguno de los dos blogs he visto que la hayan usado más veces o con otras variaciones de sabor. Así que para próximas veces que  me dé por hacer cupcakes, tengo que repetirla y probarlo sustituyendo parte de la mantequilla por queso o probar a añadirle otros sabores e ingredientes a ver qué tal sale.

Ya os iré mostrando mis avances.


Como veis, puede usarse perfectamente con manga pastelera igual que una buttercream normal (los defectos que veis a las fotos son cosa de mi falta de habilidad, no es culpa de la crema...).

Eso sí, cuando veais la explicación y los ingredientes, no os asustéis porque lleva harina!






 
He intentado hacer un pequeño paso a paso para que no os resulte demasiado rara la receta. Aunque justo de la parte del medio no saqué fotos...qué desastre!! Lo que más os chocará es que lleva harina, ya que primero hay que hacer una especie de bechamel. Pero precisamente ahí está el truco, eso es lo que hace que no sepa a mantequilla y que podamos usar azúcar normal en lugar de icing sugar o azúcar glass.
 
 
LA NO-BUTTERCREAM PERFECTA (no se me ocurre qué nombre ponerle, la verdad)
 
Inspiración: Con Corazón de Azúcar y Biscayenne    Tiempo: 40 minutos aprox.   Dificultad: todo es pillarle el punto        Cantidad: para decorar unos 12 cupcakes (y os sobrará un poco para rebañar)
 
Ingredientes
  • 4 cucharadas de harina
  • 240 ml de leche
  • 250 g. de mantequilla
  • 150 g. de azúcar (de la normal, nada de glass)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
 
Soy un poco "zoquete" y se me olvidó poner el azúcar en la foto!!! :D
 
Preparación
 
En un cazo, calentamos un poco de harina cuidando de que no se nos tueste mucho. Apartamos el cazo del fuego y añadimos un poco de la leche, poco a poco y batiendo bien con unas varillas para que no nos salgan grumos.
(El paso de calentar la harina primero nos lo podemos saltar y directamente en el cazo echar la harina y poco a poco la leche).
 
Lo volvemos a poner al fuego (fuego medio) y echamos el resto de la leche sin dejar de batir.
 
 
Batiendo de vez en cuando para que no salgan grumos, lo calentamos unos 15 minutos (esto es a ojo, hasta que veais que ya está). Tiene que quedar una bechamel espesa, tipo así:
 
 
 
La dejamos enfriar. Tiene que enfriar bien para que luego no nos derrita la mantequilla. Si tenéis mucha prisa, podéis pasar la bechamel a un bol frío y la dejáis enfriando ahí.
 
Por otro lado, batimos la mantequilla, que tiene que estar a temperatura ambiente, para ablandarla un poco. Le vamos añadiendo poco a poco el azúcar y seguimos batiendo bien hasta que quede una crema esponjosa. Cuando ya casi esté, es el momento de añadir el extracto de vainilla y terminar de batir. Si quisierais hacerla con queso, se añadiría mitad de mantequilla, mitad de queso y se batiría todo junto.
 
Vamos añadiendo a esta crema la bechamel ya enfriada a cucharadas, sin dejar de batir. Si aún estuviera caliente nos derretiría la mantequilla y ya no tendría remedio... Cuando hayamos agregado toda la bechamel, batimos a velocidad alta un poco más.
 
 
Aquí es cuando alucináis con la textura tan esponjosa que adquiere la crema. Si quiesierais añadirle algún sabor o colorante, en este último "batido" sería el momento.
 
Tapamos el bol con papel film y lo metemos a la nevera 15 minutos para que la crema se asiente. Este paso es esencial !! Será el que haga que la crema coja la consistencia y textura perfectas. Se nos quedará algo así:
 


Como veis es super cremoso. Yo no pude evitar comer alguna cucharada para probarlo...y tenía la sensación de estar comiendo helado de vainilla! No se nota el azúcar y no sabe para nada a mantequilla.
 

Os cuento mi impresión frente a la buttercream:

VENTAJAS: no sabe para nada a mantequilla. Se usa azúcar normal, con lo que el ahorro para el bolsillo es importante y la tenemos en cualquier supermercado. Queda una crema muy esponjosa y suave, nada empalagosa. Se puede usar con manga pastelera y no necesita refrigeración para conservarla. Mucho más sencillo que otras alternativas al buttercream como el Swiss Meringue Buttercream (SMBC) o el merengue italiano, ya que no hay que andar haciendo merengue ni montando claras a determinada temperatura.
 
DESVENTAJAS: yo diría que ninguna.... Por decir algo, solo que hay que andar haciendo la bechamel, con lo que se tarda más que para hacer una buttercream normal.


 
Ahora solo me falta probar hasta dónde llega la versatilidad de esta crema, es decir, qué tal funciona añadiéndole sabores, galletas troceadas, licor,... Vamos, si aguanta igual de bien que la buttercream. Pero por lo que pude probar, yo creo que sí.
 
 
 

Espero que este post os haya servido de ayuda para tener una alternativa a la buttercream o si algún día os encontráis con que queréis hacer buttercream y no tenéis azúcar glass. Si la probáis contadme, que así entre tod@s vamos probando si realmente esta crema es la alternativa definitiva!!
 
Muás
 
Iratxe

P.D. las nubecillas que decoran estos cupcakes me las regaló mi ama, son americanas y están buenísimas!!