Para darnos algún caprichillo en el desayuno y más sanos que los tradicionales donuts!
Algun@ estará ahora mismo con ganas de matarme al ver que esta receta se hace en el horno. Es más, sólo con leer la palabra "horno" os habéis puesto a sudar a mares y con sofocos.
Pero qué le vamos a hacer! Ya os dije que donde yo vivo sólo hay dos estaciones "Ostia puta, ¡qué frío!" y "Ostia puta, ¡qué calor!". Y desde que entró el verano la verdad es que hemos estado inmersos en la primera de ellas, curiosamente. Esta semana por fin parece que el verano comienza a hacer acto de presencia, a ver cuánto le dura... Por eso para mí lo de encender el horno no era un suplicio, de hecho, ha habido días en los que lo he agradecido. Aunque ya tengo ganas de sentir un poco de calor y poder preparar más helados y cositas frescas! Que dure por favor!!!!







