Está bien, lo reconozco. Después de mis últimas recetas boicoteando la operación bikini y promoviendo la #operacionneopreno, me he dado cuenta que quizá me he pasado un poco.
El nivel de azúcar en sangre se nos disparó después de los muffins de donuts rebozados en azúcar y canela y después de los donuts de toffee con glaseado de ídem estábamos ya camino a una diabetes segura, a la par que nuestros michelines no iban a tener nada que envidiar a la mascota de la Michelín (ahora sé cómo me vería si me decidiera por hacer meditación). Nunca un nombre de una marca ha sido tan acorde a su mascota ;)








