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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Bailarinas para todos!! (Tutorial para hacer cupcakes de bailarinas)

En vista del éxito que han tenido estos cupcakes de bailarinas, hoy os traigo un paso a paso para que podáis hacerlos en casa si os apetece.


Espero que se entienda bien y explicarlo bien!! Que una cosa es hacerlo y otra explicarlo...

Primero lo que vamos a necesitar:



  • una magdalena
  • cortadores redondos (a ser posible ondulados) de dos tamaños diferentes
  • fondant
  • un palillo
  • foam o goma eva
  • perlitas para decorar (opcional)
  • algo para cubrir y rellenar el cupcake (en mi caso sirope de frambuesa, pero sirve buttercream, crema de queso, nutella,...)
  • rodillo (se me olvidó en la foto)
  • un pincel y agua para pegar el fondant (también se me olvidó en la foto...)
Pues vamos allá:



Primero vaciamos la magdalena con ayuda de un descorazonador de manzanas (no es imprescindible) y lo rellenamos al gusto, volviendo a taparlo con el trocito que le habíamos sacado.


Lo cubrimos bien con el sirope (o buttercream o lo que sea que hayamos elegido). Esto servirá para que el fondant se quede pegado.


Cogemos el fondant (del color que queráis que sea vuestra bailarina) y lo extendemos con un rodillo. Hay que intentar dejarlo bastante finito para que el efecto del tutú de la bailarina sea más "ligero" y tenga más vuelo.


Cogemos los cortadores y cortamos 2 círculos de cada tamaño. Yo lo hice usando solo dos tamaños distintos, pero podríais hacer con 3. No sé cómo quedaría, pero lo podéis intentar.


En la siguiente secuencia de fotos os pongo el proceso de la técnica "Ruffle" o de volantes, que es la que tenemos que usar para darle ese vuelo a la falda. Espero explicarla bien en palabras y sino a ver si las fotos ayudan:


Cogemos el trozo de foam o goma eva y ponemos uno de los círculos. Hay que ponerlo justo en el borde. Con un palillo, lo apoyamos en el borde y  vamos girándolo adelante y atrás. Es muy importante ejercer presión SOLO en el borde, ya que son los bordes los que queremos afinar y ondular.

Vamos girando el círculo de fondant para poder pasar el palillo por todo el contorno. 

Como veis, cuando hemos hecho toda la vuelta se queda ondulado, como si fueran volantes. Lo colocamos encima de nuestro cupcake.


Procedemos de igual manera con todos los círculos de fondant que hemos cortado.

Con un pincel y un poco de agua, vamos pegando todos los círculos para formar la falda. Primero los dos más grandes y a continuación los dos más pequeños.

¡Ya tenemos la falda o el tutú!

Seguimos...


Cogemos una bola de fondant del mismo color que nos va a servir para hacer "el cuerpo" de la bailarina.


Vamos dándole forma con las manos (aquí ya entra la habilidad de cada uno, pero si yo he podido hacer algo pasable...todo el mundo puede!). Cuando os parezca que tiene forma de "cuerpo" ya está preparado para pegarlo a la falda.


Con otro poquito de agua lo pegamos encima de la falda.

Lo podríamos dejar así, pero para que quede más bonito lo decoramos con unas perlas.


Aunque se vea borroso, quería mostraros que para ponerle la perla del escote, lo mejor es hacer un pequeño hueco con la parte trasera del pincel. Así ya solo hay que darle un poco de agua y pegar la perla.


Unas perlitas más en la cintura... ¡y lista! Un precioso cupcake de bailarina listo para sorprender!


Por si os preguntáis por qué brilla tanto, os muestro el truco: spray de brillo perla de PME.

Confieso que no soy muy fan de andar echando un montón de colorantes y demás, pero tenía este spray por casa que lo que hace es dar un brillo perla a los frostings o al fondant. La verdad que le da un brillo muy bonito y pensé que a estos cupcakes les vendría muy bien ese toque perlado.


Y ya veis de qué forma tan sencilla podéis decorar unos cupcakes que dejarán a todo el mundo boquiabierto. Solo os queda jugar con vuestra imaginación, cambiar colores, añadirle complementos,... lo que queráis!!

Además ahora que conocéis esta técnica de volantes podéis emplearla para muchas otras decoraciones. A mí al verla se me ocurrió "bailarinas", pero seguro que hay muchísimas más opciones que se os ocurren y os quedan preciosas. Estoy deseando verlas!

Espero que os haya gustado el tutorial. La próxima entrada receta!

Muás

Iratxe

sábado, 1 de diciembre de 2012

Sucumbiendo al "cuquismo": cupcakes de bailarinas

¿No os pasa a veces que el cuerpo os pide "algo"?


De repente sentís la necesidad de hacer algo y hasta que no lo hacéis no os quedáis tranquilos. Tenéis todo el rato ese "run-run" en la cabeza.

Da igual lo que estéis haciendo, siempre os acecha.


Pues bien, eso me pasaba a mí con estos cupcakes. Últimamente todas mis entradas en el blog era de recetas llamemoslas "normales", prácticas, del día a día. Sin "monismos" ni nada por el estilo.


Y mi cuerpo se empezó a rebelar. Necesitaba crear algo "cuqui", "mono" o de definición similar. ¡¡Lo necesitaba!! Y yo decía ¿pero qué me pasa? Si yo no soy así!!!!jajajaja

La cosa es que en muchas fotos por la red he visto cupcakes decorados con la técnica "ruffle" (sí, como las patatas fritas, juas juas juas) o de volantes. Y nada más verlos pensé: bailarinas.


















Desde entonces a diario mi cabeza me torturaba y me decía: "Tienes que sacar tiempo para hacer unos cupcakes de bailarinas". Pero cada vez que iba a "crear" algo, acababa haciendo cosas más prácticas para aprovechar cositas que tenía por casa.



Hasta que el otro día dije: ¡¡se acabó!! Me tengo que quitar este mono ya!!
Y aprovechando que iba a decorar unas galletas para un encargo, me puse a ello.



Y ya veis el resultado. Espero que tanta "tortura" haya  merecido la pena y que os guste el resultado. A mí personalmente, y está mal que yo lo diga..., ¡me encantan! Las fotos no son las mejores, pero es que esta semana la luz ha brillado por su ausencia y no paraba de llover.


Si os gustan y os apetece, podría preparar un pequeño tutorial o paso a paso de cómo hacerlos.


La próxima entrada, vuelvo a mis recetas "prácticas" ;)


Muás!!!!!

Iratxe

martes, 27 de noviembre de 2012

Cupcakes diferentes de jengibre y manzana

Hace unos días se juntaron varios factores que dieron lugar a estos cupcakes:
  • tenía unas manzanas de huerta pequeñitas y muy ácidas que no nos gustaban para comerlas solas
  • me regalaron jengibre fresco para que usara en algún postre
  • tenía kilos de  membrillo casero que hice pero que en lugar de cuajar quedaron como si fuera mermelada
  • tenía también un yogur natural de los "güenos"
  • desde hacía tiempo tenía unas cápsulas y toppers para cupcakes de gatos...y justo hace unos días se cumplió un año de que trajimos el gato a casa
Resultado:



Tengo que advertiros que tienen un sabor un tanto particular, ya que el jengibre, sobre todo el fresco, le dan mucho sabor. Hay gente a la que no le gusta este sabor que le da el jengibre, así que en ese caso no probéis estos cupcakes!!


Se me ocurre que podéis sustituir el jengibre por canela, que además la canela le va fenomenal a la manzana. Y si no tenéis membrillo, no pasa nada. Os podéis comer las magdalenas así solas como quedan que también están muy ricas! Yo se lo puse simplemente para darle un poco más de color y para ir dándole salida a tanto membrillo-mermelada que tengo, jajaja.

Pero antes de que os ponga la receta me vais a permitir presentaros a "alguien":


Este es el culpable de que cuando me pongo en el ordenador me cueste hacer todo el doble de tiempo!! Tiene fijación por sentarse y tumbarse en el teclado, o simplemente pasearse por encima de él. No sé, yo creo que está necesitado de comunicación y quiere chatear o abrirse un perfil en Facebook, jajaja.


El gato se llama Izki, al igual que el Parque Natural en el que trabajo. Y se llama así precisamente porque allí fue donde apareció. Él y otro gato aparecieron un lunes abandonados y decidí llevármelos a casa. El otro lo cogimos pronto, pero este costó 4 días cogerlo! El otro era como un tigre y se lo di a  mi madre, pero el pobre no tuvo buena suerte y al cabo de un mes apareció atropellado :(


Este nos lo quedamos nosotros y ya ha pasado un año!! Mi novio casi me echa de casa por meterle un gato a la fuerza....pero ahora es el amo de la casa!! Y es que este no es un gato normal, es muy peculiar. Parece un perro de personalidad y es la mar de mimoso. Si hasta nos da abrazos cuando llegamos a casa!!!! Le encanta subirse a la chepa (literalmente) y cuando le hablas te contesta, vamos, que es raro de narices!


Y después de este momento "familiar", jejeje, ahora ya sí no me enrollo más y os dejo la receta por si alguien se anima a probarla. La idea me vino de todos los factores que os he comentado antes y la inspiración "recetil" la saqué del libro "MAGDALENAS" de Xavier Barriga. Al final cogí dos recetas de ese y las fusioné y adapté un poco a lo que quería.


CUPCAKES DE JENGIBRE, MANZANA Y  MEMBRILLO (para 12 unidades)

Inspiración: libro "Magdalenas" de Xavier Barriga           Dificultad: ninguna o menos          Tiempo: 1 hora como mucho

Ingredientes:
  • 1 yogur natural (a ser posible de los que son "caseros")
  • 1 medida del vaso de yogur de aceite de girasol o de oliva suave (nada de virgen extra!!)
  • 2 medidas de azúcar
  • 2 y 1/2 medidas de harina
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de levadura
  •  jengibre fresco (de no tenerlo, sirve el que se compra molido)
  • 1 pizca de sal
  • 1 manzana pequeña
  • membrillo para decorar
Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol ponemos el yogur, el azúcar y el aceite y batimos bien hasta que quede todo integrado. Añadimos los huevos y procedemos de igual  manera.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Vamos incorporándola a la masa mezclando bien, batiendo lo justo para que se integre.
Rallamos un poco de jengibre fresco y lo añadimos a la masa, removiendo con una espátula.
Llenamos las cápsulas para magdalenas hasta unos 2/3 de su capacidad y reservamos.
Pelamos (opcional) la manzana y la cortamos en rodajas. Colocamos un par de ellas encima de cada molde y la espolvoreamos con un poquito de azúcar. Se le podría echar también canela.
Horneamos durante 25  minutos.
Dejamos enfriar 5 minutos y a continuación los sacamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.


En esta ocasión, las "decoré", tanto visual como "comestiblemente" con un poco de membrillo casero. El mío quedó con textura de mermelada, con lo que con una cuchara deposité un poco sobre cada cupcake. 

VARIACIONES: se puede sustituir el jengibre por canela o combinar ambos. Puede echarse manzana también en la propia masa. Si no tenéis membrillo, se pueden comer solas, tal cual salen del horno. Si vuestro membrillo es "del de verdad", vamos, con consistencia adecuada, podéis poner un trocito encima o con ayuda de una cuchara aplastarlo para que quede más cremoso.


Espero que os hayan gustado! Me voy a galletear un rato a ver si entro en calor que aquí ya está medio nevando! Estoy preparando unas cositas que espero publicarlas pronto y espero que os gusten tanto como a mí!!

Muás!
Iratxe

jueves, 22 de noviembre de 2012

Carrot cake o mi tarta favorita desde ya

Hasta ahora había hecho cupcakes de zanahoria y son los favoritos de todas mis "cobayas-cata-postres". Luego probé a hacer galletas de zanahoria y se convirtieron en unas de nuestras favoritas en casa. Solo me faltaba probar a hacer la versión tarta, la ya conocidísima "carrot cake". Y como no podía ser de otra manera, se ha convertido en la favorita!


Primero tuvimos superporducción de calabacines en la huerta, de lo que salió una mermelada de calabacín experimental (aquí) y un congelador a punto de reventar lleno hasta arriba de calabacines. Luego tuve invasión de plátanos maduros que nos sobraron en el trabajo, de lo que salieron tres experimentos: galletascupcakes y mermelada. Ahora lo que toca es "overbooking" de zanahorias de la huerta, porque como nos gustan mucho nos emocionamos plantando.

Volví a hacer galletas de zanahoria (receta aquí) a petición de mi chico y también tenía que hacer unos cupcakes que me habían pedido. Pero aún así la nevera estaba a rebosar de zanahorias y la huerta ya ni os cuento... Algo más había que hacer con las zanahorias (además de añadirlas en todos los platos del menú semanal...).

Como por fin el fin de semana me tocaba librar (iujuuuuu!!!!!) y no coincidía con carrera (iujuuuuuujuuuuuuu!!!!) fuimos a conocer la casa de unos amigos que viven en otro pueblo y ya pasamos el fin de semana allí. Y yo dije: "quieto todo el mundo! Que el postre lo llevo yo!!"

Y claro, me hicieron caso, que con lo cabezota que soy ya sabían que iba a llevar algo sí o sí. Además tenía una oportunidad perfecta de ir dando salida a las zanahorias.

Primero pensé en cupcakes, pero luego me decanté por la tarta, que nunca la había hecho.


Y aquí os traigo el resultado. He de decir que me ha gustado aún más si cabe que los cupcakes de zanahoria. Quizá porque el bizcocho quedó super esponjoso y no le eché demasiado glaseado o crema y la proporción bizcocho-crema era menos que en los cupcakes, con lo que se apreciaba mucho el sabor del bizcocho.


Mi miedo a la hora de hacer tartas es no poder "catarlas" antes de que las prueben sus destinatarios (normalmente mi familia o en este caso mis amigos...). ¿Y si el bizcocho no se ha hecho bien o es un mazacote incomible? Pero en esta ocasión tuve suerte. Como llevo con el horno nuevo solo 3 meses y este era el cuarto bizcocho, aún no nos llevamos demasiado bien...



Podéis ver que mi especialidad repostera son los bizcochos "embarazados", con una panza tremenda. Sí, lo sé: menos levadura, horno más flojo, sin ventilador... El ventilador y la levadura descartados, así que está claro que la próxima vez tendré que poner el horno más flojo y a ver qué pasa.

Lo bueno fue que le pude "cortar la panza" y desayunármela, con lo cual ya sabía que estaba buenísimo!! :D




Para la receta consulté un par de libros, mis dos últimas adquisiciones: Las Recetas de la Pastelería Hummingbird y Pasteles, pastas, galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados (o la biblia, como lo llamo yo). Al final opté por este último, pero le cambié muchísimas cosas, ya que le echaba nueces, pasas, harina con levadura integral y un montón de especies que ni tenía ni quería echar. Además decía que era para un  molde de 22cm...¡y yo usé uno de 16cm sin problema! por último, el glaseado hice el que me gusta a mí con nata y no el del libro con mantequilla. Vamos, que se le parece más bien poco a la receta original!

 Os dejo la receta tal y como la hice yo para que os animéis a probarla si es que aún no lo habéis hecho, ¡no sabéis lo que os perdéis!


PASTEL DE ZANAHORIA

Inspiración: el libro "Pasteles, pastas, galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados " de Caroline Bretherton (Ed. BLUME).      Tiempo: unos 20 minutos + la cocción       Dificultad: si encontráis alguna me lo comentáis...pero no creo!    Tamaño del molde: según el libro, 22 cm.; según mi experiencia con 16cm. basta.
Ingredientes:
  • 225 ml. de aceite de girasol (o de oliva suave, nada de virgen extra)
  • 3 huevos
  • 200 g. de azúcar moreno
  • 200 g. de zanahorias
  • 275 g. de harina
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de jengibre
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cuhcaradita (8 g.) de levadura
Para el glaseado:
  • 100 ml. de nata para montar
  • 100 g. de azúcar glass
  • 200 g. (una tarrina) de queso crema
Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol, batimos juntos el aceite, los huevos, el azúcar y la vainilla. Tenemos que batir bien hasta que esté todo homogéneo y un poco espeso.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Vamos añadiéndola poco a poco a la mezcla anterior y batimos lo justo para que se integre.
Pelamos y rallamos o picamos muy finamente la zanahoria y la añadimos a la masa, mezclando con ayuda de una espátula para que se reparta bien. Por último añadimos las especias al gusto y removemos bien.
Engrasamos el molde con un poco de aceite y vertemos la mezcla. Con ayuda de una espátula alisamos la superficie.
Horneamos durante 45-50 minutos. Al pinchar con un palillo, este tiene que salir limpio.
Lo dejamos enfriar en el propio molde unos 10 minutos y a continuación lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla. 


Para preparar el glaseado, ponemos en un bol la nata y el azúcar y batimos con varillas hasta que casi esté montada. En ese momento, añadimos la tarrina de queso y terminamos de montar.
Una vez que el bizcocho esté frío (o al día siguiente), lo cortamos por la mitad y rellenamos con el glaseado. Lo cubrimos con una capa fina de glaseado y lo metemos a la nevera una media hora para que se endurezca un poco (no creais que se va a endurecer mucho, ya que es nata y no lleva mantequilla). Le damos otra capa más generosa de glaseado por encima y ¡listo! 



Estas son las fotos que le pude sacar al corte. De relleno no le puse demasida crema porque quería que se notara el sabor del bizcocho, pero eso al gusto!

VARIACIONES: se puede hacer sin añadir especias, o añadir solo canela, o se le puede añadir además de la canela y el jengibre nuez moscada. También podéis añadirle al bizcocho pasas y nueces e incluso ralladura de naranja.

Espero que os haya gustado ;)

Muás

Iratxe