Hoy os propongo una idea la mar de apañada para ir dejando atrás del todo la Navidad. Porque, seamos sinceros, en Navidades compramos mucha más cantidad de comida de la que realmente nos vamos a comer.
Sobre todo dulces.
¿En serio? ¿Crees que se van a quedar con hambre? Croquetas, surtido de embutidos, de quesos, fritos variados, gambas, langostinos, gulas, patés,... ¡y eso son solo los entrantes! Porque cuando crees que no puedes más te sorprenden con el "Ahora saco el cordero" (o el bacalao o merluza en mi caso). Haciendo un gran esfuerzo lo comes, con sudores fríos incluso. Pero ahí no termina la tortura, no. Falta la bandeja de los dulces: turrones de muchas variedades, polvorones, trufas, mazapanes, un panettone, peladillas,... Y pobre de ti como no comas!! "Ay hija, si esto lo he comprado por ti, come un poco."
Total que luego estás tirando de sobras y comiendo lo mismo durante un mes (por lo menos)!! Pero hay cosas que no se pueden guardar tanto tiempo. Y si hay algo que no soporto es tirar la comida. ¡¡Sobre todo si está buena!! Y como imagino que hay más gente a la que le ocurre lo mismo, pues aquí va mi pequeña aportación al reciclaje navideño con una receta la mar de apañada: pudding de panettone (o budin o pudin o como lo queráis llamar).


Ideal para aprovechar ese medio panettone que empezastéis pero que no lo habéis acabado porque luego llegó el Roscón y el cuerpo ya no os daba para más y se está poniendo como una piedra! Aunque esta misma receta os sirve para cualquier bollo o masa de pan que se esté poniendo dura pero que no queráis tirar a la basura: los restos del roscón de Reyes, pan de molde que esté ya en las últimas, los suizos que los teníais abandonados en un armario de la cocina y ahora no hay quien se los coma,... (hombre, si ves que en la superficie empieza a adquirir un tono verdoso y blanco te aconsejo que directamente lo tires a la basura).
PUDDING DE PANETTONE
Inspiración: esta receta de David de Jorge (más conocido como Robin Food), un auténtico crack!! Dificultad: va a ser que no! Tiempo: en menos de una hora estará listo
Ingredientes
- 1 panettone (el mío era de 500 g. Para menos cantidad adaptar las cantidades)
- 50 g. de azúcar
- 4 huevos
- 500 ml de nata
- 500 ml de leche
- vainilla (preferiblemente una vaina de vainilla fresca)
- azúcar glas para decorar
Preparación
Precalentamos el horno a 200ºC.
En un bol batimos los huevos y añadimos los granos de vainilla si estamos usando vainilla fresca (yo usé vainilla en pasta y le añadí una cucharadita). Añadimos el azúcar. Por último añadimos la nata y la leche y mezclamos bien.
Cortamos el panettone en rebanadas más o menos gruesas y colocamos la mitad en una fuente apta para horno. Vertemos poco a poco la mezcla anterior sobre las rebanadas de panettone. Tiene que quedar bien empapada toda la miga, así que hay que repartirla bien. Ponemos el resto del panettone encima y repetimos la operación de bañarlo con lo que queda de mezcla. Se pueden hacer una, dos o tres capas, depende un poco del grosor de las rebanadas y de la altura del molde! También puede hacerse en moldes individuales (yo hice una bandeja y dos individuales).
Horneamos durante aproximadamente 40 minutos con calor arriba y abajo. Si queréis, los últimos 5 minutos lo podemos poner en modo grill para que dore la superficie. Lo sacamos, esperamos a que se temple un poco y espolvoreamos con azúcar glas.
Se aconseja servirlo templado, para notar mejor su jugosidad y sabor. Aguanta perfectamente tres días, para comerlo sólo lo tenéis que calentar un poquito y listo.
VARIACIONES: se puede hacer con cualquier tipo de miga: pan de molde, pan normal, pandoro, roscón de reyes, cruasanes, napolitanas, bollos suizos,... Si somos muy golosones, podemos poner entre capas una capa de mermelada, o de chocolate, o fruta fresca,... Se pondría una capa de panettone (o de miga), una capa de mermelada o lo que sea y luego se moja con la mezcla de nata y huevos. ¡¡Teta de novicia!!

Espero que os haya gustado la idea, yo os la recomiendo 100% porque es facilísima de hacer, está buenísima y además nos sirve para aprovechar algún bollo que de otra manera lo tiraríamos. Para una merienda con un buen café calentito o un té o incluso para cenárselo con un vaso de leche caliente, ahora que ya tenemos aquí el frío y la nieve.
Muás

Espero que os haya gustado la idea, yo os la recomiendo 100% porque es facilísima de hacer, está buenísima y además nos sirve para aprovechar algún bollo que de otra manera lo tiraríamos. Para una merienda con un buen café calentito o un té o incluso para cenárselo con un vaso de leche caliente, ahora que ya tenemos aquí el frío y la nieve.
Muás
















































