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martes, 16 de julio de 2013

Magdalenas / Muffins de quesitos

No tenía muy claro si denominarlas magdalenas o muffins...


¿Realmente cuál es la diferencia? En principio siempre he creído que los muffins eran más grandotes y se hacían con mantequilla, con lo cual también eran más densos, más "toscos". Por su parte las magdalenas se hacían con aceite y eran más pequeñas y esponjosas.

Atendiendo a estos criterios, a estas las podríamos llamar magdalenas. Pero a estas alturas he visto ya magdalenas hechas con mantequilla, muffins con aceite, ... así que no lo tengo muy claro. He visto hasta muffins con "copete", lo cual hubiera jurado eran cupcakes... Así que, ¿dónde está el límite?
 
 
El caso es que hacía ya tiempo que quería preparar esta receta. Originalmente es un bizcocho, pero prefería hacerlo en raciones individuales.

En alguna página de Facebook, no me acuerdo cuál porque fue hace ya unos meses, un día vi que iban a hacer un bizcocho de quesitos. ¿Bizcocho de quesitos? Ummmm.
 
El corazoncito es porque me tienen enamorada...
 
Pero ahí se quedó. De estas cosas que te llaman la atención pero que en ese momento tampoco les das más importancia. Cosa extraña, porque cualquier cosa que lleve queso, sea en la versión que sea, siempre me llama la atención y me urge probarla. Por muy poco apetecible que pueda sonar.

Hace un par de semanas, entré al super a comprar algo que me faltaba y vi los quesitos. E inmediatamente me acordé de la idea del bizcocho de quesitos. Y compré un paquete.
 
 
Me puse a buscar por internet y vi que había bastantes maneras de prepararlo. Pero decidí que en lugar de bizcocho, prefería hacer magdalenas (¿o muffins?), aunque usando las mismas cantidades.

¿Por qué? Por una sencilla razón. Me conozco. Y conozco a mi novio.

Si preparo un bizcocho, lo probamos y está rico, somos capaces de comérnoslo entero de una sentada. Empezamos y sin parar.

En cambio, si son magdalenas, nos podemos comer 2 o como mucho 3, porque ya más nos parece muy de gordos ¬ ¬  Sí, somos así de raros.

Así que de esta manera evitaba el atracón masivo.
 
 
¿Qué os puedo decir de estas magdalenas? Pues que son ¡¡¡¡es-pec-ta-cu-la-res!!!! Súper esponjosas, tiernas, sabrosas, suaves,... Para aquellos a los que no os guste el queso en general, y los quesitos en particular, os aseguro que no saben para nada a queso. ¿Quizás un ligero regustillo de fondo? No, ni eso. Pero si os da miedo que sepa a quesito, siempre podéis echar alguno menos de los que indico en la receta.
 
 
De verdad, os recomiendo que hagáis esta receta 100%. En la versión bizcocho para desayunar un domingo, en magdalenas para la merienda...como queráis, pero tenéis que probarla. Nunca he comido unas magdalenas (¿o muffins?) tan esponjosas. Y eso que la pifié preparándolas!! Luego os digo cómo...


MAGDALENAS DE QUESITOS

Inspiración: adaptado de este bizcocho
Dificultad: añadir las claras "con movimientos envolventes" en el momento correcto (a mí se me fue la pinza)
Tiempo de preparación: 15 minutos
Cocción: 25 minutos (si hacéis la versión bizcocho, ampliar el tiempo a 40-45 minutos).
Cantidad: 12 (+1) magdalenas

Ingredientes
  • 4 huevos
  • 1 yogur natural
  • 110 ml. de aceite de girasol (o de oliva suave)
  • 200 g. de azúcar
  • 6 quesitos
  • 220 g. de harina
  • 1 sobre de levadura (8 g.)

Preparación

Precalentamos el horno a 170ºC.
 
Tamizamos la harina junto con la harina y reservamos (no la reservéis demasiado lejos...).
 
Separamos las yemas de las claras.
 
Batimos las yemas junto con el yogur, el aceite, el azúcar y los quesitos hasta que se integre todo bien. Si añadís los quesitos "espachurrados" con un tenedor mejor, para que no se os queden grumos.
Añadimos la harina con la levadura, batiendo lo justo para que se integre.
 
Montamos las claras a punto de nieve. Las añadimos a la mezcla interior, mezclando con movimientos envolventes de abajo hacia arriba para que las claras se bajen lo mínimo posible.
 
Preparamos unos papelillos para magdalenas en el molde y vertemos la mezcla hasta uno 3/4 de su capacidad. Horneamos durante 25 minutos.
 
Dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Podéis decorarlas con un poco de azúcar glas antes de servir.
 
Pero mirad qué miga por dios!!! Si esto no es esponjosidad...

Trucos / Consejos / Variaciones

  • Tened cuidado de que no se os vaya la pinza como a mí con el orden de los ingredientes. Yo añadí las claras antes de la harina. Las integro con "movimientos envolventes" con mucho cuidado y al acabar pienso: "Joe, qué textura más "chuchurría" ha quedado!" De repente miro al otro lado de la encimera...y ahí estaba la harina!! Así que la tuve que añadir después y mezclarla con cuidado. ¡Y aún así quedaron súper esponjosas!
  • Para hacer la versión bizcocho, simplemente vertéis la mezcla en un molde de bizcocho y lo metéis al horno a la misma temperatura, pero aumentando el tiempo a 35-40 minutos.

¿Qué os ha parecido? Después del shock inicial de ver que son de quesitos, ya veis que luego la pinta que tienen no puede ser mejor. Animaos a probarlas y  contadme vuestra experiencia!!
 
Bueno, si blogger no hace de las suyas, ni mi ordenador, ni a mí se me ha ido la pinza, esta entrada se debería haber publicado hoy, 16 de julio. Y yo debería estar en mi segundo día de vacaciones, primer día de "pedalada" oficial, ni más ni menos que 120 km. por delante hoy (sí, sí, habéis leído bien, estoy de vacaciones...es que no me gusta "descansar" ;P ). Para la semana que viene tengo otra entrada publicada.
 
¡Disfrutad a tope!
 
Muás
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jueves, 11 de julio de 2013

Helado de mascarpone y Baileys (sin heladera y sin huevo)

No tenéis excusa para no probar aunque sea un helado casero este año.

 
Este helado es tan fácil de hacer que os va a parecer mentira. No hace falta usar una heladera.
 
Tampoco vais a tener que estar sacando el helado del congelador cada hora para removerlo para que no cristalice.

Ni necesitáis "chuminadas" tipo el azúcar invertido.
 
Ni tenéis que hacerlo calentando al fuego las yemas de los huevos y montando las claras. Vamos, es que ni siquiera lleva huevo.

 
Cuatro ingredientes y 2 minutos es todo lo que necesitáis para prepararlo.
 
Hombre, y esperar a que congele unas 6 horas.
 
 
Últimamente no veo más que helados por todos los blogs. Y me estaba resistiendo, no por nada, simplemente por esa "manía" de llevar la contraria que tengo siempre. Pero luego llegó de repente el verano (aquí pasamos de estar con edredón a achicharrarnos en cuestión de dos días) y me moría de ganas de comer helado.
 
Y si era hecho por mí mejor.
 
 
Me puse a buscar un montón de recetas, pero muchas de ellas usaban heladera. Y ese es un trasto que sí que me niego rotundamente a comprármelo. A ver, no es que no la vea práctica (aunque si viviera en un lugar en el que el verano dura más de dos semanas, mejor), pero es que es "físicamente" imposible.
 
Ya no es que no me entre en los armarios de la cocina (que tampoco), ¡¡¡¡es que no me entra en el  congelador!!!!!!
 
 
Y aquí me asalta una duda: ¿qué clase de congeladores tiene la gente que tiene heladera? Yo tengo una nevera/congelador más ancha de lo normal pero la tengo llena. Llena hasta el punto que rechazo tuppers de mi madre porque ya no me entra nada más!!!!!! ¿Realmente tenéis tanto sitio como para que os entre ese cacharro?

 
En fin, que me desvío...
 
Después de descartar las recetas con heladera, las siguientes que descarté fueron las que implicaban estar pendiente del helado durante horas. No niego que quede un helado estupendo. Pero tener que estar cada media hora o cada hora durante mínimo tres horas sacando el helado del congelador para removerlo con el fin de que no cristalice... No sé, creo que la recompensa no me merece la pena tanto sacrificio. Sí, sí, es cuestión de vagancia y dejadez, porque realmente ahora y hasta septiembre estoy "de vacaciones", con lo que podría permitirme hacerlo...pero no!
 
 
¡¡¡¡Así que menos mal que encontré esta receta!!!! Porque ya me veía yo que mi ánimo inicial de hacer por fin helado casero se iba derritiendo poco a poco como un ídem a pleno sol estos días.
 
No me enrollo más, que mira que soy cansina!!
 
 

HELADO DE MASCARPONE Y BAILEYS

Inspiración: un "tuneado" de esta receta.
Dificultad: incluso si no sabéis freír un huevo podréis hacerla.
Tiempo de preparación: 2 minutos.
Congelador: mínimo 6 horas.
Cantidad: da como para 0,5 l. de helado.
 
Ingredientes
  • 250g. de queso Mascarpone
  • 100 ml. de nata para montar (mín. 35% materia grasa)
  • 100 g. de azúcar
  • 50 ml. de Baileys

Preparación
 
Ponemos todos los ingredientes en un bol. Batimos con la batidora de varillas hasta que forme una crema espesa, como la nata montada.
 
 
Ponemos en un recipiente apto para el congelador (en mi caso un tupper), cubrimos con papel film y congelamos mínimo 6 horas.

Sacar 10 minutos antes de consumir para que se quede cremoso. Si acompañáis una bola de este helado al café es ya el no va más!
 
 
Trucos / Consejos / Variaciones
 
  • La cantidad de Baileys es al gusto, dependiendo de lo fuerte que os guste. Con esta cantidad, queda un helado muy suave. Eso sí, no es apto para menores, pues no desaparece el alcohol del Baileys.
  • La base es el helado de Mascarpone. A partir de ahí podéis hacer el helado del sabor que queráis. Yo lo quería hacer de Baileys, pero podéis añadirle el sabor que queráis o dejarlo así solo.
  • Cuanto mejor batido esté, es decir, cuanto más aire tenga, más cremoso quedará. Cuidado de no pasaros tampoco batiendo para que no se baje y se licúe.

Qué me decís, ¿os vais a animar a probarlo? No os podéis quejar de lo fácil que es!!! Lo único que no es es ligero, pero para que quede cremoso un helado tiene que llevar bien de grasa...

Bueno, pues me "despido", que el lunes me voy de vacaciones!!!!!!!! Si ya hace un tiempo que me seguís, sabréis que a mí eso de la vida contemplativa y descansar y relajarse en la playa no me va... De hecho nos vamos a recorrer el Danubio en bici. Bueno, sólo la mitad, que tenemos 15 días y no nos daban para hacer los 2.400km que tiene de recorrido!! Así que nos vamos desde el nacimiento en Alemania hasta Budapest, pasando por Viena, Bratislava,... ^_^ El año pasado tocó la Toscana en bici. Y que conste que no me gusta nada irme de vacaciones en julio!!!! Acostumbrada siempre a septiembre, que es justo cuando todo el mundo vuelve...pero este año ha cuadrado así! Y no me voy a quejar que yo por lo menos puedo irme de vacaciones aunque sea a lo "perroflauta".

Pero no os penséis que vais a estar 15 días sin mí, nooooooo. Voy a intentar dejar programadas tres entradas (espero), dos recetas y un tutorial. Así no corto el ritmo del blog. Guardadme bien el "rinconcito" ;)

Muás

lunes, 8 de julio de 2013

¿Cerezas? No: cake balls (o bizcobolas) de frambuesa

Siempre he oído que no hay que dejarse llevar por las apariencias.

Y hoy os demuestro que, efectivamente, es así.


De estas cerezas os comeréis hasta el huesito sin rechistar. No dejaréis ni siquiera el rabillo.

Aunque no os recomiendo pegaros un atracón como los que me pego yo con las cerezas "normales". Más que nada porque podéis acabar con un empacho interesante. Y estas no son nada ligeras, así que es probable que después de un atracón, al de dos días, notéis que vuestra ropa habrá encogido misteriosamente.
 
 
¿Y cómo se me ocurrió hacer esto?
 
Pues corriendo.

Cuando voy a correr sola me inspiro.
 
 
Ahora que ha terminado la temporada de trabajo de monitora, aprovecho para hacer deporte a mi aire y, sobre todo, correr. Y tengo comprobado que cuando voy sola, me inspiro. Voy como inmersa en mi mundo y de repente ¡¡ZAS!! me viene una imagen a la cabeza.

 
Eso fue lo que me pasó hace un par de semanas. En un momento de mi marcha había estado pensando en que tenía que volver a usar la máquina de cake pops, que para algo me la había comprado. En otro momento había ido pensando en lo que me gustan las cerezas y que ahora están de temporada.
 
Así que todo eso se debió agitar en mi cabeza cual coctelera y me vino una imagen de un cake ball con forma de cereza, con su rabillo comestible y todo.
 
Sí, estoy como para que me encierren en el manicomio, lo sé.
 
Pero  de ahí surgieron estas bizcobolas.

 
No quería usar colorantes para que quedaran rojas. No me gusta echar colorantes a las cosas que me voy a comer (suficiente con el fondant cuando lo hago). Bastante era que iba a usar unos Candy melts rojos que compré hace meses (por allá por Navidades) para probarlos y que aún seguían en un armario guardados.
 
¿Cómo conseguir un color rojo de manera "natural"? Se puede usar puré de cualquier fruta roja, por ejemplo licuando unas fresas, o unas cerezas o unas frambuesas,... Pero en mi caso, tenía por casa  unas frambuesas liofilizadas (de estas cosas también que compro compulsivamente sin saber muy bien para qué y que acaban cogiendo polvo en un armario de la cocina). Así que las trituré de modo que conseguí un polvo rojo. Lo añadí a la masa y se queda de un color rosita, más que rojo intenso. Podía haberle echado más, pero no quería pasarme de sabor.

 
Lo bueno (o malo, según se mire) de usar frutas como colorantes naturales, es que no sólo dan color, sino también sabor.
 
Se pueden usar también esas pastas de frutas que están tan de moda, que le dan sabor y también un cierto color a la masa.
 
O le podéis echar colorante y os aseguráis que vais a conseguir un color intenso sin modificar el sabor.
 
 

CAKE BALLS DE FRAMBUESA

Inspiración: os sirve cualquier receta de bizcocho. En este caso adapté esta.
Dificultad: poca tirando a nula (a no ser que seáis de las mías y lo de bañar las bolas en Candy melts o en chocolate derretido se os dé fatal).
Tiempo de preparación: 10 minutos
Cocción: haciéndolas con la máquina de cake pops, en 15 minutos las tenéis todas.
Cantidad: 30 bolas.
 
Ingredientes
  • 50 ml. de aceite de girasol (o de oliva suave)
  • 100 g. de azúcar
  • 100 g. de harina
  • media cucharadita de levadura (unos 5 g.)
  • 60 ml. de leche
  • 1 cucharadita de zumo de limón o de vinagre
  • 1 huevo
  • 12 frambuesas liofilizadas (o una cucharada de pasta de frambuesa
  • 30 frutos secos cubiertos de chocolate (por ejemplo Conguitos) para simular el hueso
  • 30 tiras de gominola verdes (o lo que se os ocurra para simular el rabillo)
  • Candy melts rojos
Preparación
 
 Echamos la cucharadita de limón o de vinagre en la leche y dejamos reposar unos 10 minutos para que se corte. (Es lo mismo que si usáis buttermilk).

Batimos el huevo con el azúcar hasta que quede espumoso. Añadimos el aceite sin dejar de batir.
Tamizamos la harina junto con la levadura y agregamos la mitad a la masa, batiendo hasta que se integre.
Añadimos entonces la leche con el limón hasta que se integre.
Terminamos agregando el resto de la harina.
Por último, deshacemos las frambuesas liofilizadas hasta convertirlas en polvo. Lo añadimos a la mesa revolviendo con una espátula para que se reparta bien.
 
Encendemos la máquina de cake pops y esperamos a que se caliente. Cuando esté, vertemos en cada cavidad una buena cucharada de masa. Antes de que empiece a cuajar ponemos un fruto seco cubierto con chocolate (pueden ser conguitos o similares). El método es el mismo que os expliqué aquí.
 
Esperamos 3 minutos hasta que se hagan las bolas y las sacamos con cuidado de no quemarnos.
 
Derretimos los Candy melts en el microondas, según las instrucciones. Si vemos que quedan demasiado densos, se les puede añadir un poco de Crisco o manteca. Pinchamos las bolas con un palo de brocheta, o con un tenedor y las bañamos en los Candy melts.
Las ponemos a secar en una bandeja cubierta de papel vegetal, con las marcas del pinchazo hacia abajo.
 
Una vez secas, nos queda ponerle el "rabillo". Mi idea original era hacer un pequeño agujero en la bola y clavar ahí la gominola. Pero eran muy gruesas las gominolas y no podía, así que las acabé clavando con medio palillo.
 
 
Consejos / trucos / Ideas
 
  • Si no tenéis la maquinita de hacer cake pops, podéis usar esta misma receta (mejor si dobláis las cantidades) para hacer un bizcocho. Luego lo desmigáis y mezcláis con buttercream o crema de queso para formar bolas (como se hacen los cake pops). En este caso, al formar la bola tendríais que meter el fruto seco en  medio, para que así al morder la bola se vea el "hueso".
  • Podéis hacerlos del sabor que queráis, usando pastas de fruta o extractos de sabores. Para lograr el color rojo, tendríais que añadir entonces colorante.
  • El rabillo lo podéis hacer de otra manera, a mí esta fue la única que se me ocurrió! Pensé en usar regalices negros finitos, pero no encontré. Si se os ocurre una manera mejor, por favor contádmela!!
 
Espero que os haya gustado este "homenaje" particular a las cerezas.
 
Muás
 
P.D. En una semanita me voy de vacaciones (Yujuuuuuuuuuuuu!!!!!) hasta el día 31. Espero poder dejar un par de entradas programadas y publicar algo más antes de irme, por no perder el ritmo!

martes, 2 de julio de 2013

Oreo cheese cake cookies

O lo que es lo mismo: galletas de tarta de queso con Oreo.

O lo que es lo mismo: un pecado mortal.


Si no queréis pegaros un señor atracón de galletas, mejor que no las probéis. Y esto no lo digo por decir, no, es precisamente lo que nos pasó en casa!!
 
Y si las hacéis, luego no digáis que no os había avisado.

La idea de estas galletas la vi hace tiempo en Pinterest y me quedé con las ganas de hacerlas. Pero luego llegó la época en la que no tuve tiempo para nada y ahí se quedó. De hecho, hacía ya mucho tiempo que no entraba en Pinterest ni me inspiraba en sus infinitos tableros.

Pero el otro día por fin volví a entrar y ví la receta. Y me dije: "esta semana cae".

Este fin de semana pasado teníamos una boda. Como era por la tarde, quedamos los amigos para ir a comer a una sociedad y luego ya ir a la boda.
 
Pensé que ya que hacía las galletas, me servían para llevarlas de postre y de paso quedar bien.
 
Venga, va, me habéis pillado. Realmente la excusa era que así de paso no nos las zampábamos nosotros en casa. ;P
 
 
Peeeeeeeeeeero....¡¡no llegó ninguna!! o_O
 
Salió bandeja y  media de galletas (el jueves). Nos comimos esa "media" aún caliente, por aquello de catarlas y el control de calidad y tal.
 
La idea era que la otra bandeja entera (unas 20 galletas) fueran el postre de la comida del sábado.
 

Llegó la noche del viernes.

Cenamos fruta, para cuidarnos un poco y dejar hueco a la comilona que nos íbamos a pegar el sábado.

Pero ya que habíamos cenado sano, pues ¿por qué no comer un par de las galletas que estaban cojonudas?

¡¡¡¡¡Error!!!!!!

En lugar de coger y llevar un par de galletas, no se me ocurrió otra cosa que sacar la bandeja entera para servirnos nosotros mismos.
 
Pues eso, que ya os imagináis lo que pasó. Volaron.
 
Para cuando nos dimos cuenta, quedaban "sólo" 6 y claro, ya para 6...pues nos las comimos!!

 
 
En la comida todo el mundo preguntando si había llevado postre, que todos se esperaban que sí...y vete tú y explícales que sí, que postre ibas a llevar pero...
 
Así que yo creo que esta anécdota es más que suficiente para que os hagáis una idea de lo buenas que están estas galletas.
 
¿Y sabéis qué es lo peor? Que son muy fáciles de hacer!!
  
 
De sabor recuerdan un poco a las palmeritas de queso crema que hice hace no mucho.
 
Sólo que estas galletas llevan trozos de galletas Oreo trituradas. Las originales llevaban también chips de chocolate en la masa, pero yo no tenía y, aunque hubiera tenido, tampoco se los hubiera echado. No me gusta mezclar demasiados sabores, porque al final siempre hay alguno que se pierde. Y yo quería notar bien ese sabor a cheese cake de Oreo.
 
 


OREO CHEESE CAKE COOKIES

Inspiración: la inagotable fuente de inspiración llamada Pinterest.
Dificultad: para prepararlas, ninguna. Para no comérselas todas, mucha.
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 20 minutos.
Cantidad: unas 25 galletas

Ingredientes
  • 200 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 g. de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 200 g. de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 250 g. de harina
  • 100 g. de galletas Oreo

Preparación
 
Precalentamos el horno a 180ºC.
 
Trituramos las galletas Oreo y reservamos.
 
Batimos la mantequilla junto con el queso crema hasta que formen una crema homogénea y blanquecina. Añadimos el azúcar y la vainilla y seguimos batiendo hasta que se integren bien.
Tamizamos la harina y la vamos añadiendo a la preparación. Cuando se haya integrado, añadimos las Oreo trituradas y removemos con una espátula para que se repartan bien.
Si veis que la masa queda demasiado pegajosa, añadirle un poquito más de harina. Tampoco tiene que quedar muy "suave", sino más bien pegajosa, pero que podáis darle forma bien.
 
Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Vamos cogiendo bolas de masa (tampoco demasiado grandes) y las colocamos en la bandeja. Con ayuda del canto de una cuchara o con la mano, las vamos aplastando para que cojan forma de "cookie".
 
Horneamos durante unos 15-20 minutos.

 
VARIACIONES: podéis ponerles trocitos de Oreos por encima antes de meterlas al horno. De hecho, a una parte de las galletas les hice eso...pero no llegaron a la sesión de fotos!!!!
 
Si las tenéis 15 minutos en el horno, se quedarán más blanditas. Si las tenéis 20 minutos, quedarán crujientes por fuera y blanditas por dentro.
 
También las podéis hacer como en la receta original, poniendo chips de chocolate en la masa (en lugar de Oreos) y con las Oreos por encima a modo de costra.
 
 
 Ya me contaréis si las probáis, pero cuidado con comeros tantas de tirón!
 
 Muás

P.D. Mirad qué guapos todos!! ;p

domingo, 30 de junio de 2013

Don Quijote de la Mancha y otras tartas

Ya sabéis que de vez en cuando me gusta hacer un recopilatorio con todos los trabajos y experimentos "creativos" que voy haciendo.
 
 
Aunque para mí el blog es más de recetas, también me gusta enseñaros las tartas y otras cosas que hago. Suelo publicar las fotos en el Facebook, pero cuando acumulo ya muchas hago una entrada recopilatoria para que las veáis por aquí también. La primera y la última son mis favoritas...
 
Así que allá vamos!
 
 
"En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor."
 
Así rezan las primeras líneas del Quijote, y esta es la tarta que hice inspirada en sus aventuras.
 
Aunque ha sido la última tarta que he hecho, es la primera que os enseño porque para mí ha sido muy especial. Primera tarta que pintaba. Inspirada en un grabado que saqué de internet.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
No podía faltar su corcel Rocinante, ni su fiel compañero de aventuras Sancho Panza. Mucho menos podían faltar aquellos gigantes contra los que luchaba.
El agasajado celebraba su 80 cumpleaños, con lo que no me atreví a hacer un diseño más colorido o exagerado.
 
 
 
Esta otra tarta fue para celebrar el fin de curso en el colegio donde es profesora mi ama (madre). A los alumnos de 6º se les hace como una especie de graduación, ya que se van al instituto. Mi idea fue reproducir (salvando las distancias) la orla que les regalan. Intenté reproducir los detalles o peinados que llevaban en la foto para que se reconocieran. ¡¡Les encantó!! :D
 
 
Lo bueno (o malo, según se mire) de que te encarguen tartas y demás es que conoces dibujos, series y temáticas que justo-justo te sonaban de oídas.
 
Esta serie de Phineas y Ferb me sonaba de coincidir haciendo zapping y pasar por Disney Chanel justo cuando están echando estos dibujos. Pero cuando te piden una tarta y 24 galletas de la serie...pues hay que investigar un poco más a fondo para no "pifiarla" y hacer un personaje que haya salido justo un día o dos...
 
 
Parece que acerté con los 5 personajes que elegí!! ;P Eso sí, lo del ornitorrinco azul agente secreto me dejó loca perdida!!
 
 
Esta tarta es más primaveral. Aquí, aunque ya estemos en verano y por fin haya salido el sol, tenemos instalado el viento norte y de 19ºC no subimos. Y por las mañanitas unos preciosos 5ºC que te quitan cualquier gana que puedas tener de ponerte unas sandalias.
 
Así que es como si aún fuera primavera y esta tarta viene al pelo. Me dijeron que era para una chica a la que le encanta el rosa y las mariposas...¡y eso fue lo que hice! Querían también unas galletas para acompañar, así que las hice un poco diferentes a la tarta, pero con toque primaveral.
 
 
Está mal que yo lo diga...¡pero me encanta cómo quedó esta Minnie! El morro se lo hice en relieve, para darle un efecto 3D más realista y quedó  bien.
 
 
Hubo un par de semanas en las que no me pedían más que tartas de Peppa Pig. Nunca había hecho nada de esta cerdita y de repente todo el mundo quería tartas de ella!
 
Esta era para unas gemelas. La madre quería que la tarta tuviera como "dos zonas", para que cada niña tuviera su lado de la tarta. Pero que no fueran dos decoraciones diferentes para evitar peleas. La idea era hacer como 2 colinas y Peppa en una y su hermano George en la otra. Aunque...mirándola bien parece más que pasa un río por medio...¡¡pobres mariposas!! ;)
 
 
Esta otra tarta...¡¡salió en el periódico!! :D
 
Me la encargó una chica para su marido, forofo del Alavés (el equipo de fútbol de Vitoria). Quería un balón y dos muñecos: el cumpleañero y su hija. Y vestidos con la camiseta del equipo.
 
Casualmente, el día que celebraba el cumple, el equipo se jugaba el ascenso a la segunda división en casa. ¡¡¡¡Y subió!!!!! Así que ese día tuvo cumple, tarta especial y como remate el partido de fútbol con final feliz. Como estaban tan contentos mandaron una foto al periódico.
 
 
Y de esa tarta...derivó esta otra!
 
La vio una prima de mi novio y quiso una igual para el cumple de su hijo. También es socio del Alavés y además juega en un equipo de fútbol, así que ésta le fue con los dos escudos. Los dos pintados a mano, con el de la izquierda casi me da algo para copiarlo!
 
 
¡¡Tranquil@s que ya estoy acabando!! Jajajaja, pues sí que tenía cositas acumuladas!
 
No podía faltar Hello Kitty, ¡con lo que me gusta! Esta vez una tarta pequeñita y unas galletas, que fueron para un cumpleaños temático sobre esta gatita.
 
 
Estas galletas (me encantan!!) fuero un detalle de una madre para los profesores de su hija, que acababa ya el colegio después de muchos años y quiso que les llevara un detallito para darles las gracias por todo.
 
¡¡Qué recuerdos!! Todos hemos tenido una borragoma (o goma de borrar, que lo de borragoma es muy de por aquí) Milan, blanca, rosa o verde.
 
 
Y ya la última, pero no por ello la menos importante: ¡¡mi favorita!!
 
No me digáis que esta mariquita no es súper graciosa. En Facebook ha sido un exitazo!jejeje. Y eso que fue una tarta exprés, sin planificar ni nada.
 
Me llamó una chica para ver si podía hacerle una tarta para llevar en su cumpleaños al euskaltegi (digamos que es como una academia de euskera). Pero quería quedar conmigo, para ver cómo  la hacía, ver todo el proceso y así poder hacer la presentación oral que tenía que hacer hablando de las tartas decoradas y de cómo se hacen. Y luego como sorpresa acabar la presentación sacando la tarta. ¡¡Me hizo todo un reportaje fotográfico!!
 
Pero justo era la semana que no tenía tiempo para nada. Justo conseguí sacar un par de horas para estar con ella. Así que fue tarta exprés y un poco improvisada. ¡¡Pero quedó genial!!
 
Pues eso es todo...¡por ahora! ¿Qué os parecen? Espero no haberos aburrido mucho.
 
La próxima receta no os va a gustar, no, ¡os va a encantar!
 
Muás