El sábado, día 4, empezaban las fiestas de mi ciudad Vitoria-Gasteiz. Para celebrarlo y para inaugurar la casa, comimos con mi madre. Y como me quería quitar el mono de horno pero no iba a hacer postre porque ya teníamos, pues opté por hacer unos cupcakes salados, que las otras veces que he hecho han sido un éxito.
Vale, magdalenas saladas. ¿De qué? A ver qué tengo por casa...calabacín. Por todas partes. Tenemos una huerta que no da más que calabacines!!!!! Así que tenía que ir dándoles salida. ¿Qué más? Con atún tiene que quedar rico seguro. Sí. Y queso. El queso le va bien a todo (según mi teoría, que soy muy de queso yo).
Hay que tener en cuenta que yo tengo un pequeño "handicap". No puedo comer carne de mamífero, lo cual quiere decir que tampoco embutido. Nada. No puedo comer jamón. Unos cupcakes salados con jamón o chorizo tienen que estar de muerte, pero...esos haré un día que no vaya a comerlos yo.
Solo deciros que la combinación de sabores muy buena, así que no me enrollo (que tengo que salir por ahí a disfrutar de la fiesta...) y aquí os dejo la receta. Hice 6 cupcakes, pero os voy a poner las cantidades para 12 que suele ser lo normal.
CUPCAKES DE CALABACÍN, ATÚN Y QUESO (12 CUPCAKES)
Ingredientes
- 150 g. de mantequilla con sal (o de la normal y luego echáis sal a la masa)
- 50 g. de azúcar
- 2 huevos
- 150 g. de harina
- 150 g. de calabacín
- 2 latas de atún
- queso rayado (al gusto)
- 60 ml. de leche
- 1 cucharadita de levadura
Preparación
Pelamos y rayamos el calabacín y lo reservamos.
En un bol, batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta que se forme una crema. A continuación añadimos un huevo y batimos hasta que se integre. Lo mismo con el otro.
Tamizamos la harina junto con la levadura (y la sal si nuestra mantequilla no era salada) y la vamos añadiendo a la masa mientras batimos. Por último, la leche.
Escurrimos la lata de atún (muy importante porque si es atún en aceite y no lo escurrimos, luego la magdalena nos quedará muy "grasosa"). Lo añadimos a la masa y también el calabacín. Mezclamos con una cuchara de madera para repartirlo de forma uniforme. Solo nos quedaría el queso rayado, que lo repartimos por la masa al gusto. Le da un toque de sabor muy bueno.
Precalentamos el horno y vamos repartiendo la masa en el molde.
Las horneamos durante 25 minutos a 180ºC.
Cuando estén, las sacamos y las dejamos enfriar. Si las habéis puesto con molde de papel, a los 5 minutos hay que sacarlas del molde para que el papel no se estropee ni se abra.
Y ya las tenéis!! Si las podéis comer aún calentitas mejor, que están más ricas. Luego podéis acompañarlas o decorarlas como queráis. En este caso yo dejé la mitad tal cual y a la otra mitad les puse un "copetillo" de queso Philadelphia. ¡Os lo recomiendo! El sabor del queso y al estar fresquito le da un contraste riquísimo.
A ver si os animáis y las probáis. Yo este mes prometo aparecer más por aquí con más cositas. De momento ya tengo 3 pedidos y mi cumpleaños de por medio, así que habrá novedades seguro!!
Muás!!!!











