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miércoles, 16 de enero de 2013

Reciclando la Navidad: pudding de panettone



























Hoy os propongo una idea la mar de apañada para ir dejando atrás del todo la Navidad. Porque, seamos sinceros, en Navidades compramos mucha más cantidad de comida de la que realmente nos vamos a comer.
 
Sobre todo dulces.
 


Creo que es debido a ese miedo atroz (pánico me atrevería a decir) al "¿Y si se quedan con hambre?"
 
¿En serio? ¿Crees que se van a quedar con hambre? Croquetas, surtido de embutidos, de quesos, fritos variados, gambas, langostinos, gulas, patés,... ¡y eso son solo los entrantes! Porque cuando crees que no puedes más te sorprenden con el  "Ahora saco el cordero" (o el bacalao o merluza en mi caso). Haciendo un gran esfuerzo lo comes, con sudores fríos incluso. Pero ahí no termina la tortura, no. Falta la bandeja de los dulces: turrones de muchas variedades, polvorones, trufas, mazapanes, un panettone, peladillas,... Y pobre de ti como no comas!! "Ay hija, si esto lo he comprado por ti, come un poco."

 
Total que luego estás tirando de sobras y comiendo lo mismo durante un mes (por lo menos)!! Pero hay cosas que no se pueden guardar tanto tiempo. Y si hay algo que no soporto es tirar la comida. ¡¡Sobre todo si está buena!! Y como imagino que hay más gente a la que le ocurre lo mismo, pues aquí va mi pequeña aportación al reciclaje navideño con una receta la mar de apañada: pudding de panettone (o budin o pudin o como lo queráis llamar).

 
Ideal para aprovechar ese medio panettone que empezastéis pero que no lo habéis acabado porque luego llegó el Roscón y el cuerpo ya no os daba para más y se está poniendo como una piedra! Aunque esta misma receta os sirve para cualquier bollo o masa de pan que se esté poniendo dura pero que no queráis tirar a la basura: los restos del roscón de Reyes, pan de molde que esté ya en las últimas, los suizos que los teníais abandonados en un armario de la cocina y ahora no hay quien se los coma,... (hombre, si ves que en la superficie empieza a adquirir un tono verdoso y blanco te aconsejo que directamente lo tires a la basura).
 



 

PUDDING DE PANETTONE

Inspiración: esta receta de David de Jorge (más conocido como Robin Food), un auténtico crack!!          Dificultad: va a ser que no!         Tiempo: en menos de una hora estará listo
 
Ingredientes
  • 1 panettone (el mío era de 500 g. Para menos cantidad adaptar las cantidades)
  • 50 g. de azúcar
  • 4 huevos
  • 500 ml de nata
  • 500 ml de leche
  • vainilla (preferiblemente una vaina de vainilla fresca)
  • azúcar glas para decorar
Preparación
 
Precalentamos el horno a 200ºC.
En un bol batimos los huevos y añadimos los granos de vainilla si estamos usando vainilla fresca (yo usé vainilla en pasta y le añadí una cucharadita). Añadimos el azúcar. Por último añadimos la nata y la leche y mezclamos bien.

 
Cortamos el panettone en rebanadas más o menos gruesas y colocamos la mitad en una fuente apta para horno. Vertemos poco a poco la mezcla anterior sobre las rebanadas de panettone. Tiene que quedar bien empapada toda la miga, así que hay que repartirla bien. Ponemos el resto del panettone encima y repetimos la operación de bañarlo con lo que queda de mezcla. Se pueden hacer una, dos o tres capas, depende un poco del grosor de las rebanadas y de la altura del molde! También puede hacerse en moldes individuales (yo hice una bandeja y dos individuales).
 

Horneamos durante aproximadamente 40 minutos con calor arriba y abajo. Si queréis, los últimos 5 minutos lo podemos poner en modo grill para que dore la superficie. Lo sacamos, esperamos a que se temple un poco y espolvoreamos con azúcar glas.
 
Se aconseja servirlo templado, para notar  mejor su jugosidad y sabor. Aguanta perfectamente tres días, para comerlo sólo lo tenéis que calentar un poquito y listo.
 



 
VARIACIONES: se puede hacer con cualquier tipo de miga: pan de molde, pan normal, pandoro, roscón de reyes, cruasanes, napolitanas, bollos suizos,... Si somos muy golosones, podemos poner entre capas una capa de mermelada, o de chocolate, o fruta fresca,... Se pondría una capa de panettone (o de miga), una capa de mermelada o lo que sea y luego se moja con la mezcla de nata y  huevos. ¡¡Teta de novicia!!



Espero que os haya gustado la idea, yo os la recomiendo 100% porque es facilísima de hacer, está buenísima y además nos sirve para aprovechar algún bollo que de otra manera lo tiraríamos. Para una merienda con un buen café calentito o un té o incluso para cenárselo con un vaso de leche caliente, ahora que ya tenemos aquí el frío y la nieve.

Muás
 

domingo, 13 de enero de 2013

Superando mi "tartofobia": tarta de Hello Kitty

 Como ya sabréis (y sino pues os lo cuento, oye) sufro de una enfermedad rara llamada "tartofobia".

Tartobobia: s.f. Del griego "tarta-": pastel elaborado con bizcochos y relleno y "-fobia": pánico. Dícese del miedo irracional o pánico a elaborar y decorar tartas con fondant. Se manifiesta a través de sudores fríos y la negación de enfrentarse al reto de hacer una tarta.


Hasta ahora esta es la segunda tarta de fondant que hago, pero la primera que no es para mí o mi entorno!! Alguien debió de pensar que yo era la persona adecuada para hacer la tarta para la fiesta de cumpleaños de una niña...
La otra tarta que hice fue la de mi cumpleaños (curiosamente de la misma temática) que la podéis ver aquí y de la que además tuve la poca vergüenza de hacer un tutorial aquí.


Bueno, pues después de recibir el enacargo no me quedaba otra que enfrentarme a mi "tartofobia" a las bravas. Era o ella, o yo. Y a mí a cabezota no me gana nadie... Así que, sudores fríos incluídos, me puse manos a la obra (y me encomendé a todos los santos que conozco) y este fue el resultado. La acabé de noche así que las fotos son un poco malillas...

Aquí veis el lazo que le hice secándose. Le puse papel de cocina para que no perdiera la forma.

En esta podéis ver el detalle del lazo ya seco

Reconozco que el fondant da mucho juego "estético" y que se pueden hacer auténticas obras de arte con él (se me cae la baba viendo las tartas que hacen otras personas). Pero a nivel "comestibilidad" creo que pierde, y mucho, la tarta. A mi personalmente no  me gusta mucho el sabor (y mira que el dulce me tira que da gusto!) y al final reseca el bizcocho. Con lo que te curras un bizcocho y un relleno buenísimos que luego el fondant se encarga de estropearlos... no sé, no sé. Pero bueno, que a nivel estético no tiene parangón!


Aprovecho, ya que me pidieron por Facebook la receta, y os cuento la que hice. Fueron dos bizcochos de yogur de vainilla y rellena y cubierta de ganache de chocolate. Dos recetas archi-conocidísimas que todo el mundo conoce pero, por si tenemos algún despistadete entre nosotros, os las comparto para que podáis probarlas. Está mal que yo lo diga pero...¡¡quedaron de muerte!!


BIZCOCHO DE YOGUR (famoso en el mundo entero)

Inspiración: hombre, buena pregunta! Hago este bizcocho desde que me alcanza la memoria, ya que lo hacía mi madre...y todas las madres del mundo!     Dificultad: insisto, lo hago desde que me alcanza la memoria....           Tiempo: 20 minutos + 40 minutos de horneado

Ingredientes
  • 1 yogur natural azucarado (usamos el vaso del yogur para medir el resto de ingredientes)
  • 1 medida del yogur de aceite de oliva suave o de girasol
  • 2 medidas del yogur de azúcar (yo le eché solo 1 y 1/2)
  • 3 medidas del yogur de harina
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (se puede usar cualquier otro sabor que queramos)
Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén bien espumosos y casi doblen su volumen. Añadimos a continuación el yogur y la medida de aceite y batimos bien hasta que se integren. Echamos la esencia de vainilla (o cualquier otro sabor que queramos). Tamizamos la harina junto con el sobre de levadura y la vamos incorporando a la masa batiendo suavemente, lo justo para que se integre.
Preparamos un molde para bizcochos y lo encamisamos (engrasarlo con un poco de mantequilla y echarle un poco de harina). Vertemos la mezcla en el molde y lo horneamos durante unos 40 minutos con calor arriba y abajo y sin ventilador.
A los 30 minutos desde que está en el horno, miramos a ver qué tal va. Si vemos que empiez a dorarse pero que aún está sin hacer, podemos taparlo con papel de aluminio para que no se queme la superficie.
Cuando esté listo (al pincharlo con un palillo, éste debe salir limpio), lo dejamos enfriar en el propio molde 10 minutos y luego lo pasamos a una rejilla para que termine de enfriarse.

VARIACIONES: se puede hacer con yogures de sabores y no es necesario añadirle esencias. De hecho, lo típico es hacerlos con yogur de limón, aunque a mí me gustaba hacerlos con yogur de coco y añadirle virutas de coco a la masa.
Este bizcocho es muy jugoso y buenísimo para comerlo tal cual para desayuanar o merendar. Para cubrirlo con fondant sirve sólo si no le vamos a poner mucho peso. Tampoco sirve para tornearlo o darle forma, ya que se desmiga bastante.
En principio, al ser un bizcocho jugoso no es necesario bañarlo en almíbar, pero por si acaso yo lo bañé con un poco de almíbar de vainilla. Muy sencillo de hacer:  ponéis en un cazo agua y la misma cantidad de azúcar (yo hice 150ml de agua y 150g. de azúcar). Cuando hierva lo retiráis del fuego y le añadís una cucharadita de la esencia o sabor que qeuráis. Dejáis que se enfríe por completo antes de "pintar" el bizcocho con él.

Para esta tarta hay que doblar las cantidades (usé un molde de 24cm!!!). O bien hacéis un solo bizcocho doblando la cantidad de ingredientes y luego lo cortáis por la mitad para rellenarlo, o bien hacéis como yo y lo hacéis en dos veces. Si lo hacéis de una vez, el tiempo de horneado aumentará un poco.

Aquí veis el truquito de cómo hice para poner el nombre con perlitas de azúcar: puse los cortadores de las letras encima del fondant, mojé la parte de dentro con un pincel, "rellené" con perlitas de azúcar y dejé secar.

GANACHE DE CHOCHOLATE

Ingredientes
  • 200 ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 200 g. de chocolate fondant o para postres
Preparación

En un bol troceamos o rallamos el chocholate.
En un cazo ponemos a calentar la nata y en cuanto rompa a hervir la retiramos. Vertemos la nata sobre el chocolate troceado y vamos removiendo para que se deshaga el chocolate. Hay que remover hasta que el chocolate esté totalemente derretido y no queden grumos.
Dejamos enfriar hasta que adquiera una textura similar a la de la Nutella.

Esta ganache nos sirve tanto para rellenar como para cubrir la tarta. En esta caso también tuve que doblar las cantidades.

VARIACIONES: Para rellenarla, se puede dejar enfriar la ganache del todo y luego semi-montarla con unas varillas. Así adquiere una textura más ligera, tipo mousse. Se puede hacer también con chocolate blanco.


Espero que seáis muy dur@s conmigo, que era mi segunda tarta!! Y yo no soy nada experta en esto. El próximo post será útil-útil ;)

Muás

miércoles, 9 de enero de 2013

Galletas decoradas "low cost"

La tan temida "Cuesta de enero" ha llegado. El problema es que a medida que pasan los años esa famosa cuesta se va haciendo más larga, ¿no os parece? Ha pasado a ser la cuesta de enero-febrero-marzo-abril-... y así hasta que llega la paga de verano (que este año igual ni llega!!).
 
 
 
Así que esta idea que os traigo hoy es para ayudar a "suavizar" un poco esa cuesta. No, no os voy a enseñar trucos para sacar dinero de debajo de las piedras ni a  multiplicarlo ¡que más quisiera yo! Pero aunque nuestra cartera esté más tiesa que ni sé después de las Navidades, eso no es excusa para no poder seguir haciendo unas galletas decoradas la mar de vistosas y sin hacer ningún gasto en material, salvo los ingredientes de la propia masa de galletas.


No os voy a engañar: la idea no es mía. Jajajajaja. La vi en una foto en Pinterest (maldita la hora en que me registré!! Menudo enganche que tengo...) y me pareció una idea maravillosa: galletas decoradas bonitas, originales, sencillas y nada recargadas con fondant o glasa, por lo tanto también más baratas y accesibles para que cualquiera pueda hacer en casa. Por eso son galletas "Low cost" (sí, como los aviones, jeje).
 
 
Tan solo necesitáis vuestra receta de galletas favorita y...¡¡un vaso!! Sí, sí, habéis leído bien: un vaso. O una copa. Eso sí, no vale cualquiera, tiene que ser de esos típicos vasos que tenéis en casa o en casa de vuestras madres, que son del año catapún (los vasos, no las madres) y que tienen el "culo" ondulado o formando dibujos. Seguro que sabéis de cuáles hablo, normalmente son copas elegantes o vasos de cristal un poco refinados.


El procedimiento es sencillísimo: extendéis la masa de galletas con un rodillo entre dos papeles de horno. Cogéis vuestro vaso, lo ponéis sobre la masa y hacéis fuerza para que se marque el dibujo sobre la masa de galletas. Con un cortador redondo de diámetro como el del culo del vaso, cortáis y la colocáis sobre la bandeja del horno. Hacéis lo mismo hasta acabar con la masa de galletas.



Podéis usar también si tenéis un tapete de los de marcar fondant. El procedimiento sería el mismo que para el fondant: sobre la masa de galletas extendida, colocáis el tapete y pasáis el rodillo por encima con fuerza para que se queden grabados los dibujos. Luego con un cortador de galletas de la forma que queráis vais cortando las galletas y depositándolas sobre la bandeja de horno.

 

Para que en el horno no pierdan mucho la forma ni el dibujo, lo mejor es que metáis la bandeja de horno con las galletas ya cortadas en la nevera durante al menos 1 hora. Cuanto más frías estén en el momento de hornear, menos perderán la forma.

Precalentáis el horno a 170ºC. Cuando esté listo, sacáis las galletas de la nevera y las horneáis directamente durante unos 12-15 minutos. El dibujo se suavizará un poco, es inevitable.



TRUCO: si en el horno se os suaviza tanto el dibujo que casi ni se diferencia, justo cuando las saquéis (que están aún un poquito blandas) podéis volver a marcar el dibujo con el vaso. Lo ponéis encima de la galleta y con mucho cuidado apretáis para marcarle más el dibujo. Pero con cuidado porque si os pasáis podéis romper la galleta!!


Espero que os haya gustado esta idea de hoy. Próximamente ideas para "reciclar" las Navidades...¡y alguna sorpresita!

Muás

viernes, 4 de enero de 2013

Roscón de Reyes a mi manera

* NOTA: estoy preparando más Roscones que espero que me queden mejor "estéticamente" o de forma (el sabor es insuperable). Pero para que os dé tiempo a probar la receta si os animáis, os la publico ya así como está y si puedo ya sacaré mejores fotos

No soy especialmente fan de los Roscones de Reyes que se comercializan hoy en día. La nata de las pastelerías no me gusta, con lo que siempre lo comemos de crema. Pero enseguida se queda como una piedra, tanto que al día siguiente podría ser considerado como un arma de destrucción masiva (probad a tirárselo a alguien a la cabeza para ver que no exagero). Si quieres un Roscón medianamente decente están a precio de oro y si lo compras algo más asequible son de una calidad dudosa...

Así que el año pasado, cuando me empezaba a dar a mí esta venada repostera, me prometí que el año siguiente (o sea, este) el Roscón de Reyes correría a mi cargo. Y dicho y hecho, hoy os presento el Roscón que he preparado para celebrar el día más mágico del año.
 
Lo curioso es que no he seguido ninguna receta para Roscón...por eso digo que es a mi manera. ¡La receta es una que encontré buscando recetas de Panettone!

¿Y de una receta de panettone sale un Roscón de Reyes? Pues sí. Esta receta la encontré en el blog de Kanela y Limón y la hice para Nochebuena. Me salieron dos panettones como dos soles: enormes, jugositos, con una miga increíble...pero no sabían a panettone!


 
Estuve un año viviendo en Italia y allí fue donde descubrí mi debilidad por este dulce típico navideño, hasta el punto que estuve desayunando panettone hasta Semana Santa, no os digo más. Y los que hice yo estaban riquísimos, sí, pero no sabían a panettone ni de lejos.

El caso es que tenían un sabor que me recordaba a algo.....¿a bollo suizo?......¡¡A Roscón de Reyes sin relleno!! Y en efecto, todos los que lo probaron le sacaron el mismo sabor. Así que tocaba usar esa receta para los roscones.



Es fácil de hacer, lo más "pesado" es el esperar los tiempos de levado, pero merece la pena. Yo lo hice con panificadora, pero puede hacerse perfectamente a mano. Con la panificadora simplemente ganáis tiempo porque os ahorráis el primer levado (se hace más rápido) y la peor parte del amasado te lo hace la máquina...

Como se parecia en la foto, no es como un Roscón normal, la miga que sale con esta receta no es tan compacta, es mucho más "aireada" y ligera, con lo que no hace falta rellenarlo para que esté jugoso, es una maravilla así tal cual.


ROSCÓN DE REYES   (al estilo Gallecookies)

Inspiración: el blog de Kanela y Limón                Dificultad: si tenéis panificadora, poca. Si no, hay que darle al amasado y tener paciencia con los tiempos de levado            Tiempo: depende un poco de los tiempos de levado....yo lo hago en dos días.

Ingredientes para el prefermento
  • 250 g. de harina de fuerza
  • 200 ml de agua tibia
  • 25 g. de levadura de panadería fresca (venden unos cubitos en casi todos los supermercados)

Ingredientes para la masa
  • 5 huevos ligeramente batidos
  • 150 g. de mantequilla blanda cortada en trozos
  • 170 g. de azúcar
  • una cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 cucharaditas de aroma de azahar (esto es lo que le da un sabor más característico al Roscón)
  • 600 g. de harina de fuerza
  • una pizca de sal
  • frutas escarchadas (yo las usé dentro de la masa porque no lo iba a rellenar. Si lo vais a rellenar de crema, nata,... las frutas se ponen encima para decorar)

Preparación

 Lo primero es preparar el "polish" o prefermento. Para ello, deshacemos el cubo de levadura en el agua tibia (que no caliente). A continuación la  mezclamos con la harina hasta formar una masa como la de la foto. Tapamos con papel film y dejamos levar hasta que doble su volumen. El tiempo dependerá de la temperatura del lugar donde lo dejéis. Si está en la cocina y hace "calorcito", en 2-3 horas estará listo. Si, como yo, lo hacéis de un día para otro, lo dejáis en un sitio fresco o en la nevera unas 12 horas. Si lo dejáis en la nevera, tendréis que sacarlo una hora antes de seguir con el proceso, para que coja temperatura.
Notaréis que el olor que tiene este prefermento es simplemente maravilloso!! Huele a masa de pan, del de verdad, del de toda la vida, huele a natural, a fermento....no sé, a mi me encanta!




Así la veis antes de fermentar...
















...y así después










 ¿Acaso no son una maravilla esas burbujitas de fermentación?


Para hacer la masa, batimos ligeramente 5 huevos y los vertemos en la cubeta de la panificadora. Añadimos la mantequilla cortada en trozos y los 170 gramos de azúcar. Lo siguiente son la esencia de vainilla y el agua de azahar. Añadimos ahora el prefermento y por último la harina.
Programamos la máquina en un programa de solo amasado (no hagáis como yo que una de las veces le dí al de bizcochos y me salió un bizcocho gigante con sabor a Roscón!!).
 
==> Si no tenemos panificadora, colocamos en la superficie de trabajo todos los ingredientes secos y formamos una especie de volcán. En el centro vertemos los ingredientes líquidos y trabajamos el "mejunje" hasta obtener una masa que sea elástica, "viscosa" pero que no se pegue a las manos. Lo mejor es untárselas con aceite para trabajar mejor. Cuando esté, formamos una bola, la tapamos con un trapo y la dejamos levar hasta que doble su volumen. El tiempo de levado dependerá de la temperatura y la humedad de vuestra cocina, pero unas 3 horas más o menos.
 
Cuando esté lista la masa, la volcamos sobre la superficie de trabajo. Como yo no tenía pensado rellenar el Roscón, lo que hice fue meterle frutas escarchadas a la masa. Para ello, extendí con ayuda de un rodillo la  masa, esparcí las frutas por la superficie y la enrollé. Me guardé unas pocas frutas para decorar. Formamos una bola o tantas bolas como roscones queramos preparar (yo hice dos y salen rosconones medianos, si hacéis solo una os saldrá un señor Roscón). Le hacemos un agujero en el centro y vamos dándole forma poco a poco hasta que parezca un Roscón. Si veis que al darle forma la masa tiende a encogerse y "volver a su sitio" es porque está "cansada": dejar que repose 10 minutos y entonces prodéis darle la forma mejor (sino, os quedará un churro como a mí). Hay que hacer un anillo con un agujero muy grande, ya que la masa va a seguir creciendo y si lo hacemos más pequeño nos quedaremos sin agujero!! Lo  ponemos sobre la bandeja de horno y los dejamos levar una vez más unas dos horas. Ah!! Y si queréis meterle sopresita dentro este el momento, mientras le damos forma! (En las fotos podéis comprobar que el tema de darle forma es algo que aún apruebo con un 5 raspado...)
 

 
Trascurrido ese tiempo, pintamos la superficie con huevo batido y lo decoramos al gusto con las frutas escarchadas, con azúcar, almendaras laminadas,... Y lo hornemos a 180ºC durante 20-25 minutos aproximadamente (depende un poco del tamaño), hasta que veais que se dora. Lo sacamos...¡¡¡y aguantamos la tentación de darle un  mordisco!! Si lo queréis rellenar, dejáis que se enfríe completamente, lo abrís por la mitad y lo rellenáis con lo que más os guste: nata, crema, trufa,...



Espero que os haya gustado. Os animo a probarlo porque no hay color con los comprados!! Y espero que hayáis sido buenos y los Reyes Magos os traigan los regalitos que les habéis pedido ;) A mi toca trabajar de 10 a 18...así que nos comeremos el Roscón en el trabajo...y al salir otro con mi madre!!

Muás

lunes, 31 de diciembre de 2012

¡¡¡¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!!!

* NOTA: mi blog sigue loco y solo me deja agrandar las dos primeras fotos, en el resto ni me da la opción! Ya lo siento...esperemos que el cambio de año le siente bien y lo empiece con ganas ;)

Entrada relámpago para despedir el año, no podía no escribir nada!! (Aunque tengo al gato tirado entre el teclado y yo y dándome con la pata para que le haga caso....espero terminar la entrada antes de las campanadas!!jajajaja).


Hoy suele ser un día para hacer balance del año que se va y para hacerse propósitos de año nuevo. Pero como a mí no me gusta hacerme propósitos (más que nada porque suelen acabar por no cumplirse en la gran mayoría de los casos), prefiero echar la vista atrás a todo este año 2012 y quedarme con todo lo que ha deparado. Tanto lo bueno (que es lo que nos gusta recordar) como lo malo (que es lo que nos enseña y nos ayuda a ser más fuertes).

 
Hace un año la idea del blog era simplemente eso: una idea o un "puede que me anime...". Pero a finales de enero me animé y, sin tener ni puñetera idea de blogs ni de informática, me lancé a ello y escribí mi primera entrada. Y puedo decir que solo me ha traído alegrías y que no me arrepiento en absoluto de haber empezado. Casi un año después, no puedo ni creerme que seamos 245 personas en esta familia bloguera y que vaya a cerrar este año rozanso las 46 mil visitas!!!!!!

 
 
En el Facebook también, (ahí me lancé en marzo) ya somos 1.276 y es algo que jamás hubiera imaginado. En Twitter llevo desde agosto solo, pero somos más de 300....aiiiix, si es que ni en mis mejores sueños!! (perdón por ponerme ñoña...).
 
 
 
Así que solo puedo desearos un FELIZ AÑO NUEVO!!!!!! Y que este año que entra, a pesar de acabar en 13, que nos depare lo mejor de lo mejor a todos y que a la crisis, a la prima de riesgo y a la madre que los parió a todos que les den!!!!!! ;) Y para endulzarnos todos, he preparado estas "galle-bolas" (o "cookie-pops" para ponernos más internacionales, jeje) para llevar a casa. No son más que galletas hechas migas, unidas con queso crema y luego cubiertas de chocolate blanco, como si fueran cake-pops. Pero para evitar posibles suicidios y por cambiar un poco, los he puesto del revés, con palo hacia arriba y un lazo.

 
Mil millones de gracias por estar ahí y por leerme, ya sea en silencio o comentando. Me hacéis muy feliz!!!!!

domingo, 30 de diciembre de 2012

Confettis y alcohol para despedir el año: cupcakes de ron con coca-cola

* No sé qué puñetas le pasa hoy a Blogger que no me deja hacer más grandes algunas fotos y creo que los enlaces no funcionan...estará saturado con el fin de año o así! Así que os lo publico tal cual y cuando pueda lo arreglo.
 
¿Acaso se os ocurre algo más típico de Nochevieja que los confettis y las ingentes cantidades de alcohol? Bueno, aparte de las uvas (o la tradición de cada país) y los matasuegras, claro.
 

A mí la verdad que me parece que son dos elementos básicos de la última noche del año, así que mi propuesta para esta noche tan especial incluye ambas cosas fusionadas en forma de cupcake.
 
Reconozco que a mí en Nochevieja me gusta irme a la cama sobre la 1 y el día de Año Nuevo levantarme y darme un buen paseo por el monte, pero eso ya es porque una es un poco "rarita". Pero es que no creo que empezar el nuevo año con una resaca de tres pares de narices, dolor de cabeza, ojeras hasta el suelo, nauseas nada más ver la comida y con ganas de meterte a la cama y desaparecer sea la mejor manera de empezar... ¡Pero ya os digo que es que yo soy un poco rara!
 
 
En fin, rarezas y manías mías aparte, es cierto que es una noche para celebrar, olvidar lo malo, recordar lo bueno que nos ha traído el año que se va y hacernos un montón de buenos propósitos para el año que entra que sabemos que se van a quedar en eso: propósitos. Os lo digo yo que soy monitora de aerobic y las primeras dos semanas de clases después de Navidades está la clase que no entra ni un alfiler...pero poco a poco va menguando, a la misma velocidad a la que los buenos propósitos de Año Nuevo van haciendo aguas.
 
 
 
A lo que iba, por si os animáis a probarlos (que os lo recomiendo totalmente) os dejo la receta de unos cupcakes basados en una de las bebidas  más famosas: el ron con Coca-Cola o cubalibre.
 
Hacía tiempo que tenía ganas de hacer unos cupcakes "alcoholizados" pero quería salirme un poco de los ya típicos cupcakes de mojito. Si se podían hacer de mojito, se podrían hacer de cualquier otro cocktail, ¿no? La idea definita cuajó al ver en el blog de Laurilla Fondant unos cupcakes de cubalibre. Por cierto que es un blog de lo más recomendable por si no lo conocéis. En este caso he adaptado un poco (o un bastante) su receta y el resultado fueron unos cupcakes sorprendentemente suaves y tiernos. No sabían mucho a alcohol porque no quise echarle demasiada cantidad, ya que me daba miedo pasarme y que eso fuera incomible. Pero fueron un éxito.
 
 
En lugar de buttercream, que ya sabéis que no me gusta, y como una crema de queso me parecía que no pegaba mucho, utilicé la "buttercream que no sabe a buttercream" que os expliqué como hacer. En el enlace tenéis todos los pasos y la explicación de cómo se hace. Como dije que quería seguir investigando y probando la versatilidad de la crema, pues me atreví. Simplemente lo que hice fue añadir al batido final un chorrito de ron y otro de coca-cola (al gusto). El resultado de sabor, de suavidad y de textura es increíble. El único "pero" que le veo es que me quedó una especie de textura de mousse y no es muy adecuada para aplicar con manga pastelera...seguiré investigando en el año nuevo (mira, ya tengo un propósito!).
 
 

CUPCAKES DE RON CON COCA-COLA

Inspiración: esta receta del blog de Laurilla Fondant        Dificultad: cogerle el punto justo a la cantidad de alcohol         Duración: 20 minutos + el horneado
 
Ingredientes (para 12 cupcakes)
  • 115 g. de mantequilla (a Tª ambiente)
  • 120 g. de azúcar
  • 3 huevos M
  • 175 g. de harina
  • 50 g. de cacao en polvo (o, en su defecto, chocolate para postres rayado)
  • 1 1/2 cucharadita de levadura
  • una pizca de sal
  • 120 ml de leche
  • 100 ml. de ron
  • 100 ml. de Coca-Cola (yo utilicé Coca-Cola Zero, pero no por eso de cuidar la línea, sino por no aportarle demasiado dulzor a la masa)
Para el almíbar
  • 50 ml. de agua
  • 50 g. de azúcar
  • 50 ml. de ron
  • 50 ml. de Coca-Cola
Preparación
 
Precalentamos el horno a 180ºC.
Tamizamos la harina junto con la levadura, la sal y el cacao y reservamos. Si no tenéis cacao en polvo, lo podéis hacer rayando chocolate fondant o de postres como hice yo. En ese caso no lo tamicéis, lo unís luego a la harina tamizada.
En un bol ponemos la mantequilla junto con el azúcar y batimos hasta obtener una crema. Vamos añadiendo los huevos uno a uno, batiendo para que se integren bien antes de añadir el siguiente.
Añadimos la mitad de la mezcla de harina y cacao y batimos lo justo para que se integre en la masa. Agregamos la leche junto con el ron y la Coca-Cola (mezclamos el ron y la Coca-Cola y esta mezcla la añadimos a la leche). A continuación, el resto de la harina. Hay que batir lo justo para que quede una masa homogénea, no más.
Preparamos las cápsulas de papel en el molde y las rellenamos hasta 2/3 de su capacidad. Horneamos durante 25 (aproximadamente, sabremos que están cuando al pincharlos con un palillo, éste salga limpio).
 
Mientras se están horneando los cupcakes es el momento de preparar el almíbar. Para eso ponemos el agua junto con el azúcar en un cazo al fuego y dejamos que hierva. Lo quitamos del fuego y le añadimos el ron y la Coca-Cola.
 
Cuando estén listos los cupcakes, los sacamos del horno y pasados 5 minutos los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse. Los pinchamos varias veces con un palillo en la superficie y los "pintamos" bien con el almíbar.
 
Preparamos el buttercream, el clásico o este y decoramos con unos confettis de azúcar.
 
 
Y ya tenemos unos cupcakes de lo  más "fiesteros" para celebrar la Nochevieja. ¿Qué os parecen?
 
VARIACIONES: podéis probar a hacerlos con otras bebidas (o "cubatas") que os gusten a ver qué tal quedan. Se puede variar la cantidad de alcohol según gustos. Si no le echáis ron a la buttercream ni al almíbar, también lo pueden tomar los niños, ya que el alcohol de la masa se evapora durante el horneado.
 
 
Mi intención es publicar otra entrada antes de que acabe el año, pero por si no me da tiempo, os deseo ya un ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!! Y que el "13" nos traiga muchas alegrías que falta nos hace con este panorama! Solo puedo daros las gracias por seguirme en esta "aventura" bloguera que empezó en el 2012 y que jamás hubiera pensado acabar el año con más de 200 seguidores y más de 46 mil visitas!!!!! Sois la caña!!!!!!!
 
Muás