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lunes, 9 de marzo de 2015

Tarta mousse de naranja y mascarpone

Una fresquita y ligera tarta mousse de naranja y mascarpone que se preara muy fácil y sin horno ni nada raro!


Madre mía, más de un mes para publicar esta tarta! La hice el 1 de febrero para el cumple de mi abuela, pero no pudimos ir por el temporal de nieve y la tuve que congelar (era eso o comérnosla entre mi chico y yo). Al final la semana pasada ya pudimos ir y se reveló el enigma: ¿habría soportado la tarta el estar en el congelador? ¿O acabaríamos todos pasando la tarde en diálogos con el señor Roca?

Pues os puedo asegurar que la tarta sobrevivió a ser congelada y la familia sobrevivimos a comerla, así que prueba superada!!


martes, 3 de diciembre de 2013

Palmeritas integrales de mascarpone y sésamo

Una versión de palmeritas que os va a sorprender, tanto por sus ingredientes como por el resultado.


Ya estamos en diciembre, ¡¡hay que ver qué rápido pasa el tiempo!! Pensar que en apenas 3 semanas estaremos ya en Nochebuena y que una semana más tarde cambiaremos de año me resulta hasta difícil de creer.

Pero como veis, aún me resisto a traeros recetas navideñas. Como ya os dije, en mi casa la Navidad siempre ha empezado en el puente de diciembre...¡¡y eso es este fin de semana!! Así que a partir de entonces ya habrá recetas navideñas por aquí y no sólo dulces, que hay que comer de todo un poco ;)

jueves, 26 de septiembre de 2013

Tarta de limoncello y frutas del bosque

La cumple-tarta de mi madre y, según sus palabras, la más buena de las que he hecho hasta la fecha. ¿Amor de madre?

No sé si será por el amor de madre o qué, pero según ella es la mejor tarta que he hecho hasta la fecha. Mi catador oficial no lo tiene tan claro...no parece ser que el limoncello le guste demasiado. Lo que sí que es esta tarta es "fresquita". A pesar de no ser una tarta helada ni de tomarla fría, el sabor que tiene es muy refrescante. Entre la crema de mascarpone, que es muy suave y nada empalagosa ni dulce, y el toque de limón, hacen que resulte una tarta muy ligera (a pesar de la enorme cantidad de calorías que tiene, como todas las tartas).

lunes, 12 de agosto de 2013

Helado de mascarpone, Philadelphia y frambuesa (sin heladera, sin huevo)

O lo que viene siendo lo mismo: un pecado mortal.

 
Parece que le estoy cogiendo el gustillo a esto de hacer helado en casa. Y eso que no tengo heladera, ni Kitchen Aid ni ná! Yo lo hago todo "a pelo" ;P

Desde que hice este helado de mascarpone y Baileys me quedé enamorada de lo fácil que fue hacerlo y lo más fácil aún que fue comerlo...
 
 
Y la inspiración para esta receta me vino en la bici. Sí, en esas vacaciones "de locos" que hacemos mi novio y yo. Un día mientras pedaleaba con los "estupendos" 35ºC que hacía, me acordé del helado de Baileys. Y pensé: si se puede hacer con queso mascarpone, se podrá hacer con queso Philadelphia, ¿no? O mejor aún, se podrán juntar los dos en un súper helado!!
 
Así que lo intenté. ¡¡Maldita la hora!! No he comido un helado más bueno en mi vida!!!! Ha volado. Estoy deseando volverlo a hacer de hecho. Quiero echarle otro tipo de fruta. O de chocolate. O de.... Ayyyyy, pero por qué tenía que estar tan bueno!!!!!! En fin...
 
 
Lo bueno de aquella receta y de esta, es que no necesitan ninguna herramienta extra, ni material o ingrediente raro ni tampoco necesitan nuestra atención para estar pendientes de remover la mezcla cada media hora.
 
Tan fácil como mezclar, congelar y comer.
 
Listo.

 
Otra de las ventajas de este helado (y del otro): no lleva huevo. Con lo cual, los alérgicos o intolerantes al huevo se pueden poner las botas sin miedo. El único fallo que tiene es que no  lo pueden disfrutar los intolerantes a la lactosa, porque de eso, me temo, lleva un montón.
 
¿Más ventajas? Tanto la otra receta como esta se pueden tomar como recetas base. De ahí ya cada uno puede darle el toque que quiera y añadirle los sabores que más le gusten. En la otra ocasión fue con Baileys, en esta con frambuesa. Pero cualquiera de las dos recetas base permiten cualquier sabor.
 
 
Como ya sabéis (y sino pues os lo cuento), los helados necesitan algunas características para no cristalizar cuando los metemos al congelador:
  • usar una heladera, la cual bate la masa durante un tiempo y la vuelve más cremosa.
  • azúcar invertido, que es un ingrediente que al añadirlo a la masa impide que ésta cristalice en el congelador.
  • al meter la masa en el congelador, sacarla cada media hora durante las dos primeras horas al menos, para removerla y así deshacer los cristales de hielo que se hayan podido formar.
  • añadir a la preparación alcohol (por ejemplo Baileys).
  • usar mezclas que tengan suficiente cantidad de grasa, lo cual hace que sean más cremosas y sea más difícil que cristalicen.
Probablemente haya más opciones o tengan una explicación mejor que la que yo os he dado. Pero no soy una experta ni mucho menos en helados.
 
 
En el caso de este helado, el queso mascarpone y el queso Philadelphia le aportan ya suficiente cantidad de grasa como para hacer que eso no cristalice ni queriendo. Por si fuera poco, también lleva algo de nata... Por eso está tan bueno, ¡¡porque es una bomba!! La mitad de la preparación me la comí antes de que llegara al congelador, no os digo más.
 
 

HELADO DE MASCARPONE, PHILADELPHIA Y FRAMBUESA

Inspiración: idea propia
Dificultad: conseguir que la preparación llegue al congelador sin comérosla antes.
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Congelación: 6 horas mínimo.
Cantidad de helado: os saldrán como unos 750-800 ml.
 
Ingredientes
  • 250 g. de queso mascarpone
  • 250 g. de queso Philadelphia (o similar, que no voy a comisión con la marca ;P)
  • 200 ml. de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 150 g. de azúcar
  • puré de frambuesa (a ojo o al gusto)
 
Preparación
 
Ponemos todos los ingredientes menos el puré de frambuesa en un recipiente grande. Batimos con las varillas hasta conseguir una preparación muy cremosa. Queda más o menos como si hubiéramos montado nata.
 
Añadimos el puré de frambuesas (o del sabor que queráis) a cucharadas. Aquí a ojo o según cuánto sabor queráis darle. Yo añadí unas 6 cucharadas. Batimos un poco para que se reparta bien. Añadimos otro par de cucharadas más pero mezclando un poco con una cuchara a grosso modo, para que queden zonas con más cantidad.
 
Pasamos la mezcla a un tupper o recipiente que se pueda meter al congelador. Tapamos con film transparente. Congelamos durante un mínimo de 6 horas.
 
A la hora de consumir, mejor sacarlo unos 15 minutos antes para que se ablande un poquito y se quede más cremoso.
 
 
Trucos / Consejos / Variaciones
  • servir acompañado de un chorrito de puré de frambuesa o de la fruta que hayáis usado.
  • el puré de frambuesa que usé es comprado, pero podéis hacer un puré casero de la fruta que queráis y utilizarlo. También vale cualquier mermelada.
  • no es recomendable usar quesos tipo "light" para quitarle calorías al asunto, ya que lo importante para que quede cremoso y no cristalice es la grasa.
  • si tenéis un licor que pegue con el sabor también le podéis añadir un chorrito para darle más "gracia". En el caso de este helado, por ejemplo, un licor de frambuesa o de fresa. En ese caso, el helado ya no sería apto para niños, ya que no pierde la graduación.
 
Ya veis que más fácil no puede ser. Mezclar, batir y congelar. Y ya. Helado casero y más rico que cualquier helado comprado. Palabrita.
 
Espero que os animéis a probarlo y me contéis vuestra experiencia.  Aunque estéis de vacaciones o en la playa, no os va a costar nada. Y si andáis trabajando, os va a venir de maravilla daros un pequeño homenaje en forma de helado ;)
 
Muás
 

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jueves, 11 de julio de 2013

Helado de mascarpone y Baileys (sin heladera y sin huevo)

No tenéis excusa para no probar aunque sea un helado casero este año.

 
Este helado es tan fácil de hacer que os va a parecer mentira. No hace falta usar una heladera.
 
Tampoco vais a tener que estar sacando el helado del congelador cada hora para removerlo para que no cristalice.

Ni necesitáis "chuminadas" tipo el azúcar invertido.
 
Ni tenéis que hacerlo calentando al fuego las yemas de los huevos y montando las claras. Vamos, es que ni siquiera lleva huevo.

 
Cuatro ingredientes y 2 minutos es todo lo que necesitáis para prepararlo.
 
Hombre, y esperar a que congele unas 6 horas.
 
 
Últimamente no veo más que helados por todos los blogs. Y me estaba resistiendo, no por nada, simplemente por esa "manía" de llevar la contraria que tengo siempre. Pero luego llegó de repente el verano (aquí pasamos de estar con edredón a achicharrarnos en cuestión de dos días) y me moría de ganas de comer helado.
 
Y si era hecho por mí mejor.
 
 
Me puse a buscar un montón de recetas, pero muchas de ellas usaban heladera. Y ese es un trasto que sí que me niego rotundamente a comprármelo. A ver, no es que no la vea práctica (aunque si viviera en un lugar en el que el verano dura más de dos semanas, mejor), pero es que es "físicamente" imposible.
 
Ya no es que no me entre en los armarios de la cocina (que tampoco), ¡¡¡¡es que no me entra en el  congelador!!!!!!
 
 
Y aquí me asalta una duda: ¿qué clase de congeladores tiene la gente que tiene heladera? Yo tengo una nevera/congelador más ancha de lo normal pero la tengo llena. Llena hasta el punto que rechazo tuppers de mi madre porque ya no me entra nada más!!!!!! ¿Realmente tenéis tanto sitio como para que os entre ese cacharro?

 
En fin, que me desvío...
 
Después de descartar las recetas con heladera, las siguientes que descarté fueron las que implicaban estar pendiente del helado durante horas. No niego que quede un helado estupendo. Pero tener que estar cada media hora o cada hora durante mínimo tres horas sacando el helado del congelador para removerlo con el fin de que no cristalice... No sé, creo que la recompensa no me merece la pena tanto sacrificio. Sí, sí, es cuestión de vagancia y dejadez, porque realmente ahora y hasta septiembre estoy "de vacaciones", con lo que podría permitirme hacerlo...pero no!
 
 
¡¡¡¡Así que menos mal que encontré esta receta!!!! Porque ya me veía yo que mi ánimo inicial de hacer por fin helado casero se iba derritiendo poco a poco como un ídem a pleno sol estos días.
 
No me enrollo más, que mira que soy cansina!!
 
 

HELADO DE MASCARPONE Y BAILEYS

Inspiración: un "tuneado" de esta receta.
Dificultad: incluso si no sabéis freír un huevo podréis hacerla.
Tiempo de preparación: 2 minutos.
Congelador: mínimo 6 horas.
Cantidad: da como para 0,5 l. de helado.
 
Ingredientes
  • 250g. de queso Mascarpone
  • 100 ml. de nata para montar (mín. 35% materia grasa)
  • 100 g. de azúcar
  • 50 ml. de Baileys

Preparación
 
Ponemos todos los ingredientes en un bol. Batimos con la batidora de varillas hasta que forme una crema espesa, como la nata montada.
 
 
Ponemos en un recipiente apto para el congelador (en mi caso un tupper), cubrimos con papel film y congelamos mínimo 6 horas.

Sacar 10 minutos antes de consumir para que se quede cremoso. Si acompañáis una bola de este helado al café es ya el no va más!
 
 
Trucos / Consejos / Variaciones
 
  • La cantidad de Baileys es al gusto, dependiendo de lo fuerte que os guste. Con esta cantidad, queda un helado muy suave. Eso sí, no es apto para menores, pues no desaparece el alcohol del Baileys.
  • La base es el helado de Mascarpone. A partir de ahí podéis hacer el helado del sabor que queráis. Yo lo quería hacer de Baileys, pero podéis añadirle el sabor que queráis o dejarlo así solo.
  • Cuanto mejor batido esté, es decir, cuanto más aire tenga, más cremoso quedará. Cuidado de no pasaros tampoco batiendo para que no se baje y se licúe.

Qué me decís, ¿os vais a animar a probarlo? No os podéis quejar de lo fácil que es!!! Lo único que no es es ligero, pero para que quede cremoso un helado tiene que llevar bien de grasa...

Bueno, pues me "despido", que el lunes me voy de vacaciones!!!!!!!! Si ya hace un tiempo que me seguís, sabréis que a mí eso de la vida contemplativa y descansar y relajarse en la playa no me va... De hecho nos vamos a recorrer el Danubio en bici. Bueno, sólo la mitad, que tenemos 15 días y no nos daban para hacer los 2.400km que tiene de recorrido!! Así que nos vamos desde el nacimiento en Alemania hasta Budapest, pasando por Viena, Bratislava,... ^_^ El año pasado tocó la Toscana en bici. Y que conste que no me gusta nada irme de vacaciones en julio!!!! Acostumbrada siempre a septiembre, que es justo cuando todo el mundo vuelve...pero este año ha cuadrado así! Y no me voy a quejar que yo por lo menos puedo irme de vacaciones aunque sea a lo "perroflauta".

Pero no os penséis que vais a estar 15 días sin mí, nooooooo. Voy a intentar dejar programadas tres entradas (espero), dos recetas y un tutorial. Así no corto el ritmo del blog. Guardadme bien el "rinconcito" ;)

Muás

domingo, 17 de marzo de 2013

Layer cake de limón y crema de mascarpone de spéculoos

Sí, sí, lo sé. Últimamente ando con las galletas spéculoos que no cago (perdón por la expresión!!). Pero es que están taaaaaaaaaaan buenas...y se me ocurren taaaaaaaantas recetas pecaminosas con ellas...
¡Prometo que de momento es la última!
El otro día fue el cumpleaños de mi novio y venían sus padres a comer a casa. Cómo no, le tenía que hacer una tarta o algo.
Como sólo éramos 4 hice una tarta pequeñita. Pero me encontraba con un dilema: a su madre le pirra el dulce (menos mal que coincido con la suegra en eso! ;p) pero a su padre no tanto (a no ser que le haga galletas que entonces se vuelve loco). A nosotros dos el dulce nos pierde de mala manera, así que nos daba igual.

Decidí hacer un bizcocho sencillo de yogur y darle un sabor a limón que le gusta a (casi) todo el mundo. Mi duda vino un poco a la hora de elegir el relleno. Tenía que ser un sabor que pegara con el limón, pero que no fuera excesivamente dulce. Y ya si tenía un toque a galleta sería lo más.

¡Bingo!

La crema de mascarpone que hice en los últimos cupcakes (tenéis la receta aquí) es muy suave de sabor y nada dulzona (a no ser que le añadas azúcar al prepararla). Y aún tenía por ahí un poco de crema de spéculoos que hice la semana pasada (aquí). Así que sólo tenía que combinar esas dos.


Resultado: es-pec-ta-cu-lar!!!!! Quedó una crema muy suave, con un ligero sabor a galleta pero nada empalagoso. Realmente os animo a que probéis, sobre todo si lo vais a hacer para gente que no es muy de dulce. Con esta crema le dais sabor a la tarta y esa humedad de la crema, pero sin esa sensación de estar comiendo mantequillorra a saco y calorías a tutiplén (que esta crema también las tiene, no nos vamos a engañar, pero menos).



Tanto mi suegra como mi suegro, que dijeron lo típico de "No, no, un cachito pequeño nada más para probarla", arramplaron con un trozo enorme sin rechistar. ¡Con eso os lo digo todo! Y eso que les había cebado a comer previamente...

¿Que no me creeis? Pues ya estáis tardando en probarla!!

LAYER CAKE DE LIMÓN Y CREMA DE MASCARPONE DE SPÉCULOOS

Para el bizcocho de la tarta hice el típico bizcocho de yogur de toda la vida de dios. Si queréis la receta es la que hice para esta tarta. En esta caso usé un yogur natural y para darle sabor a limón utilicé un sobre que me regaló mi amigo invisible , que son unos polvos de limón de Dr. Oetker pero traídos de Alemania (aquí no sé si hay). Si no tenéis esto, podéis utilizar un yogur de limón y ralladura de limón para darle un sabor  más intenso. Podéis apañaros también con aromas o pastas de sabores.

Esta vez, como quería una tarta pequeña, lo horneé en un molde de 10 cm. de diámetro pero que es bastante profundo. Tardó en hacerse un poco más de una hora. 
Para la crema de mascarpone:
  • 250 g. de queso mascarpone (una tarrina)
  • 3 cucharadas de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 2 cucharadas de crema de spéculoos
Si no os apetece andar haciendo la crema en casa, en algunos sitios venden la crema ya hecha!! Aquí la encontré en  El Corte Inglés en una feria de estas que hacen de sabores del mundo. Pero supongo que en ciudades más grandes será más fácil de encontrar.



En un bol batimos la nata junto con el queso mascarpone con una batidora de varillas (o una KA si tenéis esa suerte de tenerla, o a mano si consideráis que necesitáis echar brazo). Cuando la crema coja consistencia, le añadimos la crema de spéculoos y batimos un poco más.
Antes ds usarla es  mejor dejarla reposar en la nevera para que coja un poquito más de consistencia.

Para esta tarta tuve que usar el doble de cantidad de crema, aunque me sobró un poco (lo cual no fue ningún problema porque me la comí a cucharadas).


Para montar la tarta

Una vez que tenemos el bizcocho frío y la crema preparada, procedemos al montaje.

Como yo preparé el bizcocho en un solo molde alto, lo primero que tuve que hacer fue cortar el bizcocho en tres partes (intentado que fueran de la misma altura las 3). Si horneáis en moldes bajos y en tres veces, os saltáis este paso.

Empezamos colocando el primer bizcocho y encima una capa de crema del grosor que queráis, en función de lo golosos que seais. Ponemos el siguiente bizcocho encima, una capa finita de crema y encima un poco de crema de spéculoos a secas (en la foto del corte se ve bien). Finalmente, cerramos con el tercer bizcocho. Aplicamos una primera capa muy fina de crema por los lados y por la cara superior, cubriendo la tarta. Esta capa tiene que ser fina porque su misión es "sujetar" las migas.


Aquí tenéis una foto casera del corte. ¡¡Le puse una señora capa de crema encima!!

Dejamos enfriar en la nevera una media hora. Ahora ya la cubrimos con el resto de crema (ayudándonos de una base giratoria mejor). La podéis dejar perfectamente lisa con la espátula o darle algún efecto más "decorativo". Yo primero la alisé bien y luego fui pasando la espátula de abajo arriba para formar esas rayas.
Para alisar bien la crema, despúes de haber cubierto bien toda la tarta lo que hay que hacer es meter la espátula en un vaso con agua caliente, secarla con un trapo y pasarla por la superficie de la crema. De esta forma veréis cómo se alisa perfectamente (aunque depende un poco también de la maña del "alisador"...jejeje).



En el caso de esta receta no os voy a poner variaciones como suelo hacer con las demás, ya que en este caso las variaciones son infinitas (o casi). Depende de la imaginación de cada cual y de los sabores que se quieran usar. La decoración con la crema también se puede hacer de muchísimas maneras.


La idea de los globos la saqué de Pinterest y me pareció un modo muy original de decorar una tarta sin comerse mucho el tarro y sin necesidad de complicarse la existencia. La verdad que le da un colorido y una alegría muy apropiados para una tarta de cumpleaños!

Espero que os haya gustado y os animo a probar la crema de mascarpone porque no os va a defraudar en absoluto!!
Muás

martes, 5 de marzo de 2013

Cupcakes de toffee...¡¡y nueva imagen por fin!!

¡¡Ya era hora!! Después de un año con el blog aún no tenía una imagen o logo que lo representara. Y eso era algo que me traía de cabeza porque qué menos que tener una imagen que cuando la gente la vea sepa que se trata de tu blog o página, ¿no?
 
 
Mi relación con los programas de diseño, retoque fotográfico, etc. es totalmente nula. Alguna vez que lo he intentado, además, me he dado cuanta que no es lo mío, soy muy-muy lerda para estas cosas!! Empecé a buscar webs con diseños, pero ninguno terminaba de convencerme o me parecían muy impersonales. Luego intenté buscar gente que se dedicara a ello, pero los precios me parecieron desorbitados: 250€ por diseñarte un logo. Perdonad mi ignorancia, puesto que no sé el tiempo ni el trabajo que conlleva, pero me pongo a pensar en el tiempo y trabajo que me llevan a mí las galletas y tartas y su precio, y el precio del logo...y me parecía demasiado. Además que no está la cosa para semejante desembolso.

 
 
Lo intenté por otro lado algo más económico pero no hubo manera. Parece ser que la persona en cuestión no tenía ganas de trabajar...en fin. Que al final, por suerte, en la feria de artesanía en la que estuve coincidí con una chica que se dedica al diseño gráfico y se ofreció a diseñar un logo a mi gusto a un precio más asequible para mí. Después de varias pruebas, cambios y muchos emails, aquí tenéis el resultado!!!!!!!!!
 

 
¿Os gusta? Ya sé que ni aparecen galletas, ni cupcakes, ni tartas, pero eso era lo que quería. Quería algo que fuera sencillo, fresco, algo que no me acabe cansando y que pegue un poco conmigo. Como mi color favorito es el morado, las letras moradas. Y los lunares de colores le dan un toque alegre sin saturar demasiado a la vista.
Mil gracias a Josune que ha sido la artista en crearlo :D Si queréis contactar con ella para que os cree una imagen a vuestro gusto, le podéis escibir a josune.alcorta@gmail.com.


 Ahora ya vamos al lío con la receta de hoy. Hacía tiempo que compré pasta de toffee, de las famosas pastas de Home Chef, y tenía ganas de probarla de una vez por todas. Como el domingo íbamos a correr una media maratón bastante dura, pensé que sería de agradecer tener unos cupcakes en casa a la vuelta para recuperar fuerzas... (en realidad vamos a carreras porque es la excusa para luego irnos a comer por ahí y comer como auténticos cerdos como si no hubiera mañana). Hacía tiempo ya que no hacía cupcakes y era la excusa perfecta para estrenar la pasta de toffee.

 
¿Resultado? Bueníiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos! Me ha encantado el sabor que les da tanto a la masa como a la crema. Que no es buttercream ni crema de queso, es crema de mascarpone!!! Creo que se va a convertir en mi frosting favorito. Le da una textura ligera, nada empalagosa, muy suave y el toffee le da como un sabor a caramelo delicioso. ¡¡Tenéis que probar!!
 
 

CUPCAKES DE TOFFEE

Inspiración: la masa está sacada de los "Cupcakes de caramelo" del libro de Objetivo: cupcake perfecto de Alma Obregón. El frosting de mascarpone, en cambio, está adaptado del libro "Cupcakes" de Estérelle Payany de Libros Cúpula (son unos libros pequeñitos de 3,90€ que ya os he hablado alguna  vez).
Dificultad: de buenas a primeras yo diría que ninguna
Tiempo: 15 minutos + 25 minutos de horneado
Cantidad: rinde para 12 cupcakes
 
Ingredientes
  • 115 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g. de azúcar (en la receta original pone 220 g.)
  • 3 huevos
  • 200 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura (unos 8 g.)
  • 120 ml. de leche
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 3 cucharadas hermosas de pasta de toffee (si no encontráis o no tenéis, se puede sustituir por caramelo líquido)
Preparación
 
Precalentamos el horno a 180ºC.
Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.
En un bol batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que forme una crema. Vamos añadiendo los huevos uno a uno batiendo hasta que se integren.
A continuación vamos añadiendo la mitad de la harina con la levadura, batiendo lo justo para que se integre.
Disolvemos la vainilla en la leche y lo añadimos a la masa batiendo un poco.
Terminamos de añadir la harina que queda.
Por último, añadimos la pasta de toffee (o el caramelo) y removemos con una espátula para que se reparta bien por la masa.
Colocamos las cápsulas de papel en el molde y las rellenamos con la masa hasta 2/3 de su capacidad.
Horneamos durante unos 25 minutos a 180ºC.
Cuando estén listos (al pincharlos con un palillo o aguja, debe salir limpio), los sacamos. Dejamos reposar en el molde 5 minutos y luego los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.
 
Para el frosting de mascarpone
  • 1 tarrina de queso mascarpone (250 g.)
  • 2 cucharadas de nata líquida para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 2 cucharadas de pasta de toffee (o caramelo líquido)
     
En un bol ponemos la nata y el queso mascarpone, al que previamente le habremos quitado el suero (ese liquidito que tiene en la tarrina). Con ayuda de unas varillas, batimos a velocidad alta. No os desesperéis!!!! Al principio parece un aguachirri que no va a adquirir una textura de crema ni a la de tres. Pero seguid batiendo y veréis cómo de repente coge volumen, como si fuera nata que se monta. Cuando esté así, le añadimos la pasta de toffee (o el caramelo) y batimos un poco más. Guardamos un rato esta crema en la nevera para que coja más consistencia.
 
* Como veis yo no le puse azúcar. Podéis ponerle tranquilamente, para que le dé un sabor más dulce.
 
 
Decoramos los cupcakes con la crema al gusto y listo!! Según cuánta crema les pongáis, es posible que con estas cantidades no os llegue. De hecho a mí me dió para 9 cupcakes...
 
VARIACIONES: como  ya os he dicho, la pasta de toffee puede sustituirse por caramelo líquido, ya sea comprado o hecho en casa. Se podrían rellenar de la propia pasta de toffee, pero yo no lo hice porque me parecía ya demasiado gocho!! Otra opción que quedaría deliciosa sería rellenar los cupcakes de la propia crema de mascarpone. Para decorarlos podríamos también echarle un chorrito de caramelo por encima.
 
 
 
Os recomiendo que probéis la crema de mascarpone, ya sea con toffee o con el sabor que queráis! Es muy, muy suave de sabor, no empalaga y tiene una textura muy delicada. Si la probáis ya me contaréis qué tal!!
 
Muás
 

lunes, 3 de septiembre de 2012

Tiramisù cupcakes: versión 2.0

No podía poner mejor colofón a mi última entrada antes de vacaciones que estos cupcakes: cupcakes de tiramisù en su versión mejorada. La anterior versión la podéis ver aquí.


¿Por qué digo eso? Pues por el destino de mis vacaciones!! ITALIAAAAAAAAAAAAAAA (creo que he comentado ya que adoro este país...). Así que un dulce típico de ese país convertido en cupcake era lo más acertado! Lo de las vacaciones no lo digo por dar envidia! Que ya me la habéis dado a mi durante todo el verano!!jejeje.


Más concretamente, nos vamos 11 días a recorrer la Toscana en bici: mi novio, la bici, las alforjas, la tienda de campaña y yo!!!!! ¿Puede haber algo mejor?

Lo sé, lo sé, ahora mismo estaréis sufriendo alguna de estas dos reacciones:
  1. Ualaaaaaa!!!!!! Qué guay!! ¿La Toscana en bici? Pedazo de viaje!! Qué envidia... Así se ven mejor los sitios, más barato... Qué pasada!!
  2. ¿En bici? ¿Vacaciones? Pero...¿se os va la olla? Qué necesidad tenéis de cansaros en vacaciones!!!! ¿No sabéis que se pueden alquilar coches? ¿No podéis, como el resto de la gente, ir a la playa o estar simplemente tocandoos las narices? Qué pereza, madre! Vosotros estáis locos.
Jajajjaja, ¿en cuál de las dos os encontráis? ^_^

 
Cualquiera que sea en la que estéis, la verdad que es una manera de viajar...diferente! Es cierto que te pegas una paliza...pero conoces todo de otra manera. Además al precio que anda la gasolina...¡¡más barato!!
No sé, ya os contaré a la vuelta, que lo mismo vuelvo hasta las narices de la bici y con ganas de estamparla porque igual me tengo que estar un mes sin poder sentarme del dolor de culo!!jajajaja. Espero que no, que si va bien nuestra idea es repetir.

 
 
Pero bueno, a lo que iba. Que esto es un blog de repostería, no de viajes! Cupcakes de tiramisù. Muy facilito, una magdalena de café bañada con almíbar también de café y crema de Mascorpone hecha como la hacen en Italia para el tiramisù.


 
TIRAMISÙ CUPCAKES V.2.0
 
Para la magdalena y el almíbar
Tenéis los ingredientes y la receta aquí. Sugerencia de mejora: si cuando hacéis el almíbar le añadís algún licor dulce tipo Amaretto, entonces ya sí que será el auténtico tiramisù! (yo es que no tenía...).
 
Para la crema de Mascarpone
Esta en cambio la encontráis en este otro postre que os enseñé aquí
 
Digamos que estos cupcakes son una mezcla de ambas recetas.
 

 

Ya sabéis que me suele gustar también los problemillas que me surgen o las meteduras de pata...porque de mis errores también podéis aprender.
 
Si os fijáis en las fotos, el color que tiene la crema del tiramisù donde os cuento la receta, y la crema que tienen estos cupcakes no es el mismo... Estos han quedado blancurrios, no? Bien, error que se puede comerter y cómo NO arreglarlo: yo preparé la crema el día anterior porque andaba justa de tiempo. Tapé el bol con film transparente y lo metí a la nevera. Al día siguiente, la crema se me había separado como en fases: el fondo del bol era líquido y amarillo y arriba era espumos y más blanquecino. MIERDA!! pensé.
¿Solución que se me ocurrió? Empezar a batirlo con la batidora de varillas. ERROR!!!!!! >_< En vez de "montarse", que era mi idea, eso se quedó liquidísimo total, como unas natillas derretidas o leche sucia.
Era domingo por la mañana. No tenía más queso Mascarpone para volver a hacer la crema. MALDICIÓN!! No podía comprar. Pero sí tenía claras de huevo. Así que la única opción que tenía (o la única que se me ocurrió, por lo menos) fue montar más claras a punto de nieve y mezclarlas con mi líquido para que cogiera volumen y consistencia.
Vale, puede pasar. Volumen coge. Pero lo que también le pasa es que se queda más blanquecina la crema...y que pierde intensidad de sabor!! Te deja un saborcillo leve al que tiene que tener, pero no ese sabor intenso que tiene cuando se hace bien.
 


Así que ya sabéis, si os pasa esto, lo mejor que podéis hacer es...repetirla!!
Y hacerme caso que si combinamos la magdalena de café con la crema de Mascarpone buena, es una combinación deliciosa!!!!
Para decorar le podéis poner un poco de cacao en polvo o chocolate rallado como hice yo. A algunas les eché también un poquito de canela para darle más sabor.

 
Pues con esta entrada me despido hasta mi vuelta!! Pero me he dejado muchas cosas pendientes de publicar para entonces: otro tutorial, más recetas saladas, galletas,... A mi vuelta os vais a aburrir de leerme!!!!!jajajaja. No por dios, no os aburráis nunca.
Gracias por estar ahí y cuidadme muy-muy bien el sitio en mi ausencia porfi!!!
 
Muás
Iratxe
 
P.D. Acordaos que sigo de sorteo, el plazo es hasta el día 22 de septiembre e interntaré para el 23 anunciar al ganador o ganadora!!!!!