* Para no perderos ninguna entrada nueva, la nueva dirección del blog es Ni Blanco Ni en Botella

jueves, 24 de enero de 2013

Cheese cake cupcakes y primer "cumpleblog"!!


Hoy hace exactamente un añito que escribí la primera entrada de este blog. Fue una entrada sin fotos, ni receta ni nada, simplemente era como una especie de declaración de intenciones. No tenía muy claro lo que hacía. Me lancé a la piscina sin saber siquiera si había agua. ¿Me leería alguien? ¿Tenía yo algo interesante que mostrar? Con la de blogs y de artistas que hay por estos lares... Y yo apenas llevaba un mes "trasteando" en esto de las galletas decoradas, los cupcakes,...  


Pero un año después, sólo puedo decir cosas positivas. No me arrepiento ni una pizca de haber escrito aquella primera entrada. He aprendido muchísimo en este año, no sólo de repostería creativa. El "estilo" del blog ha ido evolucionando, he ido viendo qué es lo que más me gusta y lo que menos, he aprendido (poco) sobre blogs,... Pero sobre todo, lo más importante, he conocido blogs estupendos y personas aún más estupendas que se esconden detrás de los mismos. ¡¡Mi única pena es que no conozco a nadie en persona!! Bueno, objetivo para este segundo año, jejeje.
























En marzo me lancé a abrir la página de Facebook y en verano el perfil de Twitter. El mes pasado ya me dio por el de Pinterest...esto es un vicio!! Bueno, pues sólo he tenido alegrías en todos. Aquí en el blog somos 256 y más de 54.000 visitas, en Facebook pasamos de 1.300 y en Twitter llego ya a 400!! Son cifras que  ni en mis mejores sueños habría podía imaginar, así que sólo os puedo dar las gracias de corazón.

Pero bueno, antes de contaros cómo quiero daros las gracias, os traigo también una receta. Este receta en realidad es un regalo para mí para celebrar mi cumpleblog como se debe!! Creo que ya lo he mencionado, pero por si acaso no, ahí va: mi postre favorito es la tarta de queso. En cualquier versión. Bueno, en realidad cualquier plato que lleve queso es mi favorito, en cualquier versión. Cuando voy a restaurantes da igual la espectacular carta de postres que tengan, que como tengan tarta de queso eso es lo que me pido. Siempre digo que no me voy a pedir tarta de queso, que tengo que cambiar. Pero es que cuando voy a pedir otra cosa me siento mal, como si le estuviera siendo infiel!! (Sí, estoy para que me encierren...). ¿Y si justo la tarta de queso de ese restaurante es la mejor tarta de queso del mundo? ¡Cómo me la voy a perder!
Así que estaba claro que tenía que hacer la versión cupcake de este manjar y un poco alejado de la típica tarta fría con queso Philadelphia y mermelada que se hace sin horno (hasta que me dio esta venada repostera ese era mi postre estrella...y nunca os he puesto la receta!!).

CHEESECAKE CUPCAKES (CUPCAKES DE TARTA DE QUESO)

Inspiración: esta receta de Zoomy Yummy, aunque cambiando las cantidades porque me parecían una barbaridad (900 g. de queso crema?????)
Dificultad: resistir la tentación de comerse a cucharadas las galletas trituradas
Tiempo: 30 minutos + el tiempo de horneado
Cantidad: 12 cupcakes
Ingredientes
  • 12 galletas tipo Digestive (sirve cualquier galleta en realidad)
  • 75 g. de mantequilla derretida
  • 300 g. de queso crema
  • 100 g. de azúcar
  • una pizca de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 3 huevos
  • puré de frambuesa (sirve mermelada y vale el sabor que más os guste)
Preparación

Primero preparamos la base, para la cual trituramos las galletas. Las mezclamos con la mantequilla derretida y cubrimos la base de nuestros moldes con esta mezcla, aproximadamente 1 cm. de grosor. Lo compactamos bien con un cuchara o con el culo de un vaso y lo metemos en la nevera para que se endurezca mientras hacemos lo demás.

 Para el "relleno", en un bol batimos el queso crema con el azúcar hasta que quede bien cremoso. Añadimos la vainilla e integramos. Vamos añadiendo los huevos uno a uno, no añadiremos el siguiente hasta que el primero no se haya integrado. Cuando esté bien homogéneo todo, rellenamos los moldes con este crema. Dejaremos como un dedo o así de molde sin rellenar.
Ahora tenemos dos opciones: o los metemos a hornear tal cual o les podemos poner el puré de frutas encima. En la receta original pone gotas de puré encima de la masa y con un palillo las esparce creando unos remolinos que quedan muy  bonitos. Yo lo intenté en dos de los cupcakes, pero no sé si debido al peso del puré o a la poca consistencia de la masa (reduje a un tercio la cantidad de queso), se me hundía para el fondo cual Titanic. Así que opté por hornearlos sin nada y ponerle el puré una vez fríos. Al gusto.
Con el horno precalentado a 160ºC, horneamos durante 22-25 minutos. Puede ser que se hinchen un poquito en el horno, pero a medida que se enfrían bajan.



VARIACIONES: se puede hacer con cualquier puré de frutas o mermelada. O incluso podéis preparar un puré vosotros cociendo 50 g. de azúcar con 50 g. de fruta y dejando que se reduzca. Otra opción sería coronar las mini tartas con chocolate, pero para mí una buena tarta de queso tiene que llevar algo de fruta.

Bueno, y vamos ya con lo importante y con la sorpresa!! Para celebrar el cumple-blog con vosotr@s y agradeceros el estar ahí, os he preparado un super sorteo!!!! Al igual que la otra vez que hice un sorteo, quiero que quede claro que es un sorteo de agradeciemiento: sin la gente que me lee, que comenta, que prueba mis recetas o que simplemente me sigue en silencio esto no sería posible. Hace un año no me habría imaginado esta aceptación y es por eso que quiero daros las gracias de corazón. Y como no puedo invitar a todo el mundo a cenar a mi casa, pues os monto un sorteo que sé que os va a venir muy bien:
 Cheque regalo 30 euros
Síiiiiiiiii!!!!! En estos tiempos tan malos que corren y en plena cuesta de enero, lo que voy a sortear es un vale por valor de 50€ en la tienda de María Lunarillos. Casi todo lo suelo comprar ahí porque tiene un montón de cosas y en un par de días lo tienes en casa. He preferido eso en lugar de compraros yo las cosas porque así evitamos el que tengáis algo repetido, o que no os guste o que no sepáis que hacer con él.
REQUISITOS PARA PARTICIPAR EN EL SORTEO:
Insisto que quede claro que es un sorteo de agradeciemiento. No me gustan los sorteos que se hacen para captar seguidores, yo lo hago para dar las gracias, por favor valorad el esfuerzo que me supone en estos tiempos los 50€... Así que sólo hay que:
  •  dejar un comentario en esta entrada o en la foto del sorteo en Facebook diciendo que queréis participar y qué receta o qué os gustaría que apareciera en el blog en este segundo año. Si me podéis dejar una dirección de email para contactaros en caso de salir ganadores, mejor. Si no queréis dejar el email de forma pública, podéis mandarme un mensaje privado en Facebook o un email.
No hace falta hacerse seguidor del blog, ni del Facebook, ni del Twitter ni nada. Tampoco de la tienda ni de nadie. Que quede claro porque no quiero que pase como la otra vez, que hay gente que no lee todo, se hace seguidor por inercia y en cuanto ven que no han ganado se largan. Tampoco es necesario que compartáis de forma pública el sorteo. Si queréis compartirlo mejor, porque más gente se enterará. Si queréis quedaros como seguidores yo encantada por supuesto. Pero no os voy a obligar.

Tenéis de plazo para apuntaros hasta el 24 de febrero. A las 00.00 cerraré la lista de participantes y en los dos siguientes días daré el nombre del afortunado, que lo sortearé por medio de Random.org o Sortea2, según me dé, jejeje.

Pues nada, mucha suerte y muchísimas gracias de corazón.
Muás

domingo, 20 de enero de 2013

Galletas de Nutella, solo con tres ingredientes

*AVISO* Estas galletas pueden crear una profunda adicción y sus efectos secundarios pueden ser, entre otros, el tener que ir corriendo al supermercado a por más botes de Nutella. Además es tan sencilla que no tendréis excusa para no hacerla. Ya sabéis, "el que avisa no es traidor" (es avisador, como añadiría mi abuela).
  
 
 
No sé si es una de mis rarezas o a más gente le pasa lo  mismo, pero yo soy capaz de tener en casa montones de tabletas de chocolate de todos los tipos, de turrones y botes de Nutella sin abrir y se pueden pasar ahí meses o incluso años. Nunca me da la tentación de abrirlos. Eso sí, en el momento en el que alguien los abre... no me duran ni medio asalto!
 
 
 
Cuando vivía en casa de mi madre, siempre me compraba tabletas de chocolate raras que encontraba (no suelo comer chocolate solo, tiene que ser con galleta, relleno, barquillo,...) o a veces traía botes de Nutella o tabletas de turrón de chocholate Suchard (cosa que a día de hoy sigue haciendo). Ella, a sabiendas de mi "manía", abría las tabletas y se comía una esquinita, o abría el bote de Nutella y  untaba un poco el dedo.
 
Y ya.
 
Lo dejaba en el armario porque ella no es muy de comer dulces porque sí, pero me "avisaba" de que lo había abierto. ¡Qué cuca ella! Ya sabía que con ese pequeño gesto la tableta iba a durar un par de días y que en una semana el bote de Nutella estaría vacío.
 
No os asustéis, que las galletas no son del tamaño de un bote de Nutella!! Ese botecito lo cogí "prestado" de un hotel y es de 30 g.
 Así que cuando tuve que abrir un bote de Nutella para una receta y  me sobró la mitad, lo guardé al fondo de un armario para evitar darle "matarile" a cucharadas. Pero el pobre me miraba con ojitos de pena cada vez que pasaba cerca y ya decidí que tenía que hacer algo con él. Gracias a Pinterest (ayyyy, maldita la hora) vi unas galletas de Nutella y esa fue la salvación para el bote de mi armario (y la perdición para mi).

 

GALLETAS DE NUTELLA

Inspiración: adaptada de esta receta aunque yo lo pasé a gramos "a ojo" y le quité el azúcar.         Dificultad: no comerse la Nutella mientras la sacamos del bote. 
Tiempo: en media hora las tenéis listas y horneadas 
Cantidad: con estas cantidades salen aproximadamente 18-20 galletas
 
Ingredientes
  • 200 g. de Nutella
  • 150 g. de harina
  • 1 huevo
Preparación
 
Precalentamos el horno a 180ºC.
Ponemos en un bol la Nutella, el huevo y la harina tamizada y lo mezclamos bien. Yo lo hice con una cuchara de madera, pero con la batidora también se puede hacer.
Cuando sea una masa homogénea, vamos cogiendo bolitas de masa, las colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno y las aplastamos con ayuda de una cuchara o el culo de un vaso para darles la forma. Da igual que los bordes se agrieten.
Horneamos durante 8 minutos.
Dejamos enfriar y...¡a ver cuánto tiempo duran! Los bordes quedan muy crujientes y el interior depende un poco del grosor: si hemos hecho una galleta muy fina, queda toda ella crujiente; si, en cambio, la hemos hecho un poco gordita, el interior queda más blandito, tipo brownie.
 
 
VARIACIONES: no he hecho la prueba, pero imagino que con Nocilla se podrán hacer igual-igual. La ventaja es que la Nocilla tiene una versión de chocolate blanco! Otra variación que se puede hacer con estas cookies es añadirle a la masa chips de chocolate blanco, o de chocolate negro, o ambos,... ay! Que me pongo a salivar sólo de pensarlo! La última variación que se me ocurre (que habrá más) es añadirle a la masa trocitos de galleta.
 
 
Sí, ya sé que la mitad estaréis a dieta y que en estos momentos me odiáis a muerte porque os he dado una idea de qué hacer con ese bote de Nutella que tenéis...pero es que están buenísimas! Si tenéis hijos, son un desayuno o merienda estupendo acompañadas de un vaso de leche y no cuesta nada de tiempo hacerlas ni supone una tremenda inversión en ingredientes o materiales.  ¡Todo son ventajas!

 

 La próxima entrada traerá sorpresas que espero que os gusten y mucho. Sólo puedo adelantaros que se acerca una fecha muy especial para este blog! Y aunque la semana que viene voy a andar con muy poco tiempo (por la mañana me toca currar de martes a domingo, por la tarde me han puesto durante un mes 11 clases de aerobic a la semana y para rematar tengo un pedido de 25 galletas...) intentaré organizarme para poder preparar la entrada como se merece.

Muás

miércoles, 16 de enero de 2013

Reciclando la Navidad: pudding de panettone



























Hoy os propongo una idea la mar de apañada para ir dejando atrás del todo la Navidad. Porque, seamos sinceros, en Navidades compramos mucha más cantidad de comida de la que realmente nos vamos a comer.
 
Sobre todo dulces.
 


Creo que es debido a ese miedo atroz (pánico me atrevería a decir) al "¿Y si se quedan con hambre?"
 
¿En serio? ¿Crees que se van a quedar con hambre? Croquetas, surtido de embutidos, de quesos, fritos variados, gambas, langostinos, gulas, patés,... ¡y eso son solo los entrantes! Porque cuando crees que no puedes más te sorprenden con el  "Ahora saco el cordero" (o el bacalao o merluza en mi caso). Haciendo un gran esfuerzo lo comes, con sudores fríos incluso. Pero ahí no termina la tortura, no. Falta la bandeja de los dulces: turrones de muchas variedades, polvorones, trufas, mazapanes, un panettone, peladillas,... Y pobre de ti como no comas!! "Ay hija, si esto lo he comprado por ti, come un poco."

 
Total que luego estás tirando de sobras y comiendo lo mismo durante un mes (por lo menos)!! Pero hay cosas que no se pueden guardar tanto tiempo. Y si hay algo que no soporto es tirar la comida. ¡¡Sobre todo si está buena!! Y como imagino que hay más gente a la que le ocurre lo mismo, pues aquí va mi pequeña aportación al reciclaje navideño con una receta la mar de apañada: pudding de panettone (o budin o pudin o como lo queráis llamar).

 
Ideal para aprovechar ese medio panettone que empezastéis pero que no lo habéis acabado porque luego llegó el Roscón y el cuerpo ya no os daba para más y se está poniendo como una piedra! Aunque esta misma receta os sirve para cualquier bollo o masa de pan que se esté poniendo dura pero que no queráis tirar a la basura: los restos del roscón de Reyes, pan de molde que esté ya en las últimas, los suizos que los teníais abandonados en un armario de la cocina y ahora no hay quien se los coma,... (hombre, si ves que en la superficie empieza a adquirir un tono verdoso y blanco te aconsejo que directamente lo tires a la basura).
 



 

PUDDING DE PANETTONE

Inspiración: esta receta de David de Jorge (más conocido como Robin Food), un auténtico crack!!          Dificultad: va a ser que no!         Tiempo: en menos de una hora estará listo
 
Ingredientes
  • 1 panettone (el mío era de 500 g. Para menos cantidad adaptar las cantidades)
  • 50 g. de azúcar
  • 4 huevos
  • 500 ml de nata
  • 500 ml de leche
  • vainilla (preferiblemente una vaina de vainilla fresca)
  • azúcar glas para decorar
Preparación
 
Precalentamos el horno a 200ºC.
En un bol batimos los huevos y añadimos los granos de vainilla si estamos usando vainilla fresca (yo usé vainilla en pasta y le añadí una cucharadita). Añadimos el azúcar. Por último añadimos la nata y la leche y mezclamos bien.

 
Cortamos el panettone en rebanadas más o menos gruesas y colocamos la mitad en una fuente apta para horno. Vertemos poco a poco la mezcla anterior sobre las rebanadas de panettone. Tiene que quedar bien empapada toda la miga, así que hay que repartirla bien. Ponemos el resto del panettone encima y repetimos la operación de bañarlo con lo que queda de mezcla. Se pueden hacer una, dos o tres capas, depende un poco del grosor de las rebanadas y de la altura del molde! También puede hacerse en moldes individuales (yo hice una bandeja y dos individuales).
 

Horneamos durante aproximadamente 40 minutos con calor arriba y abajo. Si queréis, los últimos 5 minutos lo podemos poner en modo grill para que dore la superficie. Lo sacamos, esperamos a que se temple un poco y espolvoreamos con azúcar glas.
 
Se aconseja servirlo templado, para notar  mejor su jugosidad y sabor. Aguanta perfectamente tres días, para comerlo sólo lo tenéis que calentar un poquito y listo.
 



 
VARIACIONES: se puede hacer con cualquier tipo de miga: pan de molde, pan normal, pandoro, roscón de reyes, cruasanes, napolitanas, bollos suizos,... Si somos muy golosones, podemos poner entre capas una capa de mermelada, o de chocolate, o fruta fresca,... Se pondría una capa de panettone (o de miga), una capa de mermelada o lo que sea y luego se moja con la mezcla de nata y  huevos. ¡¡Teta de novicia!!



Espero que os haya gustado la idea, yo os la recomiendo 100% porque es facilísima de hacer, está buenísima y además nos sirve para aprovechar algún bollo que de otra manera lo tiraríamos. Para una merienda con un buen café calentito o un té o incluso para cenárselo con un vaso de leche caliente, ahora que ya tenemos aquí el frío y la nieve.

Muás
 

domingo, 13 de enero de 2013

Superando mi "tartofobia": tarta de Hello Kitty

 Como ya sabréis (y sino pues os lo cuento, oye) sufro de una enfermedad rara llamada "tartofobia".

Tartobobia: s.f. Del griego "tarta-": pastel elaborado con bizcochos y relleno y "-fobia": pánico. Dícese del miedo irracional o pánico a elaborar y decorar tartas con fondant. Se manifiesta a través de sudores fríos y la negación de enfrentarse al reto de hacer una tarta.


Hasta ahora esta es la segunda tarta de fondant que hago, pero la primera que no es para mí o mi entorno!! Alguien debió de pensar que yo era la persona adecuada para hacer la tarta para la fiesta de cumpleaños de una niña...
La otra tarta que hice fue la de mi cumpleaños (curiosamente de la misma temática) que la podéis ver aquí y de la que además tuve la poca vergüenza de hacer un tutorial aquí.


Bueno, pues después de recibir el enacargo no me quedaba otra que enfrentarme a mi "tartofobia" a las bravas. Era o ella, o yo. Y a mí a cabezota no me gana nadie... Así que, sudores fríos incluídos, me puse manos a la obra (y me encomendé a todos los santos que conozco) y este fue el resultado. La acabé de noche así que las fotos son un poco malillas...

Aquí veis el lazo que le hice secándose. Le puse papel de cocina para que no perdiera la forma.

En esta podéis ver el detalle del lazo ya seco

Reconozco que el fondant da mucho juego "estético" y que se pueden hacer auténticas obras de arte con él (se me cae la baba viendo las tartas que hacen otras personas). Pero a nivel "comestibilidad" creo que pierde, y mucho, la tarta. A mi personalmente no  me gusta mucho el sabor (y mira que el dulce me tira que da gusto!) y al final reseca el bizcocho. Con lo que te curras un bizcocho y un relleno buenísimos que luego el fondant se encarga de estropearlos... no sé, no sé. Pero bueno, que a nivel estético no tiene parangón!


Aprovecho, ya que me pidieron por Facebook la receta, y os cuento la que hice. Fueron dos bizcochos de yogur de vainilla y rellena y cubierta de ganache de chocolate. Dos recetas archi-conocidísimas que todo el mundo conoce pero, por si tenemos algún despistadete entre nosotros, os las comparto para que podáis probarlas. Está mal que yo lo diga pero...¡¡quedaron de muerte!!


BIZCOCHO DE YOGUR (famoso en el mundo entero)

Inspiración: hombre, buena pregunta! Hago este bizcocho desde que me alcanza la memoria, ya que lo hacía mi madre...y todas las madres del mundo!     Dificultad: insisto, lo hago desde que me alcanza la memoria....           Tiempo: 20 minutos + 40 minutos de horneado

Ingredientes
  • 1 yogur natural azucarado (usamos el vaso del yogur para medir el resto de ingredientes)
  • 1 medida del yogur de aceite de oliva suave o de girasol
  • 2 medidas del yogur de azúcar (yo le eché solo 1 y 1/2)
  • 3 medidas del yogur de harina
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (se puede usar cualquier otro sabor que queramos)
Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC.
En un bol batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén bien espumosos y casi doblen su volumen. Añadimos a continuación el yogur y la medida de aceite y batimos bien hasta que se integren. Echamos la esencia de vainilla (o cualquier otro sabor que queramos). Tamizamos la harina junto con el sobre de levadura y la vamos incorporando a la masa batiendo suavemente, lo justo para que se integre.
Preparamos un molde para bizcochos y lo encamisamos (engrasarlo con un poco de mantequilla y echarle un poco de harina). Vertemos la mezcla en el molde y lo horneamos durante unos 40 minutos con calor arriba y abajo y sin ventilador.
A los 30 minutos desde que está en el horno, miramos a ver qué tal va. Si vemos que empiez a dorarse pero que aún está sin hacer, podemos taparlo con papel de aluminio para que no se queme la superficie.
Cuando esté listo (al pincharlo con un palillo, éste debe salir limpio), lo dejamos enfriar en el propio molde 10 minutos y luego lo pasamos a una rejilla para que termine de enfriarse.

VARIACIONES: se puede hacer con yogures de sabores y no es necesario añadirle esencias. De hecho, lo típico es hacerlos con yogur de limón, aunque a mí me gustaba hacerlos con yogur de coco y añadirle virutas de coco a la masa.
Este bizcocho es muy jugoso y buenísimo para comerlo tal cual para desayuanar o merendar. Para cubrirlo con fondant sirve sólo si no le vamos a poner mucho peso. Tampoco sirve para tornearlo o darle forma, ya que se desmiga bastante.
En principio, al ser un bizcocho jugoso no es necesario bañarlo en almíbar, pero por si acaso yo lo bañé con un poco de almíbar de vainilla. Muy sencillo de hacer:  ponéis en un cazo agua y la misma cantidad de azúcar (yo hice 150ml de agua y 150g. de azúcar). Cuando hierva lo retiráis del fuego y le añadís una cucharadita de la esencia o sabor que qeuráis. Dejáis que se enfríe por completo antes de "pintar" el bizcocho con él.

Para esta tarta hay que doblar las cantidades (usé un molde de 24cm!!!). O bien hacéis un solo bizcocho doblando la cantidad de ingredientes y luego lo cortáis por la mitad para rellenarlo, o bien hacéis como yo y lo hacéis en dos veces. Si lo hacéis de una vez, el tiempo de horneado aumentará un poco.

Aquí veis el truquito de cómo hice para poner el nombre con perlitas de azúcar: puse los cortadores de las letras encima del fondant, mojé la parte de dentro con un pincel, "rellené" con perlitas de azúcar y dejé secar.

GANACHE DE CHOCHOLATE

Ingredientes
  • 200 ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 200 g. de chocolate fondant o para postres
Preparación

En un bol troceamos o rallamos el chocholate.
En un cazo ponemos a calentar la nata y en cuanto rompa a hervir la retiramos. Vertemos la nata sobre el chocolate troceado y vamos removiendo para que se deshaga el chocolate. Hay que remover hasta que el chocolate esté totalemente derretido y no queden grumos.
Dejamos enfriar hasta que adquiera una textura similar a la de la Nutella.

Esta ganache nos sirve tanto para rellenar como para cubrir la tarta. En esta caso también tuve que doblar las cantidades.

VARIACIONES: Para rellenarla, se puede dejar enfriar la ganache del todo y luego semi-montarla con unas varillas. Así adquiere una textura más ligera, tipo mousse. Se puede hacer también con chocolate blanco.


Espero que seáis muy dur@s conmigo, que era mi segunda tarta!! Y yo no soy nada experta en esto. El próximo post será útil-útil ;)

Muás

miércoles, 9 de enero de 2013

Galletas decoradas "low cost"

La tan temida "Cuesta de enero" ha llegado. El problema es que a medida que pasan los años esa famosa cuesta se va haciendo más larga, ¿no os parece? Ha pasado a ser la cuesta de enero-febrero-marzo-abril-... y así hasta que llega la paga de verano (que este año igual ni llega!!).
 
 
 
Así que esta idea que os traigo hoy es para ayudar a "suavizar" un poco esa cuesta. No, no os voy a enseñar trucos para sacar dinero de debajo de las piedras ni a  multiplicarlo ¡que más quisiera yo! Pero aunque nuestra cartera esté más tiesa que ni sé después de las Navidades, eso no es excusa para no poder seguir haciendo unas galletas decoradas la mar de vistosas y sin hacer ningún gasto en material, salvo los ingredientes de la propia masa de galletas.


No os voy a engañar: la idea no es mía. Jajajajaja. La vi en una foto en Pinterest (maldita la hora en que me registré!! Menudo enganche que tengo...) y me pareció una idea maravillosa: galletas decoradas bonitas, originales, sencillas y nada recargadas con fondant o glasa, por lo tanto también más baratas y accesibles para que cualquiera pueda hacer en casa. Por eso son galletas "Low cost" (sí, como los aviones, jeje).
 
 
Tan solo necesitáis vuestra receta de galletas favorita y...¡¡un vaso!! Sí, sí, habéis leído bien: un vaso. O una copa. Eso sí, no vale cualquiera, tiene que ser de esos típicos vasos que tenéis en casa o en casa de vuestras madres, que son del año catapún (los vasos, no las madres) y que tienen el "culo" ondulado o formando dibujos. Seguro que sabéis de cuáles hablo, normalmente son copas elegantes o vasos de cristal un poco refinados.


El procedimiento es sencillísimo: extendéis la masa de galletas con un rodillo entre dos papeles de horno. Cogéis vuestro vaso, lo ponéis sobre la masa y hacéis fuerza para que se marque el dibujo sobre la masa de galletas. Con un cortador redondo de diámetro como el del culo del vaso, cortáis y la colocáis sobre la bandeja del horno. Hacéis lo mismo hasta acabar con la masa de galletas.



Podéis usar también si tenéis un tapete de los de marcar fondant. El procedimiento sería el mismo que para el fondant: sobre la masa de galletas extendida, colocáis el tapete y pasáis el rodillo por encima con fuerza para que se queden grabados los dibujos. Luego con un cortador de galletas de la forma que queráis vais cortando las galletas y depositándolas sobre la bandeja de horno.

 

Para que en el horno no pierdan mucho la forma ni el dibujo, lo mejor es que metáis la bandeja de horno con las galletas ya cortadas en la nevera durante al menos 1 hora. Cuanto más frías estén en el momento de hornear, menos perderán la forma.

Precalentáis el horno a 170ºC. Cuando esté listo, sacáis las galletas de la nevera y las horneáis directamente durante unos 12-15 minutos. El dibujo se suavizará un poco, es inevitable.



TRUCO: si en el horno se os suaviza tanto el dibujo que casi ni se diferencia, justo cuando las saquéis (que están aún un poquito blandas) podéis volver a marcar el dibujo con el vaso. Lo ponéis encima de la galleta y con mucho cuidado apretáis para marcarle más el dibujo. Pero con cuidado porque si os pasáis podéis romper la galleta!!


Espero que os haya gustado esta idea de hoy. Próximamente ideas para "reciclar" las Navidades...¡y alguna sorpresita!

Muás

viernes, 4 de enero de 2013

Roscón de Reyes a mi manera

* NOTA: estoy preparando más Roscones que espero que me queden mejor "estéticamente" o de forma (el sabor es insuperable). Pero para que os dé tiempo a probar la receta si os animáis, os la publico ya así como está y si puedo ya sacaré mejores fotos

No soy especialmente fan de los Roscones de Reyes que se comercializan hoy en día. La nata de las pastelerías no me gusta, con lo que siempre lo comemos de crema. Pero enseguida se queda como una piedra, tanto que al día siguiente podría ser considerado como un arma de destrucción masiva (probad a tirárselo a alguien a la cabeza para ver que no exagero). Si quieres un Roscón medianamente decente están a precio de oro y si lo compras algo más asequible son de una calidad dudosa...

Así que el año pasado, cuando me empezaba a dar a mí esta venada repostera, me prometí que el año siguiente (o sea, este) el Roscón de Reyes correría a mi cargo. Y dicho y hecho, hoy os presento el Roscón que he preparado para celebrar el día más mágico del año.
 
Lo curioso es que no he seguido ninguna receta para Roscón...por eso digo que es a mi manera. ¡La receta es una que encontré buscando recetas de Panettone!

¿Y de una receta de panettone sale un Roscón de Reyes? Pues sí. Esta receta la encontré en el blog de Kanela y Limón y la hice para Nochebuena. Me salieron dos panettones como dos soles: enormes, jugositos, con una miga increíble...pero no sabían a panettone!


 
Estuve un año viviendo en Italia y allí fue donde descubrí mi debilidad por este dulce típico navideño, hasta el punto que estuve desayunando panettone hasta Semana Santa, no os digo más. Y los que hice yo estaban riquísimos, sí, pero no sabían a panettone ni de lejos.

El caso es que tenían un sabor que me recordaba a algo.....¿a bollo suizo?......¡¡A Roscón de Reyes sin relleno!! Y en efecto, todos los que lo probaron le sacaron el mismo sabor. Así que tocaba usar esa receta para los roscones.



Es fácil de hacer, lo más "pesado" es el esperar los tiempos de levado, pero merece la pena. Yo lo hice con panificadora, pero puede hacerse perfectamente a mano. Con la panificadora simplemente ganáis tiempo porque os ahorráis el primer levado (se hace más rápido) y la peor parte del amasado te lo hace la máquina...

Como se parecia en la foto, no es como un Roscón normal, la miga que sale con esta receta no es tan compacta, es mucho más "aireada" y ligera, con lo que no hace falta rellenarlo para que esté jugoso, es una maravilla así tal cual.


ROSCÓN DE REYES   (al estilo Gallecookies)

Inspiración: el blog de Kanela y Limón                Dificultad: si tenéis panificadora, poca. Si no, hay que darle al amasado y tener paciencia con los tiempos de levado            Tiempo: depende un poco de los tiempos de levado....yo lo hago en dos días.

Ingredientes para el prefermento
  • 250 g. de harina de fuerza
  • 200 ml de agua tibia
  • 25 g. de levadura de panadería fresca (venden unos cubitos en casi todos los supermercados)

Ingredientes para la masa
  • 5 huevos ligeramente batidos
  • 150 g. de mantequilla blanda cortada en trozos
  • 170 g. de azúcar
  • una cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 cucharaditas de aroma de azahar (esto es lo que le da un sabor más característico al Roscón)
  • 600 g. de harina de fuerza
  • una pizca de sal
  • frutas escarchadas (yo las usé dentro de la masa porque no lo iba a rellenar. Si lo vais a rellenar de crema, nata,... las frutas se ponen encima para decorar)

Preparación

 Lo primero es preparar el "polish" o prefermento. Para ello, deshacemos el cubo de levadura en el agua tibia (que no caliente). A continuación la  mezclamos con la harina hasta formar una masa como la de la foto. Tapamos con papel film y dejamos levar hasta que doble su volumen. El tiempo dependerá de la temperatura del lugar donde lo dejéis. Si está en la cocina y hace "calorcito", en 2-3 horas estará listo. Si, como yo, lo hacéis de un día para otro, lo dejáis en un sitio fresco o en la nevera unas 12 horas. Si lo dejáis en la nevera, tendréis que sacarlo una hora antes de seguir con el proceso, para que coja temperatura.
Notaréis que el olor que tiene este prefermento es simplemente maravilloso!! Huele a masa de pan, del de verdad, del de toda la vida, huele a natural, a fermento....no sé, a mi me encanta!




Así la veis antes de fermentar...
















...y así después










 ¿Acaso no son una maravilla esas burbujitas de fermentación?


Para hacer la masa, batimos ligeramente 5 huevos y los vertemos en la cubeta de la panificadora. Añadimos la mantequilla cortada en trozos y los 170 gramos de azúcar. Lo siguiente son la esencia de vainilla y el agua de azahar. Añadimos ahora el prefermento y por último la harina.
Programamos la máquina en un programa de solo amasado (no hagáis como yo que una de las veces le dí al de bizcochos y me salió un bizcocho gigante con sabor a Roscón!!).
 
==> Si no tenemos panificadora, colocamos en la superficie de trabajo todos los ingredientes secos y formamos una especie de volcán. En el centro vertemos los ingredientes líquidos y trabajamos el "mejunje" hasta obtener una masa que sea elástica, "viscosa" pero que no se pegue a las manos. Lo mejor es untárselas con aceite para trabajar mejor. Cuando esté, formamos una bola, la tapamos con un trapo y la dejamos levar hasta que doble su volumen. El tiempo de levado dependerá de la temperatura y la humedad de vuestra cocina, pero unas 3 horas más o menos.
 
Cuando esté lista la masa, la volcamos sobre la superficie de trabajo. Como yo no tenía pensado rellenar el Roscón, lo que hice fue meterle frutas escarchadas a la masa. Para ello, extendí con ayuda de un rodillo la  masa, esparcí las frutas por la superficie y la enrollé. Me guardé unas pocas frutas para decorar. Formamos una bola o tantas bolas como roscones queramos preparar (yo hice dos y salen rosconones medianos, si hacéis solo una os saldrá un señor Roscón). Le hacemos un agujero en el centro y vamos dándole forma poco a poco hasta que parezca un Roscón. Si veis que al darle forma la masa tiende a encogerse y "volver a su sitio" es porque está "cansada": dejar que repose 10 minutos y entonces prodéis darle la forma mejor (sino, os quedará un churro como a mí). Hay que hacer un anillo con un agujero muy grande, ya que la masa va a seguir creciendo y si lo hacemos más pequeño nos quedaremos sin agujero!! Lo  ponemos sobre la bandeja de horno y los dejamos levar una vez más unas dos horas. Ah!! Y si queréis meterle sopresita dentro este el momento, mientras le damos forma! (En las fotos podéis comprobar que el tema de darle forma es algo que aún apruebo con un 5 raspado...)
 

 
Trascurrido ese tiempo, pintamos la superficie con huevo batido y lo decoramos al gusto con las frutas escarchadas, con azúcar, almendaras laminadas,... Y lo hornemos a 180ºC durante 20-25 minutos aproximadamente (depende un poco del tamaño), hasta que veais que se dora. Lo sacamos...¡¡¡y aguantamos la tentación de darle un  mordisco!! Si lo queréis rellenar, dejáis que se enfríe completamente, lo abrís por la mitad y lo rellenáis con lo que más os guste: nata, crema, trufa,...



Espero que os haya gustado. Os animo a probarlo porque no hay color con los comprados!! Y espero que hayáis sido buenos y los Reyes Magos os traigan los regalitos que les habéis pedido ;) A mi toca trabajar de 10 a 18...así que nos comeremos el Roscón en el trabajo...y al salir otro con mi madre!!

Muás