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miércoles, 10 de abril de 2013

Bizcocho de galletas al microondas y ¡que viva la pereza!

No sé qué me pasa esta semana, pero la pereza se ha apoderado de mí.
 
Tengo un montón de ideas y de recetas en la cabeza que quiero hacer (mi lista de "pendientes" empieza a ser peligrosamente larga), pero el cuerpo no me sigue. No hay  manera.
 
Le digo: "venga, vamos a la cocina a hacer esas galletas que tienen tan buena pinta". Pero él sigue con el culo pegado a la silla.
 
Entonces le digo: "bueno, pues vamos a hacer ese otro pastel que además de tener muy  buena pinta lleva poquitos ingredientes". Pero nada, sigue el culo pegado a la silla.
 
Como último recurso le digo: "va, esos muffins que llevas meses queriendo saber cómo se hacen. Ahora que ya tienes la receta no puedes esperar a probarla!". Pues ni con esas. oye. No hay manera.

 
Se me ha quedado el cuerpo bloqueado en modo Pereza ON. De vez en cuando me pasa, como soy bastante hiperactiva, hay temporadas en las que mi cuerpo se rebela y me obliga a bajar el ritmo. Así que hasta que se me pase, y para saciar un poco mi mono de dulce y de hacer cosas nuevas, tuve que buscar algo que fuera el no va más de la vagancia: un bizcocho que se hace en el microondas!

 
Y oye, que no ha quedado ni tan mal! Igual hasta hago el enorme esfuerzo de hacer otro y todo! jajaja. Os dejo la receta, que la pereza me ha invadido hasta a la hora de escribir, y mira que eso se hace sentada! Buuuuuf! A ver si se me pasa pronto!


Por cierto, esta receta os va a venir de perlas y no sólo para esos días que andéis con la pereza a tope. Si tenéis una visita inesperada  y le queréis sacar algo con el café, podéis prepararlo en un plís y quedar como auténticos anfitriones. Además se hace con ingredientes que tenemos de normal por casa.

O para esos días que no queremos encender el horno porque hace mucho calor, o porque no queremos encenderlo a lo tonto, o porque se nos ha estropeado y estamos a punto de que nos dé un ataque de ansiedad por no poder preparar ningún bizcocho.


 

 BIZCOCHO DE GALLETAS DIGESTIVE AL MICROONDAS

Inspiración: la idea la vi en un vídeo de YouTube...pero no sé ni cómo llegué a él!! Así que ya siento no poder mencionar la fuente :(
Dificultad: a prueba para los más negados en la cocina.
Tiempo: 15 minutos
 
Ingredientes
  • 200 g. de galletas tipo Digestive (la original usaba galletas María, pero no tenía y por no ir a comprar...buf!)
  • 100 g. de azúcar
  • 4 huevos
  • 60 ml. de leche
  • 50 g. de mantequilla
  • 1 cucharadita de levadura
Preparación
 
Trituramos las galletas con la batidora y reservamos.
Derretimos la mantequilla en el microondas y dejamos templar.
En un bol ponemos los huevos, el azúcar, la leche y la mantequilla derretida. Se puede batir con la batidora de cuchillas normal y corriente, no hacen falta  varillas.
Por último añadimos las galletas y la levadura y batimos para que se integren bien.
Enharinamos un molde apto para microondas y vertemos nuestra mezcla.
Lo cocemos durante 7 minutos a 800W de potencia. Lo sacamos y pinchamos por el centro para saber si está hecho. Si vemos que le falta un poco, lo vamos poniendo 30 segundos más, las veces que sean necesarias para que se termine de hacer.
Dejamos templar un poco y desmoldamos.
¡¡A comeeeeeeeeeeeer!!
 
 
VARIACIONES: la receta original se hacía con galletas María, pero yo la he hecho con Digestive porque son las que siempre tengo por casa. Podéis hacerlo con vuestras galletas favoritas, lo cual le dará un toque de sabor especial.
 
 
 
¡Ya veis que más fácil imposible! En 15 minutos o menos podéis tener preparado un bizcocho para la merienda o para un desayuno diferente y no os tenéis que preocupar de encender el horno ni nada. Ideal para esos días en que estamos perezosos como yo o para cuando empiece a apretar el calor y eso de encender el horno nos tire para atrás! No es el mejor bizcocho que vais a comer en vuestra vida, pero para apañar una merienda y acabar con el mono de dulce es estupendo!
 
Así que...¡a probarlo!
 
Muás

miércoles, 3 de abril de 2013

Cookies de café con chips de chocolate blanco

Después de la Semana Santa y ese atracón de repostería y dulces tradicionales, ¿a alguien le quedan ganas de dulce?
 
Han sido días de torrijas, de monas de Pascua, de huevos de chocolate, de ver tartas, cupcakes y galletas decoradas con temática de Pascua por doquier,... que llegamos a la depresión post-vacacional con los niveles de azúcar en sangre disparados y con las ganas de dulce cubiertas para una temporada.
 

Eso sería lo normal...en una persona normal.
 
Pero a mí me ha tocado trabajar tooooda la Semana Santa, que si no llega a ser por el resto de blogs ni me entero que eran estas fechas. Y además, mis ganas o mi necesidad de dulce no desaparecen nunca. Por muy empachada o enferma que esté siempre hay hueco para el dulce. Es una necesidad fisiológica más.
 
 
Para entender el porqué de ser así, tenemos que remontarnos unos cuantos años atrás:
 
"Iratxe con 6 años. Mi madre con sus años (no diré cuántos para evitar represalias por su parte). Hora de comer y se produce la siguiente conversación:
 
- Ama, ya no quiero más pescado.
- Venga hija, un trocito más y lo dejas.
- ¡Que no puedo más! Es que ya estoy muy llena y no me entra...
- Sólo un trozo pequeño más y lo dejas, que casi ni lo has probado.
- Que no, que estoy muy llena!! Si como más voy a reventar.
- Bueno, pues si estás tan llena entonces no hay postre, porque no te entra.
- Ah, no, el postre sí me entra.
- Entonces el pescado también.
- No, es que no lo entiendes. Yo tengo la tripa partida en tres partes: una es para el primer plato, otra para el segundo y la otra para el postre. Las otras dos partes ya las tengo llenas, pero la del postre aún está vacía."
 
 
¡Toma ya! A ver quién es el guapo que rebate ese razonamiento de una niña de 6 años.
 
Y efectivamente, siempre tengo hueco para el postre. Lo cual me hace pensar que es cierta mi teoría.

 
Pero como entiendo que no todo el mundo tiene un estómago "multi-compartimental" y que es posible que hayáis acabado saturados de los dulces de Semana Santa, hoy os traigo una receta totalmente diferente a lo tradicional de estas fechas. Además, no es muy dulzona, con lo que os entrará genial con ese cafecillo de media tarde.

Sí, ese de alrededor de las 6 de la tarde que misteriosamente no lo podéis tomar solo sino que tiene que ir acompañado de algo para mojar y que no está nada recomendado para la operación bikini. Ya me entendéis ;)

 

COOKIES DE CAFÉ CON CHIPS DE CHOCOLATE BLANCO

 
Inspiración: un libro pequeñito llamado "Cookies", aunque cambié bastante la receta.
Dificultad: intentar dar "forma" a las galletas con las manos, ya que es una masa un poco pegajosa.
Tiempo: 5 minutos + 1 hora de nevera + 15 minutos de horno
 
Ingredientes
  •  125 g. de mantequilla (a temperatura ambiente)
  • 200 g. de harina
  • 60 g. de azúcar moreno
  • 30 g. de azúcar glas
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de levadura
  • 20 g. de café soluble (yo usé descafeinado, pero da igual)
  • 170 g. de chocolate blanco troceado
Propiedades
 
Ponemos en un bol la mantequilla junto con los dos azúcares y mezclamos bien con ayuda de una cuchara o espátula.
Añadimos el huevo ligeramente batido y mezclamos.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la echamos en el bol. Echamos también el café soluble y mezclamos todo. Podéis  mezclar con la espátula, pero yo prefiero hacerlo con las manos aunque la masa es un poco pegajosa.
Por último, troceamos bien el chocolate blanco y lo añadimos a la masa, mezclando un poquito, lo justo para que se reparta bien por toda.
Hacemos bolitas con la masa, del tamaño aproximado de una nuez (yo las hice de tamaño "nuez vasca", porque eran grandotas!!) y las colocamos sobre la bandeja de horno encima de un papel de hornear.
Metemos la bandeja a la nevera durante una hora. En el libro pone que al congelador 30 minutos, pero yo no sé qué tipo de congelador gastáis vosotr@s, pero en el mío no entra ni en sueños!
Precalentamos el horno a 180ºC.
Sacamos la bandeja de la nevera y chafamos las bolas con la palma de la mano o con ayuda de una cuchara. No importa que nos queden con formas irregulares, son cookies!
Horneamos durante 15 minutos si queremos que queden un poco blanditas o durante 18 minutos si las preferimos más crujientes.
Dejamos enfriar 5 minutos en la propia bandeja y después las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.
 
Un consejo: están más buenas de un día para otro!
 
 
VARIACIONES: la receta original incluía además nueces pecanas. Con trocitos de avellana o de pistacho quedarían también buenísimas. Puede cambiarse el chocolate blanco por chocolate negro si queremos unas cookies un poco menos dulces.
 
 
Espero que os animéis a probarlas, si lo hacéis mandadme porfi las fotos para que las vea! :D
 
Muás

miércoles, 27 de marzo de 2013

Últimos experimentos y encargos

Me he dado cuenta de que  hace mucho tiempo que no os enseño por aquí por el blog las cositas que voy haciendo. Me limito a poner recetas y experimentos reposteros, pero los encargos o los experimentos "decorativos" que hago no. Como los voy publicando en el Facebook, pues ahí se quedan. Pero creo que está bien que los comparta por aquí también, que el blog es lo primero que empecé y también tengo que compartirlo aquí.
Así que la entrada de hoy es más visual que otra cosa. Después de la chapa a leer que os  metí en el último post sobre los distintos rellenos y coberturas es de agradecer, ¿no? ;)

Galletas de "Teo"
Estas galletas de Teo fueron para el primer cumple de Oihan. Me hizo mucha ilusión hacerlas, ya que de pequeña era súper fan de Teo, tenía todos sus libros y los leí una y otra vez.
Me alegra ver que los niños de hoy en día siguen pudiendo disfrutar de estos cuentos.



Como veis, en el primer cumple de Oihan también hubo tarta, pero esta fue de Pocoyo. Al final quedó muy bien, eso que me "peleé"  mucho modelando el muñeco, ya que en lugar de Pocoyo me salió su primo lejano de Cuenca, un poco pasado de peso, además. Jejejeje. Menos mal que el niño lo reconoció!



Estas otras galletitas, que está mal que yo lo diga pero  me parecen preciosísimas, fueron para un bautizo. Tenía que hacer 40 y por no hacerlas todas iguales hice mitad y mitad. Eso sí, las del pelo cada una lo llevaba "peinado" de una manera diferente.

Para el mismo día que las galletas, tenía que hacer una tarta para 80 personas para el 50 aniversario de un colegio de aquí de Vitoria. Curiosamente, era para el colegio en el que trabaja mi madre...¡pero ella no sabía nada! Fue una sorpresa que quisieron darles a todos y la verdad que tuvo mucho éxito!! :D



 

 ¡Ay! Con la "tartofobia" que ya sabéis que padezco... y encima de dos pisos!! Después de muchos sudores y alguna que otra sorpresa desagradable (la mañana que tenía que entregarla el piso de arriba se había suicidado!!) al final salió bien. Con los miedos y "fobias" está claro que lo mejor es una terapia de choque: o lo haces o lo haces!




Y las últimas cositas que os enseño son los últimos experimentos "galletiles"  que he estado haciendo. Me ha dado por probar con las galletas en 3D y debo decir que me encantan! Os enseño las que he ido haciendo y a ver qué os parecen.


 Macetas de flores de galleta ya hice, con tutorial y todo, pero estas son otro modelo un poquito diferente.


 Otro de los experimentos en 3D han sido las tazas de café hechas con galleta y chocolate:






 

 Qué m e decís, ¿dan el pego? Hombre, son muy pero que muy mejorables, este ha sido el primer intento y ya voy viendo por dónde  mejorar... Seguiré probando!

Y el último de los experimentos han sido estas galletas 3D con forma de magia!!


Un conejo de fondant saliendo de una chistera hecha con galletas.

Espero que os hayan gustado!! En la próxima entrada vuelvo a mi experimentos pero en forma de receta ;) Además creo que os va a encantar, sólo unas pistas: chocolate y light!

Muás

miércoles, 20 de marzo de 2013

Galletas de chocolate para decorar

Aunque pueda parecer increíble, aún no había hecho galletas de chocolate!

 
Llevo ya más de un año metida en esto de los blogs y decorando galletas, entre otras cosas, y aún no había probado a hacer galletas de chocolate.
¿Por qué?
Pues por comodidad y vagancia, las cosas como son. Como las de mantequilla con sabor a vainilla me funcionan bien y a todo el mundo le gustan, pues no me había parado a probar a hacerlas de chocolate.


 
Y ahora yo digo: es que soy tonta!!
¿Por qué no las probaría antes? Madre mía!! Se hacen igual de fácil que las otras pero saben a chocolate! (evidentemente, si no no serían galletas de chocolate...). Quedan de textura y de consistencia igual que las de vainilla, sólo que con sabor a chocolate y de un color marrón intenso precioso. Al tener la misma consistencia sirven para decorar con fondant y con glasa perfectamente, ya que aguantan tanto la humedad como el peso de la decoración.

 
Así que si sois "chocoadictos" o tenéis que decorar galletas para niños o para mayores golosos, esta receta os va a venir de perlas.
 

GALLETAS DE CHOCOLATE

Inspiración: ninguna en concreto. Hace tiempo que vi muchas recetas de galletas de chocolate y me quedé con la idea de que había que sustituir parte de la harina por chocolate, así que lo he hecho un poco a mi rollo.
Dificultad: no "amasar" demasiado la masa para que no se deforme en el horno.
Tiempo: 15 minutos + reposo + 15 minutos de horno
Cantidad: en función del tamaño de las galletas, alrededor de 20.
 
Ingredientes
  • 200 g. de mantequilla (a temperatura ambiente)
  • 100 g. de azúcar glas
  • 1 huevo
  • 300 g. de harina
  • 60 g. de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
Preparación
 
Ponemos en un bol la mantequilla en trozos y el azúcar glas. Batimos hasta que se forme una crema blanquecina. Añadimos el huevo ligeramente batido y el extracto o esencia de vainilla. Batimos un poco para que se integre. Puede parecer que se ha cortado, pero no pasa nada, se arregla al añadir la harina.
Tamizamos la harina y el cacao y vamos añadiéndolos a la masa poco a poco. Lo mejor es seguir mezclando con una espátula o incluso a mano para no añadir demasiado aire a la masa.
Tenemos que conseguir una bola de masa homogénea, que no se pegue a las manos.
Dividimos la masa en dos y colocamos uno de los dos trozos entre dos papeles de horno. La estiramos con un rodillo y colocamos esta plancha de masa en una bandeja de horno. Hacemos lo mismo con el otro trozo de masa y colocamos la plancha encima de la otra, siempre separadas por papel de horno.
Metemos a la nevera durante mínimo una hora para que repose la masa y se endurezca. Esto ayudará a que en el horno no pierda la forma y será más fácil de cortar.

 
Pasado el tiempo, precalentamos el horno a 170ºC.
Sacamos las planchas de masa de la nevera y vamos cortando las galletas con los cortadores deseados, intentando optimizar al máximo la masa (vamos, que intentemos sacar el mayor número de galletas de cada plancha). La masa restante la volvemos a estirar y a cortar, así hasta acabar con toda.
Horneamos a 170ºC durante unos 15 minutos.
Como la masa es oscura, no podemos fijarnos en si se están tostando los  bordes, con lo que sabremos que están hechas cuando la superficie de la masa deje de brillar.
Dejamos enfriar 5 minutos en la propia bandeja y a continuación las pasamos a una rejilla.

 
Ya sólo queda decorarlas como queramos o comérnoslas tal cual porque están buenísimas!

 
Como veis hoy ha sido receta y entrada "relámpago" porque esta semana no me da la vida para más!! Entre el curro y que tengo dos encargos de los gordos ando como las locas! Ya os enseñaré qué tal queda todo: 40 galletas para un bautizo y una tarta para 80 personas para un aniversario!! Estoy "acojoná", no os digo más.
 
Deseadme suerte!
Muás

martes, 19 de febrero de 2013

Spéculoos o galletas para el café

Por si no os suena el nombre Spéculoos (yo no las conocía con ese nombre) son esas galletas que en muchas cafeterías te dan para acompañar al café y que pone "Lotus". Me encantan, de hecho hasta había veces que me tomaba un café sólo para que me dieran la galleta!! Aunque yo las llamaba galletas de caramelo o galletas belgas...¿por qué? Pues básicamente por ponerles un nombre cualquiera!
 
 
 
El día que descubrí que las vendían en un supermercado fue uno de los más felices de mi vida (vale, igual exagero un poco...). Ya cuando el otro día me topé con un pequeño libro con recetas a base de estas galletas entonces sí que fue lo más! No sólo vienen recetas con esta galleta, sino que viene LA RECETA de estas galletas. ¿Acaso se puede pedir más a un libro que cuesta 3,90€?

Con lo pequeños que son de tamaño, lo grandes que son de contenido!!!! Son una bomba estos libros

Según se explica, el nombre de estas galletas podría provenir del obispo (speculator en latín) San Nicolás, antiguamente símbolo de estas galletas. O también de las especias (species en latín) que le confieren ese sabor tan característico.


Si ya estaban buenas las galletas compradas, estas hechas en casa son lo mejor de lo mejor. ¡¡Qué sabor!! Ideales para el café, pero también para comer solas. O para hacer ciertos postres para darles un toque único, estoy deseando probar más recetas del libro. Desde ya mismo las declaro mis galletas favoritas con diferencia. De hecho fueron vistas y no vistas en casa!


SPÉCULOOS

Cantidad: con un cortador de tamaño similar a las galletas originales salen unas 50-60 (una barbaridad!!)
Inspiración: libro "Spéculoos"de Libros Cúpula
Dificultad: absolutamente ninguna. Bueno sí, aguantarse sin comer todas!!
Tiempo: 15 minutos + reposo + 15 minutos de horneado

Ingredientes
  • 1 huevo
  • 250 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 500 g. de harina
  • 250g. de azúcar moreno (en la receta original pone de mascabado, pero yo no encontré)
  • 1 cucharada de leche
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 50 g. de azúcar glas
  • 1 sobre de levadura
  • 1 pizca de sal
Preparación

En un bol batimos el huevo con la cucharada de leche.
En otro, tamizamos la harina junto con la levadura, la canela y la sal.
Cortamos la mantequilla en trozos y la mezclamos con el azúcar moreno (yo lo hice a mano). Añadimos el huevo batido con la leche y la mezcla de harina. Trabajamos la masa hasta que quede homogénea (en mi caso lo hice a mano). Formamos una bola, la envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en la nevera durante 12 horas (en el libro pone "en un lugar fresco").
Cuando vayamos a hacerlas las sacamos 10 minutos antes para que la masa coja un poco de temperatura y la podamos extender  mejor.
Precalentamos el horno a 180ºC y cubrimos una bandeja de horno con papel de horno.
Extendemos la masa con un rodillo entre dos papeles de horno para que no se pegue y la dejamos a un grosor de unos 5-6 mm. Cortamos con la forma deseada y colocamos las galletas sobre la bandeja.
Horneamos durante unos 15 minutos.
Dejamos enfriar y...¡a comer!


El azúcar moreno y la canela le dan un sabor muy particular que combina de maravilla con el café. Imagino que en caso de hacerlo con mascabado en lugar de con azúcar moreno le dará un sabor aún más especial y característico. Aún así, os puedo asegurar que están  muchísimo más buenas que las Lotus de siempre. ¿Por qué habré tardado tanto en descubrir esta receta? jejeje



Espero que las disfrutéis y las degustéis porque no os vais a arrepentir de probarlas. Eso sí, si no podéis parar de hacerlas no me responsabilizo! ;)

Muás

P.D. Tengo pendiente de publicar un tutorial con las macetas de galleta...pero es que no podía esperar a compartir estaa receta!!

lunes, 11 de febrero de 2013

Macetas de galleta

 
El sábado era el cumpleaños de la madre de mi novio y como le gusta mucho el dulce quería hacerle algún regalito especial. Como mi suegro no es muy de dulces pero las galletas le encantan, tenía claro que tenía que hacer algo con galletas. Pero algo diferente, original, espectacular...
 

¿Qué decís, lo conseguí?
 
La idea de estas macetas la vi en el blog de Sweet Sugar Belle. Un blog que no os podéis perder si os gustan las galletas decoradas porque esta chica hace auténticas obras de arte. El único problema es que está en inglés...pero tiene muchas fotos y tutoriales que se entienden perfectamente!jejeje.


 
No las hice siguiendo exactamente sus pasos, ya que tuve que adaptar un poco el proceso a los materiales que tenía...¡y a mis habilidades! Los palos de brocheta que ella usa son diferentes, más anchos, la tierra la hace de otra manera y la glasa y yo aún estamos conociéndonos, con lo que el resultado difiere bastante.
 
 
 Pero quedé muy muy satisfecha con el resultado y sobre todo con el efecto que provocaba en la gente que las veía. La cara que puso mi suegra no tiene precio!jajaja. Y con mi falta de práctica aún con la glasa no me puedo quejar de cómo me quedaron las flores (a pesar del cráter central que no me explico muy bien a qué es debido) y las hojas parece que después de unas cuantas entendí cómo había que hacerlas...


 Todo está hecho de galleta, tanto los tiestos o macetas como las flores. Lo único no comestible de estas macetas es el palo que hace de tallo. El resto son galletas y glasa. De verdad que no es tan complicado como puede parecer. Como os suelo decir muchas veces, ¡si yo soy capaz de hacerlo cualquiera puede!
 
En la foto de abajo veis un detalle de las hojas...lo dicho, les tengo que coger el truco!jejeje.
 

Probé a hacer otro tipo de flor...pero se nota mucho mi necesidad de practicar más con la glasa. Uuuuufffff, pero es que me da una pereza!! Aunque os confieso que después de la experiencia con estas galletas le empecé a coger un poco el gustillo a decorar con glasa, así que a ver si me voy poniendo a ello.


Por último, el sábado tenía que entregar también una tarta que me encargaron. La única premisa era que fuera de zanahoria y con alguna flor. Como eran para una mujer mayor, hice una carrot cake (pinchando podéis ver la receta) y ni la cubrí con fondant ni nada. Sólo le puse para decorar una flor hecha con fondant:


Como veis es la misma flor que os expliqué en el tutorial de la última entrada pero esta vez roja.



Ya veis qué fácil es convertir una sencilla tarta de zanahoria en una tarta vistosa sólo con una flor. Flor que además se hace en un plís y que es muy sencilla!!



Espero que os hayan gustado las galletas tanto como a la gente que las vio en vivo, jeje. Si os gustan y queréis podría preparar un tutorial para que podáis probar a hacerlas vosotr@s, ¿qué os parece?

Muás

P.D. Estas galletas participan en la fiesta de enlaces de Galletas de Personalización de blogs

miércoles, 30 de enero de 2013

Galletas enrolladas o espirales

¿No os parece que estas galletas son super alegres? Me parece imposible tener estas galletas delante y estar con enfurruñada.
 
No se puede.
 
 
El colorido, la forma, los sprinkles,... Así que hoy os traigo la receta y un paso a paso para hacer estas "galletas enrolladas de la felicidad" ;)
 
La idea de estas galletas la saqué de Sprinkle Bakes, y nada más verlas me enamoré. Las quería haber hecho para un encargo para un cumpleaños de una niña de 6 años, pero al final me dijeron de qué las querían y me quedé con las ganas de hacerlas. Y como no tengo paciencia ninguna, no he tardado nada en probar.
 
 
 
 
Son la mar de sencillas de hacer y ya veis que el resultado es espectacular. Además, podéis combinar colores, sabores, capas, decoración, hacerlas con palo para que parezcan piruletas,...
 
No me  enrollo más y vamos al lío. Primero os pongo la receta de la masa que uso yo para galletas, pero vale la que más os guste o mejor resultado os dé. Recetas hay un montón, con pequeñas variaciones de una a otra. Después de probar varias, ésta es la que mejor resultado me da tanto en textura, como en consistencia y sabor. Pero cada cual que pruebe y encuentre la suya.
 
 
 
 

GALLETAS DE MANTEQUILLA

Inspiración: la receta la saqué del blog de Sugar Mur
Dificultad: mezclar los ingredientes en su justa medida para que la masa no nos quede con aire y no se nos deformen en el horno (en este último punto soy experta...)
Tiempo: 10 minutos + tiempo de refrigerado + 15 minutos de horneado
 
Ingredientes
  • 200 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g. de azúcar glas
  • 1 huevo a temperatura ambiente ligeramente batido
  • 1 cucharada de esencia de vainilla (o el sabor que queráis darle)
  • 350 g. de harina tamizada
  • 1 pizca de sal (opcional, sirve para potenciar el sabor)
Preparación
 
Se pueden mezclar de dos maneras. Os cuento las dos y cada cual que elija la que mejor le va...
 
1.- Ponemos la mantequilla junto el azúcar en un bol y batimos hasta formar una crema. Añadimos la vainilla e integramos. Añadimos el huevo y batimos lo justo para que se integre (no queremos meter aire a la masa). Puede parecer en este punto que la masa se corta, pero eso se arregla cuando añadimos la harina. Vamos agregando la harina poco a poco, mezclando con la batidora (si tenéis una con pala tipo la KA) o con una cuchara de madera. Tendremos que terminar de añadir la harina con las manos hasta formar una bola lisa.
 
2.- Ponemos todos los ingredientes juntos en un bol y vamos juntándolos con las manos. Primero tendremos una especie de migas sueltas, pero poco a poco podremos formar una bola de masa.
Últimamente esto es lo que hago yo y es como mejor me quedan las galletas. Porque al fin y al cabo: las manos son la prolongación del alma. (uy, qué cursi  me ha quedado!)
 
 
Si vamos a hacer galletas normales, hacemos una bola de masa, envolvemos en papel film y  metemos a la nevera durante al menos 2 horas. Pasado ese tiempo, sacamos la masa, la cortamos en dos trozos para que resulte más sencillo de estirar y poniéndola entre dos trozos de papel de horno la extendemos con un rodillo. Cortamos las galletas de la forma deseada, las pasamos a una bandeja de horno y las volvemos a meter a la nevera una media hora. Esto hará que en el horno conserven mejor la forma.

 
Pero en el caso de las galletas de hoy os cuento:
 
Una vez hemos formado la bola de masa (sin refrigerar ni nada), la dividimos en dos partes, intentando que sean lo más parecidas posibles. Una de ellas la teñimos de rojo. Para ello usé colorante Extra Red de Sugar Flair. Con un palillo ponemos un poco de colorante en la masa y tenemos que ir amasando poco a poco hasta que se integre en toda la masa y consigamos una bola de color rojo.
 
Estiramos con un rodillo nuestras masas (la normal y la roja) intentando que nos queden de forma rectangular (ejem, esto yo no lo tuve muy en cuenta...). Las colocamos en una bandeja de horno de la siguiente manera: papel de horno, masa "blanca", papel de horno, masa roja y papel de horno. Las metemos a la nevera a enfriar durante al  menos dos horas para que cojan consistencia (podéis dejarlas para el día siguiente).

 
Cuando las sacamos, hay que esperar 5 minutillos para que cojan algo de temperatura pero sin que se ablanden. Entonces pondremos la masa "blanca" sobre papel de horno y con mucho cuidado colocaremos la roja encima intentando que encajen lo mejor posible.

 
Recortamos los bordes que nos hayan quedado  más desiguales.
 
Ahora viene la parte digamos "delicada". Tenemos que enrollar la masa con cuidado de que no se agriete o rompa. Despacito vamos enrollando y haciendo fuerza para que quede una espiral compacta, sin agujeros. Si vemos que la  masa "blanca", que es la de fuera, se agrieta un poco, podemos pellizcarla un poco con los dedos para tratar de quitar los agujeros.
 
 
Cuando tengamos el rulo, podemos decorarlo con sprinkles en la parte exterior. Yo lo corté por la mitad y a cada mitad le puse unos sprinkles diferentes. Se trata de rebozarlo bien, apretando para que se peguen. No os voy a engañar, para mí esto fue lo más difícil, porque había zonas en las que no había manera que los sprinkles se pegaran!!
 



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Envolvemos los rollos en papel transparente y los volvemos a meter a la nevera mínimo una hora. Esto es para que vuelvan a coger consistencia y no se nos rompan.
 
 
 
Sacamos los rollos de la nevera y ponemos el horno a precalentar a 170ºC.
Ahora se trata de cortar lonchas de aproximadamente 1,5 cm de ancho, intententando que sean todas del mismo grosor. Veréis que las del medio son las que mejor quedan. Colocamos las galletas en la bandeja de horno y las horneamos durante 15 minutos.
 
 

Como veis los sprinkles tienden a "escapar" de las galletas...

 
¡Listo! Sencillo, ¿no?
 
 
 
VARIACIONES: infinitas!!! (o casi). Podéis hacer, si no queréis usar colorante, masa de galletas de vainilla y de chocolate, así tendréis espirales en dos tonos de marrón. Si os da igual usar colorantes, podéis hacer espirales de un montón de combinacines que os gusten, con más de dos colores,... En cuanto a la decoración con sprinkles, podéis usar la gran variedad de sprinkles que hay. Pero también podéis usar galletas oreo trituradas, o galletas maría, digestive,... También se podría hacer con almendras picadas, pistachos, coco rallado,... También podéis insertar un palo de brocheta antes de hornearlas de manera que parezcan piruletas.
 
Pues eso, que las variaciones son casi infinitas!!jajajaja.
 
 
Espero que os hayan gustado. No os olvidéis de participar en el sorteo, que 50€ en estos tiempos vienen muy  bien!
 
Muás
 
 
 
 P.D. Estas galletas participan en la fiesta de enlaces de Galletas de Personalización de Blogs