* Para no perderos ninguna entrada nueva, la nueva dirección del blog es Ni Blanco Ni en Botella

miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Pensando platos diferentes para Navidades? Coulant de nueces y queso azul

En mi casa el puente de diciembre siempre ha marcado el inicio de la Navidad. Es cuando se aprovecha a poner el árbol, el Belén, las luces,... y un sinfín de decoraciones. Porque, por qué no decirlo, soy "muy fan" de la Navidad. Sé que hay gente a la que le parece una época de hipocresía, falsos buenos deseos, triste por la gente que ya no está, etc. Pero, aunque eso sea cierto, hay algo en mí más fuerte que todo eso y es el hecho de volver a sentirme niña de nuevo.


Sé que puede sonar cursi, estúpido, infantil y demás, pero es la única época del año en la que todos volvemos a buscar a ese niño interior y no nos da vergüenza ponernos gorros estúpidos, cantar villancicos cuyas letras no tienen sentido ninguno, nos vamos de cena con los compañeros, nos reencontramos con gente,... No sé, pero se nota algo en el ambiente que el resto del año no se nota.

También es cierto que en el ambiente se nota mala leche y más estrés del habitual en algunos casos (como en el de las compras de regalos a última hora), pero eso forma parte del encanto, ¿no?

Y después de este alegato navideño que no sé muy bien a qué ha venido, os cuento la que realmente es la razón de este post, si es que aún no os habéis dormido leyendo mi especie de "¡Que viva la Navidad!" Si seguís ahí despiertos: os quiero! jajaja


Os traigo una receta que os puede servir como idea para entrante en alguna de las muchas comidas/cenas que nos esperan este mes. En mi casa somos muy de "sota, caballo y rey", pero este año no va a haber  más remedio que cambiar debido a mi querida alergia a la carne y al embutido... Nada de jamón, lomo y demás exquisiteces ibéricas y adiós al rico cordero de mi abuela.

Así que aprovechando que aún tengo por casa un montón de nueces y que para mí cualquier excusa es buena para comer queso, preparé para comer el otro día esta receta que os dejo. ¡Que la disfrutéis!


COULANT DE NUECES Y QUESO AZUL

Inspiración: este blog llamado La Felicidad en los Pequeños Detalles      Tiempo: 40 minutos + el tiempo en el congelador (se puede preparar el día anterior)          Dificultad: encontrar un sitio en el congelador para la bandeja!

Ingredientes (para 12 unidades)
  • 160 g. de queso cremoso
  • 180 g. de harina
  • 4 huevos
  • 80 g. de mantequilla salada (si no tenéis, mantequilla normal y le añadiremos sal)
  • un poco de pimienta
  • 100 g. de queso azul
  • nueces
Preparación

Fundimos la mantequilla y dejamos que se temple. En un bol la mezclamos con el queso crema hasta que formen una crema homogénea. Vamos agregando los huevos uno a uno, no añadiremos el siguiente hasta que el anterior no se haya integrado completamente.
Tamizamos la harina y la vamos echando poco a poco a la masa, mezclando bien. La condimentamos con un poquito de pimienta. Si habéis usado mantequilla sin sal, ahora es el momento de añadirle un poco de sal.
Pelamos y troceamos las nueces. Podéis dejarlas en trozos o triturarlas para que no se noten mucho en la masa, como queráis. Las añadimos a la  masa y revolvemos para que se distribuyan uniformemente.
Llenamos un molde para magdalenas (o lo que tengáis similar) hasta la mitad con la masa y ponemos encima queso azul troceado. Aquí al gusto de cada uno, pero recordad que el queso azul tiene un sabor muy fuerte, así que no os paséis porque entonces se perderán el resto de sabores! Terminamos de llenar el molde. No lo llenéis hasta el borde porque aunque la masa no vaya a crecer, en el horno de infla un poco y puede que se os desborde.
Ponemos el molde en el congelador mínimos 30 minutos para que la masa se endurezca. Podéis preparar la masa la noche anterior y hornearlo justo cuando vayáis a comer.
Cuando vayamos a hornear, precalentamos el horno a 180ºC. Sacamos el molde del congelador y directamenet lo horneamos durante 15 minutos o hasta que veáis que se dora un poco la superficie.


Así estaría la bandeja al sacarla del congelador, lista para hornear.

Podéis decorar los "coulants" con unas nueces o como queráis.

VARIACIONES: ¡todas las que se os ocurran! Dad rienda suelta a vuestra imaginación y podréis sorprender con "coulants" de muchos sabores. Siempre os queda también el famoso "coulant" de chocolate que es lo más de lo  más para los amantes de este pecado.



Espero que os haya gustado la idea. Este mes os iré presentando más recetas e ideas "repostero-decorativas" para estas fechas que espero os sirvan de inspiración!

Muás

Iratxe

domingo, 9 de diciembre de 2012

Bizcopan de nueces

Noooooo, no, no, no. No penséis mal, no es que haya hecho un pan y me haya quedado con un ojo mirando pa' Tudela y el otro pa' Cuenca. No. ¡¿Cómo va a estar bizco una pan?! Pero es que no sabía qué nombre ponerle a esta receta y la otra opción era "Pancocho" o "Pancho" y qué queréis que os diga...no me convencía.


La cosa es que esta receta que os traigo hoy es una mezcla entre pan y bizcocho, de ahí el nombre. Al verlo parece que es un pan, por la corteza dura y dorada que tiene. Pero al comerlo su textura recuerda  más a la de un bizcocho, además que es dulce (no mucho).


También podía haber titulado este post así: Cómo aprovechar las nueces y no engordar (demasiado) en el intento.

¿Por qué? Pues porque esta receta os va a encantar, ya que tiene poquísima materia grasa. Mucha menos que cualquier bizcocho o magdalena, así que es una forma estupenda de darse una alegría al cuerpo sin que la conciencia remuerda demasiado... Más ahora, que este mes se caracteriza por las ingentes cantidades de comida y dulces que le metemos al cuerpo en forma de cenas de empresa, de amigos, celebraciones familiares varias,...

Ya veis la corteza que tiene, parece pan



La idea la saqué del que se ha convertido en mi blog de cabecera: La Receta de la Felicidad. No me pierdo nada de lo que hace, recetas originales, fotos increíbles y una simpatía tremenda. Si no lo conocéis os lo recomiendo, eso sí, preparaos para empezar a babear porque tiene cosas buenísimas!


Aunque, para variar, cambié un poco la receta. Para empezar, en la suya estaban todas las medidas en tazas, pero como yo así no me apaño y no me entero, pues decidí convertirlo a gramos (más o menos). También cambié el hecho de añadirle pasas a la masa, ya que a mí no me gustan demasiado y a mi chico no le gustan nada de nada! Así que solo lo hice con nueces.


Hacía un tiempo que quería hacer esta receta porque de repente nos encontramos en casa con un montón de nueces. ¡Tres personas distintas nos regalaron sendas bolsas repletas de nueces! Que sí, que las nueces están muy buenas, son muy saludables y tal y cual...pero es que teníamos un montón! Y a mi no me da por ponerme a comer nueces así como así. Con lo cual, esta receta  me ha venido de perlas para ir dándoles salida y lo dicho, de forma "light" (a ver, light-light no es, pero más light que haberlas usado para un brownie con nueces sí!).



BIZCOPAN DE NUECES

Inspiración: esta receta de pan de nueces de La Receta de la Felicidad     Tiempo: 1 hora (yo tardé más, pero porque cuando cocino mi cocina tiende al caos y tardo más de lo normal)  Dificultad: aprender a enharinar las nueces para que no se vayan al fondo (como veis yo no lo sé hacer...)

Ingredientes:
  • 50 g. de mantequilla fundida
  • 200 g. de azúcar
  • 250 ml de leche
  • 1 huevo
  • 250 g. de harina
  • 1 cucharadita (10 g.) de levadura
  • 100 g. de nueces (ya sin las cáscara, evidentemente)
Preparación

Precalentamos el horno a 170ºC.
Engrasamos un molde para plumcake o el que tengáis (yo usé uno de aluminio de un solo uso) con un poco de mantequilla y reservamos.
Fundimos la mantequilla (yo lo hago en el microondas) y la dejamos atemperar un poco. Si la usamos aún caliente, al añadir el huevo veremos como que se nos corta toda la mezcla.
Batimos la mantequilla con el azúcar. Agregamos el huevo y lo integramos bien. 
Tamizamos la harina junto con la levadura . La añadimos a la mezcla alternando con la leche de esta manera: harina - leche - harina - leche - harina. Después de cada adición hay que mezclar bien y rebañar las paredes del bol para aprovechar bien todo. No hacer la siguiente adición hasta que se haya integrado bien la anterior.
Enharinamos bien las nueces. Esto se hace para que al hornearlas no se nos vayan al fondo del bizcopan (como me ocurrió a mí...¡las fotos no engañan!).
Horneamos durante 15 minutos con calor solo abajo y pasado este tiempo horneamos 30 minutos más con calor arriba y abajo.



Pasado ese tiempo, lo sacamos y lo dejamos enfriar. Ya sé que dan ganas de comérselo calentito...pero hay que dejar que se enfríe!! Aunque no os voy a engañar, que yo lo abrí estando aún calentito para las fotos y ya que estaba...¡le pegué un bocado! jijijiji.


VARIACIONES: podéis añadirle además de las nueces unas pasas (enharinándolas igual que las nueces) o cualquier otro fruto seco que os guste. Con harina integral también tiene que quedar riquísimo. Frutas del bosque le darían un toque muy jugoso e incluso cualquier fruta de estas deshidradas pueden servir para hacer un bizcopan de aúpa!


Ya sabéis, para daros un caprichillo sin pasaros con las calorías o la grasa. Animaos a prepararlo que os va a encantar!

Muás

Iratxe

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Bailarinas para todos!! (Tutorial para hacer cupcakes de bailarinas)

En vista del éxito que han tenido estos cupcakes de bailarinas, hoy os traigo un paso a paso para que podáis hacerlos en casa si os apetece.


Espero que se entienda bien y explicarlo bien!! Que una cosa es hacerlo y otra explicarlo...

Primero lo que vamos a necesitar:



  • una magdalena
  • cortadores redondos (a ser posible ondulados) de dos tamaños diferentes
  • fondant
  • un palillo
  • foam o goma eva
  • perlitas para decorar (opcional)
  • algo para cubrir y rellenar el cupcake (en mi caso sirope de frambuesa, pero sirve buttercream, crema de queso, nutella,...)
  • rodillo (se me olvidó en la foto)
  • un pincel y agua para pegar el fondant (también se me olvidó en la foto...)
Pues vamos allá:



Primero vaciamos la magdalena con ayuda de un descorazonador de manzanas (no es imprescindible) y lo rellenamos al gusto, volviendo a taparlo con el trocito que le habíamos sacado.


Lo cubrimos bien con el sirope (o buttercream o lo que sea que hayamos elegido). Esto servirá para que el fondant se quede pegado.


Cogemos el fondant (del color que queráis que sea vuestra bailarina) y lo extendemos con un rodillo. Hay que intentar dejarlo bastante finito para que el efecto del tutú de la bailarina sea más "ligero" y tenga más vuelo.


Cogemos los cortadores y cortamos 2 círculos de cada tamaño. Yo lo hice usando solo dos tamaños distintos, pero podríais hacer con 3. No sé cómo quedaría, pero lo podéis intentar.


En la siguiente secuencia de fotos os pongo el proceso de la técnica "Ruffle" o de volantes, que es la que tenemos que usar para darle ese vuelo a la falda. Espero explicarla bien en palabras y sino a ver si las fotos ayudan:


Cogemos el trozo de foam o goma eva y ponemos uno de los círculos. Hay que ponerlo justo en el borde. Con un palillo, lo apoyamos en el borde y  vamos girándolo adelante y atrás. Es muy importante ejercer presión SOLO en el borde, ya que son los bordes los que queremos afinar y ondular.

Vamos girando el círculo de fondant para poder pasar el palillo por todo el contorno. 

Como veis, cuando hemos hecho toda la vuelta se queda ondulado, como si fueran volantes. Lo colocamos encima de nuestro cupcake.


Procedemos de igual manera con todos los círculos de fondant que hemos cortado.

Con un pincel y un poco de agua, vamos pegando todos los círculos para formar la falda. Primero los dos más grandes y a continuación los dos más pequeños.

¡Ya tenemos la falda o el tutú!

Seguimos...


Cogemos una bola de fondant del mismo color que nos va a servir para hacer "el cuerpo" de la bailarina.


Vamos dándole forma con las manos (aquí ya entra la habilidad de cada uno, pero si yo he podido hacer algo pasable...todo el mundo puede!). Cuando os parezca que tiene forma de "cuerpo" ya está preparado para pegarlo a la falda.


Con otro poquito de agua lo pegamos encima de la falda.

Lo podríamos dejar así, pero para que quede más bonito lo decoramos con unas perlas.


Aunque se vea borroso, quería mostraros que para ponerle la perla del escote, lo mejor es hacer un pequeño hueco con la parte trasera del pincel. Así ya solo hay que darle un poco de agua y pegar la perla.


Unas perlitas más en la cintura... ¡y lista! Un precioso cupcake de bailarina listo para sorprender!


Por si os preguntáis por qué brilla tanto, os muestro el truco: spray de brillo perla de PME.

Confieso que no soy muy fan de andar echando un montón de colorantes y demás, pero tenía este spray por casa que lo que hace es dar un brillo perla a los frostings o al fondant. La verdad que le da un brillo muy bonito y pensé que a estos cupcakes les vendría muy bien ese toque perlado.


Y ya veis de qué forma tan sencilla podéis decorar unos cupcakes que dejarán a todo el mundo boquiabierto. Solo os queda jugar con vuestra imaginación, cambiar colores, añadirle complementos,... lo que queráis!!

Además ahora que conocéis esta técnica de volantes podéis emplearla para muchas otras decoraciones. A mí al verla se me ocurrió "bailarinas", pero seguro que hay muchísimas más opciones que se os ocurren y os quedan preciosas. Estoy deseando verlas!

Espero que os haya gustado el tutorial. La próxima entrada receta!

Muás

Iratxe

sábado, 1 de diciembre de 2012

Sucumbiendo al "cuquismo": cupcakes de bailarinas

¿No os pasa a veces que el cuerpo os pide "algo"?


De repente sentís la necesidad de hacer algo y hasta que no lo hacéis no os quedáis tranquilos. Tenéis todo el rato ese "run-run" en la cabeza.

Da igual lo que estéis haciendo, siempre os acecha.


Pues bien, eso me pasaba a mí con estos cupcakes. Últimamente todas mis entradas en el blog era de recetas llamemoslas "normales", prácticas, del día a día. Sin "monismos" ni nada por el estilo.


Y mi cuerpo se empezó a rebelar. Necesitaba crear algo "cuqui", "mono" o de definición similar. ¡¡Lo necesitaba!! Y yo decía ¿pero qué me pasa? Si yo no soy así!!!!jajajaja

La cosa es que en muchas fotos por la red he visto cupcakes decorados con la técnica "ruffle" (sí, como las patatas fritas, juas juas juas) o de volantes. Y nada más verlos pensé: bailarinas.


















Desde entonces a diario mi cabeza me torturaba y me decía: "Tienes que sacar tiempo para hacer unos cupcakes de bailarinas". Pero cada vez que iba a "crear" algo, acababa haciendo cosas más prácticas para aprovechar cositas que tenía por casa.



Hasta que el otro día dije: ¡¡se acabó!! Me tengo que quitar este mono ya!!
Y aprovechando que iba a decorar unas galletas para un encargo, me puse a ello.



Y ya veis el resultado. Espero que tanta "tortura" haya  merecido la pena y que os guste el resultado. A mí personalmente, y está mal que yo lo diga..., ¡me encantan! Las fotos no son las mejores, pero es que esta semana la luz ha brillado por su ausencia y no paraba de llover.


Si os gustan y os apetece, podría preparar un pequeño tutorial o paso a paso de cómo hacerlos.


La próxima entrada, vuelvo a mis recetas "prácticas" ;)


Muás!!!!!

Iratxe

martes, 27 de noviembre de 2012

Cupcakes diferentes de jengibre y manzana

Hace unos días se juntaron varios factores que dieron lugar a estos cupcakes:
  • tenía unas manzanas de huerta pequeñitas y muy ácidas que no nos gustaban para comerlas solas
  • me regalaron jengibre fresco para que usara en algún postre
  • tenía kilos de  membrillo casero que hice pero que en lugar de cuajar quedaron como si fuera mermelada
  • tenía también un yogur natural de los "güenos"
  • desde hacía tiempo tenía unas cápsulas y toppers para cupcakes de gatos...y justo hace unos días se cumplió un año de que trajimos el gato a casa
Resultado:



Tengo que advertiros que tienen un sabor un tanto particular, ya que el jengibre, sobre todo el fresco, le dan mucho sabor. Hay gente a la que no le gusta este sabor que le da el jengibre, así que en ese caso no probéis estos cupcakes!!


Se me ocurre que podéis sustituir el jengibre por canela, que además la canela le va fenomenal a la manzana. Y si no tenéis membrillo, no pasa nada. Os podéis comer las magdalenas así solas como quedan que también están muy ricas! Yo se lo puse simplemente para darle un poco más de color y para ir dándole salida a tanto membrillo-mermelada que tengo, jajaja.

Pero antes de que os ponga la receta me vais a permitir presentaros a "alguien":


Este es el culpable de que cuando me pongo en el ordenador me cueste hacer todo el doble de tiempo!! Tiene fijación por sentarse y tumbarse en el teclado, o simplemente pasearse por encima de él. No sé, yo creo que está necesitado de comunicación y quiere chatear o abrirse un perfil en Facebook, jajaja.


El gato se llama Izki, al igual que el Parque Natural en el que trabajo. Y se llama así precisamente porque allí fue donde apareció. Él y otro gato aparecieron un lunes abandonados y decidí llevármelos a casa. El otro lo cogimos pronto, pero este costó 4 días cogerlo! El otro era como un tigre y se lo di a  mi madre, pero el pobre no tuvo buena suerte y al cabo de un mes apareció atropellado :(


Este nos lo quedamos nosotros y ya ha pasado un año!! Mi novio casi me echa de casa por meterle un gato a la fuerza....pero ahora es el amo de la casa!! Y es que este no es un gato normal, es muy peculiar. Parece un perro de personalidad y es la mar de mimoso. Si hasta nos da abrazos cuando llegamos a casa!!!! Le encanta subirse a la chepa (literalmente) y cuando le hablas te contesta, vamos, que es raro de narices!


Y después de este momento "familiar", jejeje, ahora ya sí no me enrollo más y os dejo la receta por si alguien se anima a probarla. La idea me vino de todos los factores que os he comentado antes y la inspiración "recetil" la saqué del libro "MAGDALENAS" de Xavier Barriga. Al final cogí dos recetas de ese y las fusioné y adapté un poco a lo que quería.


CUPCAKES DE JENGIBRE, MANZANA Y  MEMBRILLO (para 12 unidades)

Inspiración: libro "Magdalenas" de Xavier Barriga           Dificultad: ninguna o menos          Tiempo: 1 hora como mucho

Ingredientes:
  • 1 yogur natural (a ser posible de los que son "caseros")
  • 1 medida del vaso de yogur de aceite de girasol o de oliva suave (nada de virgen extra!!)
  • 2 medidas de azúcar
  • 2 y 1/2 medidas de harina
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de levadura
  •  jengibre fresco (de no tenerlo, sirve el que se compra molido)
  • 1 pizca de sal
  • 1 manzana pequeña
  • membrillo para decorar
Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol ponemos el yogur, el azúcar y el aceite y batimos bien hasta que quede todo integrado. Añadimos los huevos y procedemos de igual  manera.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Vamos incorporándola a la masa mezclando bien, batiendo lo justo para que se integre.
Rallamos un poco de jengibre fresco y lo añadimos a la masa, removiendo con una espátula.
Llenamos las cápsulas para magdalenas hasta unos 2/3 de su capacidad y reservamos.
Pelamos (opcional) la manzana y la cortamos en rodajas. Colocamos un par de ellas encima de cada molde y la espolvoreamos con un poquito de azúcar. Se le podría echar también canela.
Horneamos durante 25  minutos.
Dejamos enfriar 5 minutos y a continuación los sacamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.


En esta ocasión, las "decoré", tanto visual como "comestiblemente" con un poco de membrillo casero. El mío quedó con textura de mermelada, con lo que con una cuchara deposité un poco sobre cada cupcake. 

VARIACIONES: se puede sustituir el jengibre por canela o combinar ambos. Puede echarse manzana también en la propia masa. Si no tenéis membrillo, se pueden comer solas, tal cual salen del horno. Si vuestro membrillo es "del de verdad", vamos, con consistencia adecuada, podéis poner un trocito encima o con ayuda de una cuchara aplastarlo para que quede más cremoso.


Espero que os hayan gustado! Me voy a galletear un rato a ver si entro en calor que aquí ya está medio nevando! Estoy preparando unas cositas que espero publicarlas pronto y espero que os gusten tanto como a mí!!

Muás!
Iratxe