* Para no perderos ninguna entrada nueva, la nueva dirección del blog es Ni Blanco Ni en Botella

lunes, 2 de marzo de 2015

Paté de zanahoria y nueces


¿Una receta salada? ¿Aquí? ¿Pero qué está pasando? ¿Tanta lluvia se le habrá ahogado el cerebro a la chiquilla?



Que noooooooooo, que estoy bien. No me pasa nada, ni tengo fiebre, ni me han salido escamas y branquias (aunque si sigue lloviendo así no creo que tarde mucho), ni me he puesto a dieta ni nada de nada.

Aunque os parezca increíble , yo también como cosas saladas. Hala, ¿cómo os habéis quedado? ;P Evidentemente no me alimento sólo de dulce, ojalá pudiera!! 

Aunque sí que es cierto que mi cocina salada es más bien "de batalla" o "de supervivencia". Vamos, que hay que comer algo y tampoco hay tiempo ni ganas de liarse, así que cualquier cosa que se prepare fácil y rápido y que alimente. Además, tengo la suerte que la mayoría de comidas las prepara mi chico y yo poco me tengo que preocupar. Sí, soy una chica con suerte ;p


Aún así, de vez en cuando o en ocasiones especiales me gusta preparar algo diferente, o más elaborado. Pero, sobre todo, soy vasca.

A un vasco no le puedes decir "a que no hay huevos..." porque entonces ya sabes que lo va a hacer. Pues bien, en mi caso no se me puede decir "pero tú de salado no haces así nada elaborado". Lo que para otra persona no sería nada en especial, para mí esas palabras, que provenían de lo que era un piropo (diciendo que en el tema dulces controlo y me lo curro un montón), fueron como un reto. 

¿Que yo de salado no hago nada elaborado? ¿Que es todo comida de batalla? Aiba la ostia!!


Ejem... Vale, sí, este plato tampoco es el summum de la elaboración en cuanto a platos salados. Pero es un plato salado, ¿no? Y no es el típico plato que haríamos para comer un martes entre ratos del curro, ¿no? Pues ya está.

Para un aperitivo, para sorprender a los invitados, para una cena diferente, para un pic-nic, para un bocata con otro aire... O para "dippear" con verduras crudas.

El término paté suele ir asociado a productos de origen animal, casi siempre de cerdo. Pero en sí es una palabra que se usa para denominar a una pasta untable. 


En este caso es un paté vegano, sin ningún componente de origen animal. Con lo cual, es apto también para los alérgicos al huevo, intolerantes a la lactosa y celíacos. Los únicos que no pueden tomarlo son los alérgicos a los frutos secos o si hay alguien por ahí que no pueda comer zanahorias. Además de ser apto para todo el mundo, es mucho más sano que los patés de origen animal, sin grasas y además, al ser casero, mil veces mejor que cualquier opción comprada en el supermercado.

En casa nos encantó, lo devoramos y ya estoy pensando en cuándo lo voy a volver a hacer. Más fácil imposible!


PATÉ DE ZANAHORIA Y NUECES

Inspiración: lo apunté una vez naufragando por internet...si alguien lo reconoce como suyo que me lo diga!
Dificultad: apto para todos los que sepan usar una batidora.
Tiempo de preparación: 25 minutos.

Ingredientes

  • 2 zanahorias grandes
  • 1 diente de ajo
  • 10 nueces peladas
  •  cucharadas de aceite de oliva
  • una pizca de sal

Preparación


1.- Pelamos y troceamos las zanahorias. Las cocemos en agua hirviendo hasta que estén bien blanditas (unos 20 minutos). Escurrimos  bien.

2.- Ponemos en el vaso de la batidora todos los ingredientes. Trituramos con la batidora hasta que logremos la consistencia deseada, es decir, una pasta sin grumos.

3.- Servimos acompañada de panecillos o con verduras crudas a modo de dip.



Trucos / Consejos / Variaciones

  • mejor esperar a que se enfríen un poco las zanahorias antes de batir todo, sobre todo si lo queréis tomar al momento.
  • lo podéis conservar en un bote hermético en la nevera un par de días. 
  • podéis probar a sustituir las nueces por algún otro fruto seco para darle otro toque de sabor.
  • usar sólo 1 diente de ajo! Porque le da bastante sabor.
  • con las cantidades indicadas sale tanto paté como el que veis en las fotos, lo justo para picar unas 4 personas.



Espero que os haya gustado este "intruso" salado en el blog, pero es que tenía que compartirlo con vosotros porque está demasiado bueno! Si os gustan este tipo de recetas sencillas de picotea y os pondré más, porque a mí me encantan y tengo unas cuantas por ahí para sorprender a las visitas.

No os preocupéis, que la próxima receta va a ser dulce ;)

Muás
Iratxe

domingo, 22 de febrero de 2015

Flan de bizcocho de chocolate exprés. El Asalta Blogs.

Y otro mes que llego por los pelos a publicar para el Asalta Blogs!!! Madre mía, yo no sé cómo lo hago pero soy la reina de la desorganización.

En la entrada anterior ya os comenté por qué me había estado 2 semanas sin publicar entre una cosa y otra. Aún así, yo estaba tranquila pensando "baaaaaaah, si aún estamos a mediados de mes! Todo controlado, soy la jefa".

Hostia! Si resulta que febrero tiene 28 días...¡y el último domingo de mes es ya este!

lunes, 16 de febrero de 2015

Cookies de aceite con palotes

Unas cookies...diferentes! Pero que no dejarán indiferente a nadie y que le encantarán a todo el mundo seguro por su sabor.


Y así, con estas súper galletas que, en palabras de mi novio "están de la hostia", os recompenso por llevar 2 semanas largas sin publicar nada. Pero no ha sido por falta de ganas ni de material!

Creo que los planetas se alinearon en mi contra o que debía de tener los chakras descompensados o el aura sucia o algo así porque no había manera de publicar!


domingo, 25 de enero de 2015

Bizcocho de Baileys (sin huevo). El Asalta Blogs.


Anda, que me ha dado a mí por los bizcochos últimamente... ¡Qué pesada! Y además, bizcochos con glaseado por encima, para ser súper original. Pero esta vez le he cambiado la forma, eeee, que soy lo más de la originalidad! ;p

Es que con esta semana tan invernal que hemos tenido, se agradece tener un bizcocho para untarlo en una taza de café humeante. O con chocolate calentito.


miércoles, 21 de enero de 2015

Bizcocho de naranja y semillas de amapola



Pues ya hemos pasado más de la mitad del mes de enero. La cuesta se hace cada vez más empinada, estamos metidos de lleno en el invierno y estoy segura de que muchos ya os habéis pasado vuestros buenos propósitos por el arco del triunfo. Vamos, que ya estamos en la rutina de siempre.

lunes, 12 de enero de 2015

Galletas de miel, canela y jengibre


Vale, sí, estas Navidades mi presencia por aquí ha sido más bien anecdótica y además voy y vuelvo con una receta de galletas...

¿Galletas? ¿Ahora? Justo cuando todo el mundo está pensando en "desintoxicarse" de las Navidades y tiene los propósitos de año nuevo recién hechos. 


Pero digo yo, aunque estéis en plena operación dieta y os hayáis propuesto apuntaros al gimnasio (lo de ir ya es otra cosa...) y hacer vida sana, tendréis que desayunar, ¿no? Aunque sea los domingos. Porque entre semana os habéis propuesto desayunar esos cereales tan ultra sanos y llenos de fibra que saben igual que comerse la caja de cartón en la que vienen.

Y si no, vuestros hijos no tienen la culpa de esos kilitos de más y seguro que quieren comer unas galletas en el desayuno o para merendar.


Nos van a venir bien estas galletas para ir dejando poco a poco los sabores navideños y no dejar el vicio tan de golpe, que luego nos viene el mono! Venga, durante dos semanas comiendo turrones, polvorones, roscones (todo acaba en -ones!), galletas de jengibre,... y hala, de un día para otro lo dejamos todo y nos damos a la lechuga, las sopitas, la verdura y la pechuguita a la plancha. Y el dulce...cuanto más lejos mejor!

Eso no tiene que ser nada bueno.


Estas galletas tienen un sabor que nos recuerda un poquito a la Navidad, al llevar jengibre y canela, pero no son esos sabores tan marcados de los dulces típicos. Así nos podemos ir desenganchando poco a poco y no tener síndrome de abstinencia.

Y por comer un par de ellas en el desayuno eso no cuenta como saltarse la dieta o los buenos propósitos. Os doy mi palabra ;)


Hablando de nuevos propósitos, este año me he propuesto no hacerme ninguno. En ningún aspecto de mi vida. Total, me los acabo pasando siempre por el arco del triunfo, así que directamente no me hago ninguno y me evito sentirme mal por no haberlos cumplido ;p

Además que los típicos propósitos no encajan conmigo:
- Dejar de fumar: no fumo.
- Apuntarme al gimnasio: trabajo como monitora.
- Ponerme a dieta: hombre, podría perder algún kilillo...pero tampoco es que me haga falta.
- Aprender idiomas: ya me manejo con algunos y además no tengo voluntad para ello.
- Viajar más: si por mí fuera estaría todo el día viajando! Pero hay que trabajar...


Así que nada, yo seguiré como siempre, que de momento parece que me va bien y soy feliz. Y seguiré comiendo galletas y dulces, que es lo que me gusta ^_^ Si vosotr@s también os animáis a seguir disfrutando del dulce, os dejo la receta de estas ricas galletas.

Por cierto, las preparé con un bote de miel que venía en mi Degustabox de enero (podéis ver aquí su Facebook y su Twitter). Si queréis recibir en vuestra casa cada mes la caja de Degustabox, sólo tenéis que registraros en su página. Además, si al hacerlo introducís el código BBOSR podréis conseguir la primera caja por 9,99€ en lugar de los 14,99€ que suele costar. Para que la cuesta de enero se haga menos empinada!


GALLETAS DE MIEL, CANELA Y JENGIBRE

Inspiración: un popurrí de muchas recetas.
Dificultad: fácil y sencillo ;)
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 15 minutos.
Cantidad: unas 20 galletas.

Ingredientes


  • 110 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g. de miel
  • 225 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • media cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de jengibre

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Batimos la mantequilla un poco para que quede esponjosa. Añadimos entonces la miel y seguimos batiendo hasta que se integre.

3.-  Tamizamos la harina junto con la sal, la levadura, la canela y el jengibre. Vamos añadiendo esta mezcla poco a poco a la de mantequilla, sin dejar de batir, hasta lograr una masa homogénea.

4.- Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Vamos cogiendo bolas de masa y las depositamos sobre la bandeja. Podéis dejarlas tal cual (quedarán más blanditas) o aplastarlas un poco con la mano (quedarán más planas y duras).

5.- Horneamos durante 15 minutos.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • si formáis bolas con la masa, quedarán unas galletas más gorditas y más blandas. Si chafáis las bolas, quedarán unas galletas más plana y más crujientes.
  • las podéis decorar con ayuda de un tenedor, como hice yo, simplemente pasándolo por la superficie para marcar las rayas.
  • como veis, esta receta no lleva huevo, por lo que es apta para los alérgicos a este alimento.
  • si queréis convertir esta receta en vegana o apta para los alérgicos a la lactosa, sólo tenéis que sustituir los 110 g. de mantequilla por 100 ml. de aceite de girasol o de oliva suave.
  • se nota bastante el sabor de la miel. pero menos dulce, así que si no sois muy amigos de ella no os van a gustar.
  • si queréis hacer una versión un poco más sana, podéis sustituir la harina por harina integral.
  • se conservan bien en un recipiente hermético durante varios días.

Ánimo con todos vuestros propósitos, con las dietas, con el gimnasio, con la vida sana y con la cuesta de enero!

Muás
Iratxe