* Para no perderos ninguna entrada nueva, la nueva dirección del blog es Ni Blanco Ni en Botella

lunes, 9 de septiembre de 2013

Galletas decoradas "low cost" con stencils

Porque se pueden hacer galletas preciosas sin necesidad de materiales raros, ni caros ni complicarnos la vida. ¿No dicen que menos es más?


Todo el mundo teme la "cuesta de enero". Pero, seamos sinceros, hay otra cuesta que no se queda atrás. La de septiembre.
 
En agosto nos dejamos llevar por la euforia del momento, las fiestas populares de ciudades y pueblos, el calorcito, las vacaciones,... Y nos pensamos que nuestra tarjeta de crédito no tiene fin, que somos como Paris Hilton (pero con cerebro) y que qué más da, que me quiten lo bailao!
 
 
Y claro, llegan primeros de septiembre, los extractos de la tarjeta y la vuelta al cole. Yo, por suerte, no tengo hijos, así que eso que me ahorro.  Pero he tenido 4 bodas este verano y dos meses el coche en el taller, lo que equivale a un funeral (para mi cuenta corriente). Además dos meses enteros sin trabajar y sin ingresos implica que ahora mismo me encuentro en un proceso de deceleración del crecimiento de mi PIB personal en diferido.


Pero mi adicción a los dulces no entiende de deceleraciones, es más, con la vuelta al curro a aumentado desproporcionadamente. Así que aprovecho cualquier excusa para encender el horno y hacer galletas. Me encantan.
 
El otro día las iba a meter así sin más y pensé: ¿y si les hago algo para que no sean tan sosinas? Recordé unos cortadores de galletas que me compré en la tienda "Casa" (todo "low-cost", ya veis) que venían con tres stencils. Todo por el módico precio de 1,29€.
 
Y sin pensarlo  me dejé llevar y salieron estas galletas.
 
Sencillas a más no poder. Decoradas, pero sin "chuminadas". Sin fondant, sin glasa. No cuestan nada de trabajo, ni añadimos azúcar extra. Tardamos menos de un minuto, manchando lo mínimo. Y como para tener en casa para sacar a las visitas y quedar bien son lo más.
 
En este post os di otra idea para decorar galletas con cosas que tenemos por casa. Que por cierto me acabo de dar cuenta: vaya truño de fotos! En fin... Que el que no tiene galletas "bonitas" es porque no quiere!
 
La receta es la que siempre uso para las galletas de mantequilla, la podéis ver aquí. Y de paso en ese post tenéis también otra idea súper sencilla para hacer galletas llamativas pero simples.
 
Ideales para tomarse una relaxing cup of café con leche in the salón of my casa. Como diría aquella. ;)
 

 

GALLETAS DECORADAS CON STENCILS

Necesitamos:
  • nuestra masa de galletas estirada
  • cortadores de galletas
  • stencils (de los dibujos que queráis)
  • cacao en polvo
  • colador

Preparación
 
Cortamos las galletas con los cortadores que queramos y metemos en la nevera. Esto es porque yo siempre meto las galletas cortadas a la nevera mientras se precalienta el horno, a fin de meterlas en el horno lo más frías posibles para que guarden bien la forma.
 
Precalentamos el horno a 170ºC (o según vuestra receta de galletas).
 
Sacamos las galletas de la nevera. Colocamos el stencil elegido encima y con ayuda de un colador, espolvoreamos el cacao encima de la galleta.
 
 
 
 
 
Con mucho cuidado, retiramos el stencil. Hay que tener cuidado para no desfigurar el dibujo y para no pringar todo de cacao!
Procedemos así con todas las galletas que queramos.
 
 
 
 
 
Horneamos igual que  hacemos normalmente. En mi caso, 15 minutos, justo hasta que empiezan a tostarse un poco los bordes. Sacamos del horno y dejamos enfriar 5 minutos en la propia bandeja para después transferirlas a una rejilla.
 
 
Fácil, sencillo y para toda la familia. Ayyyy, si todo fuera tan fácil en esta vida! ;) Espero que os animéis a hacerlas y me enseñéis los resultados. Si no tenéis stencils no me vale de excusa, porque los podéis hacer caseros o podéis usar los tapetes de ganchillo que tengáis por casa. ¡Imaginación al poder!
 
Muás
Image and video hosting by TinyPic

martes, 3 de septiembre de 2013

Brownkies: brownie + cookie

AVISO a navegantes: el contenido de este post es altamente calórico. Es posible que sólo con ver las fotos notéis que los pantalones os aprietan un poquito más.
Llega septiembre y con él muchas cosas: la vuelta al cole, las colecciones de fascículos a los quioscos, recuperar los buenos propósitos que nos hicimos en año nuevo y que no hemos cumplido ni por el forro, ...
Pero también hay  muchas cosas que se van: el verano, los días largos, los chuiringuitos, el look "a lo guiri"...¡y la operación bikini!
Confieso que a mí la llegada de septiembre me deprime. Mucho. Cada vez más. Otros años lo he llevado mejor porque  me iba de vacaciones, pero este año ya me fui en julio así que nada. Vuelta al curro después de dos meses de "vacaciones" (o de paro forzado, vamos) que, aunque sea a medio gas y hasta a octubre no llegue lo "gordo", me va a costar muchísimo. Los días ya son más cortos y aquí el fresquete ya se empieza a notar :(
Por eso esta receta es un poco bomba antidepresiva. Para poder sobrellevar mi incipiente depresión.
Y porque ya no hay operación biquini que valga. Ahora lo que toca es operación se-acerca-un-invierno-jodido-y-no-quiero-pasar-frío-y-total-voy-a-ir-tapada-cual-cebolla. Vamos, que hay que prepararse para tener reservas y no pasar frío en invierno y como vamos a ir forrados de ropa hasta arriba pues qué más dan esos kilillos de más o esos incipientes michelines, ¿no? ¡¡Si no se van a ver!!
¿Un bocado?

Si os gustan los brownies, esta es vuestra receta.
Si os gustan las cookies, esta es vuestra receta.
Si sois unos golosos empedernidos, amantes de las recetas hipercalóricas pero que saben a gloria bendita, esta es vuestra receta.
Si no sois de dulces, o estáis a dieta, o sois de otro planeta...entonces no sé muy bien qué hacéis en este blog (con todos mis respetos, y tal ;) )
Los brownkies, como se puede adivinar de su nombre, son una mezcla entre brownie y cookie. Aunque en algún lado he visto que los llaman también brookies. Sinceramente, a mí el nombre me da exactamente igual. Lo importante es la delicia que es!
Se combina en un mismo postre pecaminoso una base de galleta o cookie con chips de chocolate (cuanto más gordita mejor, ñam-ñam) y una parte superior de delicioso brownie. Además se queda la parte exterior crujiente, luego un interior de chocolate que se funde en la boca y por último ese toque maravilloso de galleta. Se nota que me gusta, ¿no? ;P
Lo ideal, el súmmum, hubiera sido coronar estos brownkies con una bola de helado de vainilla y rociada con chocolate caliente. Ay dios, estoy babeando sólo de pensarlo!!!!
Pero no tenía helado y además ya me parecía pasarme de gocha. Esos vicios, cada uno, en la intimidad de su casa.
Hasta rebañé el bol con el dedo, no os digo  más!

La idea de esta receta la vi en el blog de La Receta de la Felicidad, que para mí es una fuente de inspiración continua. Me maravillan sus fotos, me maravillan sus recetas, me río con sus posts... Y que conste que no me ha pagado por decir esto!jejeje. Sólo cambié un poco alguna cantidad, pero básicamente es lo mismo.
Bueno, que no os hago babear, digo, sufrir más y vamos con la receta.


BROWNKIES

Inspiración: esta receta
Dificultad: por desgracia, ninguna, así que no hay remedio: la tenéis que probar.
Tiempo de preparación: 20 minutos.
Cocción: 20 minutos si os gusta el brownie poco hecho (más fundente) o 25 si os gusta un poco más seco.
Cantidad: me salieron 5 moldes como los de las fotos + dos un poco más grandes y planos. O sea, unos 10 moldes tamaño flan. Podéis hacer también uno grande.


Ingredientes


Base de cookie
  • 150 g. de mantequilla fría
  • 200 g. de harina
  • 80 g. de azúcar moreno
  • 75 g. de chips de chocolate
Brownie
  • 200 g. de chocolate para fundir
  • 125 g. de mantequilla
  • 3 huevos
  • 100 g. de azúcar (en la receta de Sandra indicaba el doble)
  • 125 g. de harina
  • 3 cucharadas de cacao en polvo

 


Preparación


Precalentamos el horno a 180ºC.
Comenzamos con la base de cookie. Para ello mezclamos todos los ingredientes menos los chips de chocolate con las manos. No hace falta amasar ni nada, simplemente unir todos los ingredientes (lo podéis hacer con ayuda de un robot de cocina). Agregamos los chips de chocolate y mezclamos un poco para que se repartan bien.
Enmantequillamos un poco los moldes que vayamos a usar y repartimos la masa de cookies, aplanando la superficie con ayuda de una cuchara. Guardamos en la nevera mientras preparamos el brownie.



Fundimos la mantequilla junto con el chocolate troceado en el microondas. Lo calentamos de 30 en 30 segundos, removiendo cada vez, hasta que veamos que se funde todo bien.
Tamizamos la harina junto con el cacao.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que estén esponjosos. Añadimos la mantequilla con el chocolate. Agregamos la harina con el cacao y mezclamos con ayuda de una cuchara.

Vertemos la mezcla encima de la capa de cookie:


Horneamos durante 20 minutos si nos gusta que el brownie quede jugoso, medio crudo por dentro. Si no, 25 minutos.
Sacamos del horno y dejamos templar.



Trucos / Consejos / Variaciones
  • mejor tomarlo templado, está mucho  más rico y jugoso el brownie. Si lo acompañáis de helado, el contraste frío-caliente es lo más!!
  • podéis adaptar esta idea a vuestra propia receta de brownie. O incluso de blondie (usando chocolate blanco).
  • Una vez se han enfriado, se pueden congelar. Para luego consumirlos, simplemente los sacamos dos horas antes a temperatura ambiente. O si los queremos calentitos (mucho mejor) los podemos calentar en el horno o directamente en el microondas. Yo lo he hecho (en el horno) y quedan igual de ricos y jugosos. Eso sí, cuidado con qué molde uséis, no vaya a ser que por el contraste frío-calor se agriete. 

¿Notáis ya la ropa un poco más pretita? Jejeje. Me diréis que no os han dado unas ganas locas de probar esta receta ya mismo!! ;) De verdad que es muy fácil de hacer y os va a encantar el resultado. No es para merendar todos los días... pero una alegría a la semana para sobrellevar la vuelta hay que darse. Yo, por lo menos, me la pienso dar! Y si es en forma de brownkie mejor! :D

Muás

P.D. No, no te compres ese fascículo. No lo necesitas. No vas a acabar la colección, sé realista. Dentro de unos meses no sabrás que hacer con los fascículos y demás tontás que regalaban. Hazlo por ti ;)
Image and video hosting by TinyPic

viernes, 30 de agosto de 2013

Cucharas de chocolate: idea fácil y barata para niños

Una idea muy fácil, original y barata para las fiestas de cumpleaños de los más pequeños de la casa.


No os voy a engañar, mi idea era que estas cucharas fueran una especie de Minions de la peli "Gru, mi villano favorito" como estas que vi en Pinterest.  O tipo unas galletas que hice el mes pasado para un cumple (perdonad la calidad de la foto, que la saqué por la noche a todo correr):

 
Pero mi escasa habilidad con el chocolate (o Candy melts) derretido, el color "crema de calabaza" que conseguí en lugar de amarillo y mi aún menor habilidad con la manga pastelera para añadir detalles, han hecho que más bien parezcan cucharas de chocolate de empollones.
 
¿O me diréis que no parece un empollón el de la foto?

La raíz cuadrada de 361 es 19. ¡Qué listo soy!
 
El caso es que, parezcan lo que parezcan, lo que quiero enseñaros es cómo hacer unas cucharas de chocolate divertidas para acompañar una fiesta de cumpleaños. O simplemente para hacer una actividad con los más peques y que ellos decoren sus propias cucharas. Además podéis hacerlas de la temática que se os ocurra, ¡imaginación al poder!


 
Se pueden usar Candy melts o chocolate normal. Para hacer los minions lo suyo sería usar Candy melts amarillos, pero como yo sólo tenía blancos, los teñí. Os juro que los teñí con colorante amarillo, de verdad. No sé de dónde han sacado ese color anaranjado raro :(

 
Es una idea muy original y muy fácil de hacer. Además, si lo hacéis con chocolate normal es muy barata. Vamos a ello!

Necesitamos:


  • cucharas de plástico (como quería hacer los minions las compré azules, como sus pantalones)
  • Candy melts o chocolate
  • colorante amarillo (o, mejor aún, Candy melts amarillos)
  • glasa de color blanco y negro

Preparación:

Derretimos los Candy melts (o el chocolate) en el microondas de 30 segundos en 30 segundos, removiendo cada vez. Cuando estén derretidos, los teñimos (en caso de ser necesario) con un poco de colorante en gel, no puede ser líquido.
 
Colocamos las cucharas con el mango apoyado sobre algo que las mantenga en posición horizontal (yo usé un catálogo de Ikea...) para que el chocolate se distribuya bien y no se caiga. Vamos llenándolas con cuidado con el chocolate. 
 
 
Les damos unos golpecitos para alisar la superficie y quitar los chorretones.
 
Dejamos que se sequen antes de decorarlas con la glasa. A temperatura ambiente o, si tenemos prisa, 20 minutos al frigorífico.
 
Con un poco de glasa negra y una manga, vamos añadiendo detalles como las gafas, la boca y el pelo:
 
Ya veis que mi habilidad con la glasa para hacer círculos es nula...
 
Cuando se haya secado, rellenamos con glasa blanca para hacer los ojos. Acordaos que hay minions que tienen un ojo y otros dos:
 
 
Dejamos que se seque y le ponemos el puntito negro en el ojo y ya los tenemos!!!

 
Trucos / Consejos / Variaciones
  • se pueden decorar como se quieran, intentando hacer los personajes que queráis.
  • no es necesario usar Candy melts, con chocolate para postres también se pueden hacer.
  • la idea de los minions la saqué de Pinterest, pero el cómo hacerlos me inspiré aquí.
  • si queréis más ideas de cómo hacer cucharas originales, podéis ver aquí o aquí.
  • en caso de que las queráis hacer con chocolate y sprinkles o lacasitos, tenéis que ponerlos antes de que el chocolate se seque. Para decorarlas con glasa o con más chocolate, entonces tenéis que dejar que se sequen primero.

¿Os ha gustado? Fácil, divertido, barato y original. ¡No se puede pedir más!
 
Muás
Image and video hosting by TinyPic

martes, 27 de agosto de 2013

Layer cake de chocolate blanco y crema de cookies: la cumple-tarta!!

Porque un cumpleaños sin tarta es como una bici sin ruedas.

Al final como nadie resultó herido con el experimento de mi cumple-tarta, pues me animo y la comparto con tod@s. Aunque no la hagáis igual, siempre os puede servir de idea el bizcocho, o el relleno, o la cobertura
Os aviso que la combinación de todo junto es una mezcla explosiva, no apta para después de comidas copiosas. Además también les hice helado de mascarpone, Philadelphia y frambuesa (tenéis la receta aquí) que fue un éxito!

Sino siempre podéis hacer como yo: os empapuzáis a tarta durante dos días (el del cumpleaños y el siguiente porque te da pena ver ahí la tarta que ha sobrado) y luego os vais el fin de semana de ruta con la bici.
Nos fuimos por una Vía verde que sigue el antiguo trazado del tren vasco-navarro entre Vitoria y Estella. Dormimos en Estella y el domingo volvimos subiendo por la sierra de Urbasa. Una paliza a subir puertos, pero un recorrido precioso.
A pesar de haber cumplido los veinte-todos, en mis regalos siguió habiendo una notable representación de cosas de Hello Kitty (no esperaba menos ;P)...¡¡y un iPad mini!! Esto de hacerse mayor mola! Jajajaja.
Pero no os penséis que es un mega-regalazo para mí. Mi novio hacía mucho que quería que tuviéramos una tablet, sobre todo para llevarnos a nuestros viajes ciclistas locos por el mundo. Así que qué mejor excusa que mi cumpleaños para comprar una. Tiene un  morro... Eso sí, gracias a la recolecta que hizo entre la familia para subvencionarla! Jajaja.
En fin, respecto a la tarta, deciros que fue un poco un popurrí de ideas. Tenía tantas en la cabeza y había tantas cosas que quería probar que no sabía por cuál decidirme.
Es como en los buffets libres. ¿No os pasa? Yo veo tantas cosas, tanta comida, tantas cosas que quiero comer y probar que me pongo como nerviosa, no sé ni por donde empezar a coger. Y cuando llego por fin a la mesa con mi plato lleno tengo la sensación de haber elegido fatal.
El bizcocho de chocolate es un poco una mezcla de recetas que se me ocurrió, porque cualquier cosa que lleve chocolate blanco me encanta. Para la crema de fuera quería probar a usar la técnica de decoración de las petal cake y con el calor que hacía no me parecía a mí que ninguna crema con queso fuera a aguantar bien... Así que opté por una SMBC de chocolate blanco.

Como la dosis de chocolate estaba ya más que cubierta, no quería rellenarla igual. Así que me decidí por un relleno de crema de cookies que vi en el libro "Objetivo: tarta perfecta" de Alma Obregón. No estaba mal...pero me defraudó un poco.
En el libro (y en el video) indica como que la crema queda pues eso, crema. En cambio a mí me quedó muuuuuuuy líquida. La solución que comenta es añadirle azúcar glas para que coja consistencia. Pero es que de por sí la crema (o el aguachirri que me salió a mí) es súper dulce, así que si encima le añades azúcar glas eso ya es incomible. Intenté arreglarlo añadiendo un poco de azúcar glas y también maicena, para neutralizar un poco. Pero nada. Acabé con un montón de cantidad de relleno pero nada consistente. Aún así lo utilicé para rellenar la tarta, poniendo "diques" de SMBC alrededor del borde del bizcocho para contener el relleno y luego eché la crema.
Por separado estaba todo bueno, pero me daba la sensación (y el miedo) de que juntando todo iba a quedar demasiado empalagosa la tarta. Pero la verdad es que todo junto tenía un sabor muy bueno.



LAYER CAKE DE CHOCOLATE BLANCO Y CREMA DE COOKIES

 Inspiración: una mezcla entre invento y esto.
Dificultad: la decoración requiere de paciencia.
Tiempo de preparación: 45 minutos todo.
Cocción: 35 minutos.
Cantidad: 3 moldes de layer cake de 15 cm. de diámetro. Yo usé uno de layer cake (no tengo más) y otro más alto. Así que dividí la masa: 1/3 para el molde de layer y 2/3 para el otro (luego este lo partí por la mitad).


Ingredientes


Para el bizcocho de chocolate blanco
  • 150 ml. de aceite suave
  • 150 g. de azúcar
  • 200 g. de harina
  • 4 huevos
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 150 g. de chocolate blanco
  • 150 ml. de leche

Para el relleno de cookies
  • 200 g. de azúcar moreno
  • 125 ml. de leche
  • 90 g. de harina
  • 125 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de chips de chocolate
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta (o una cucharada de esencia de vainilla)

Para la decoración
  • 100 g. de claras de huevo pasteurizadas (o 3 claras de huevo frescas)
  • 200 g. de azúcar
  • 250 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 3 cucharadas de chocolate blanco a la taza en polvo (o 50 g. de chocolate blanco derretido y templado)
 


Preparación


Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos y enharinamos los moldes.
Calentamos en un cazo a fuego lento la leche junto con el chocolate troceado hasta que se derrita. Dejamos templar.
Tamizamos la harina junto con la levadura.
Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que quede espumoso. Añadimos el aceite y seguimos batiendo. Incorporamos la mitad de la harina. Cuando se haya integrado, echamos la leche con el chocolate (tiene que estar ya templado). Por último, incorporamos el resto de la harina.
Vertemos la mezcla en los moldes. Si usáis tres moldes de layer cake, repartís la mezcla el tres partes iguales. Lo bueno de hacerlo así es que se hornean más rápido y quedan más o menos iguales. Si lo hacéis en un solo molde alto, el bizcocho tardará más en hacerse y luego lo tendréis que cortar en tres capas. Yo hice una mezcla de los dos métodos, usé un molde de layer cake y otro molde más alto (luego dividí este bizcocho en dos). Eché un tercio de la masa en el molde de layer y el resto en el otro. En 25 minutos tenía ya el bizcocho pequeño listo. El grande tardó unos 35 minutos. 
Dejamos que se enfríen unos minutos en el molde y después los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.
Mientras se hornean los bizcochos preparamos la crema de relleno. Ponemos en un cazo a calentar a fuego lento la leche junto con el azúcar moreno, hasta que se disuelva completamente. Pasamos la mezcla a un bol y añadimos la harina, removiendo enérgicamente con unas varillas para que no salgan grumos. Añadimos la mantequilla troceada y seguimos removiendo bien para que se integre. Por último incorporamos los chips de chocolate y la vainilla. Dejamos templar y metemos a la nevera para que coja cuerpo (a mi crema se le debió olvidar este paso...).
Para la SMBC (Swiss Meringue Buttercream) de chocolate blanco, ponemos las claras junto con el azúcar en un bol al baño maría. Calentamos con cuidado de que el agua no toque el bol ni hierva para que no se nos cuajen las claras. Hay que calentar hasta que el azúcar se disuelva completamente, lo sabremos cuando al tocar con los dedos no notemos los granitos de azúcar.
Pasamos esta mezcla al bol de la batidora y batimos con las varillas hasta conseguir montar el merengue (tardará un ratillo). Cuando la mezcla haga picos, empezamos a incorporar poco a poco la mantequilla cortada en trozos, cuando se haya incorporado un trozo añadimos el siguiente. Aseguraos que el merengue ya no esté caliente, de lo contrario la mantequilla se derretirá. Seguimos batiendo durante 8-10 minutos (no os asustéis si a mitad de camino la mezcla se corta, la clave es no dejar de batir) hasta lograr una crema de aspecto sedoso. Por último, y sin dejar de batir, incorporamos el chocolate blanco.

Montaje
Cortamos e igualamos los bizcochos, tenemos que tener tres del mismo grosor y lisos. Colocamos el primero y con ayuda de una manga pastelera y la SMBC "construimos" un dique de contención para la crema de cookies. Echamos ahora unas cucharadas de la crema, con cuidado de no desbordar el dique.

Ponemos la siguiente capa de bizcocho y hacemos lo mismo.
Por último colocamos la última.
Cubrimos toda la tarta con una fina capa de SMBC con ayuda de una espátula. No hace falta poner mucha cantidad, esta capa es simplemente para sujetar las migas e igualar la superficie. Metemos a la nevera una media hora para que endurezca.
Ya sólo nos queda decorar la tarta al gusto. Para la técnica de petal cake tenemos que utilizar una boquilla redonda grande o, en su defecto, cortar un agujero del tamaño suficiente en la manga pastelera (así lo hice yo). Vamos poniendo redondos de crema por filas, de arriba abajo, y los aplastamos con la espátula para alargarlos. Colocamos la siguiente capa de puntos encima de lo que hemos alargado. Aquí tenéis explicado cómo se hace, que siempre es mejor verlo que leerlo!

Trucos / Consejos / Variaciones
  • evidentemente podéis hacer las combinaciones que queráis. Podéis usar el bizcocho con otro relleno y otra cobertura. O podéis rellenar con la crema de cookies un bizcocho sabor cookies...
  • el SMBC se conserva bien a temperatura ambiente, no necesita nevera. Si no lo vais a usar en el momento lo podéis guardar en la nevera, pero luego tendréis que sacarlo un rato antes y volver a batirlo un rato para que vuelva a conseguir la consistencia que tenía. Aún así no os lo recomiendo, porque no queda igual de bien y adquiere un color más oscuro.  
  • hay muchas maneras de decorar las layer cakes valiéndonos de la espátula o de una manga pastelera con diferentes boquillas.
Me ha quedado al final una entrada más larga que el Quijote! Pues nada, espero que os haya gustado y si os toca volver a trabajar que lo llevéis lo mejor posible! Aquí el tiempo está ayudando  mucho a ello, ya que hace tiempo y temperatura otoñal desde el jueves... :(
Muás
Image and video hosting by TinyPic