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lunes, 7 de septiembre de 2015

Layer cake de mantequilla de cacahuete y cacao



¡¡Por fin mi cumple-tarta!!

Esta es la tarta que preparé para celebrar mi 31 cumpleaños el pasado 22 de agosto. Vale, sí, la decoración me quedó un poco bastante infantilonga... pero es que el año pasado los 30 los cumplí estando fuera y no pude celebrarlo como dios manda (vamos, haciéndome una super tarta), así que este año quería sacarme esa espinita y celebrar los dos. Y no hay fiesta que se precie sin globos! ;)



Esta vez, y sin que sirva de precedente, publico esta receta de forma simultánea en mis dos blogs, ya que no es una receta "sin más", es mi cumple-tarta! Podéis ver mi otro blog aquí, un blog que creé hace poco más de dos meses y en el que publico recetas sin lácteos. Me haría mucha ilusión que me siguierais también por ahí! ^_^

Pero sigamos con la tarta...¡¡Anda que no me comí la cabeza hasta que decidí de qué sabor y cómo hacerla!!


No hace ni tres meses que me confirmaron que no puedo comer absolutamente nada que provenga de mamíferos (léase: carne, embutido, gelatina y lácteos en cualquier versión), así que aún ando adaptando mi forma de comer (y comprar) a esta nueva situación.

Y claro, a la hora de pensar en una tarta, con el bizcocho no tenía problemas, ya que hay muchas recetas de bizcocho que no llevan lácteos. La dificultad me vino a la hora de pensar en el relleno y en la crema para decorarlo. ¡Todas llevan lácteos! O mantequilla, o queso crema, o nata, o mascarpone, o chocolates que llevan leche,...


Por suerte, este verano en mis vacaciones con la bici por Islandia "descubrí" un producto que nunca había probado, básicamente porque me negaba: la mantequilla de cacahuete. ¿Por qué me negaba? Porque, por un lado, me parecía que eso no tenía que ser nada sano y una marranada y, por otro, porque con lo que me gustan los cacahuetes estaba segura que si lo probaba me iba a volver adicta! >_<

Resulta que ahora es uno de mis "aliados" para preparar postres o si me apetece ponerme en plan gocha.


Había visto muchas veces que la combinación mantequilla de cacahuete-chocolate era brutal, así que me decanté por esta opción. Después de darle un  millón de vueltas a si hacer el bizcocho de chocolate y la cobertura de mantequilla de cacahuete sin más, o este bizcocho sin nada pero la cobertura de cacahuete con cacao, o la mantequilla de cacahuete en el bizcocho o cualquier combinación que se os pueda ocurrir, al final vino en mi rescata San Internet.

Buscando recetas sin lácteos o veganas, descubrí la nata de coco!! Ay  madre, qué descubrimiento! A falta de poder usar el queso, que era mi favorito para preparar cremas, ahora por lo menos cuando la tarta sea para comer yo ya tengo con qué decorarla :)



Pues nada, os dejo con la receta de esta tarta que, por cierto, fue vista y no vista. 

LAYER CAKE DE MANTEQUILLA DE CACAHUETE Y CACAO


Inspiración: mezcla de muchas ideas.
Dificultad: lleva su tiempo pero no es imposible.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Cocción: 45 minutos.
Cantidad: para un molde redondo de 16 cm.

Ingredientes


Para el bizcocho de mantequilla de cacahuete:
  • 4 huevos
  • 100 g. de mantequilla de cacahuete
  • 150 ml. de aceite de oliva suave (o de girasol)
  • 200 g. de azúcar moreno
  • 200 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura

Para el almíbar:
  • 100 ml. de agua
  • 100 g. de azúcar moreno
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo


Para la crema:
  • 2 latas de leche de coco frías (en la nevera por lo menos desde el día anterior)
  • 100 g. de azúcar glas
  • 50 g. de cacao puro en polvo


Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC. Tamizamos la harina junto con la levadura y reservamos.

2.- Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que estén bien espumosos. Añadimos el aceite y la mantequilla de cacahuete y seguimos batiendo hasta que se integren bien. Por último vamos añadiendo poco a poco la harina con la levadura, batiendo lo justo para que se integre.

3.- Engrasamos el molde y vertemos la masa. Horneamos durante 45 minutos, comprobando que está hecho pinchando en el centro con un palillo (tiene que salir limpio).

4.- Dejamos templar 5 minutos en el molde y a continuación lo desmoldamos y lo dejamos enfriar en una rejilla.

5.- Mientras se enfría preparamos la crema. Para ello tenemos que separar la nata de la leche de coco: sacamos las latas de la nevera y quitamos la capa superior sólida blanca que se ha formado, eso es la nata. El líquido restante lo guardamos para usarlo en otras recetas.

6.- Batimos esta nata con las varillas a velocidad alta hasta lograr una consistencia como la de la nata montada. Añadimos entonces el azúcar glas y el cacao y continuamos batiendo un par de minutos más. Probad un poquito y rectificar de azúcar o de cacao si queréis. Reservamos en la nevera hasta el momento de montar la tarta.

7.- Por último, antes de ponernos a montar la tarta, preparamos el almíbar calentando el agua junto con el azúcar hasta que rompa a hervir. Retiramos del fuego y añadimos el cacao, removiendo.

8.- Para montar la tarta, cortamos el bizcocho en 3 capas con ayuda de una lira o un cuchillo de sierra. Si le ha salido "pansa" se la quitamos y nos la comemos ;) Pintamos con el almíbar la parte superior del trozo de bizcocho que irá en la base y el del medio.

9.- Colocamos el trozo de bizcocho que será la base, con la parte almibarada hacia arriba, y lo cubrimos con crema. Colocamos encima el segundo trozo y repetimos la misma operación. Por último, colocamos el trozo de bizcocho que hará de tapa.

10.- Con ayuda de una espátula repartimos crema por los laterales y la parte superior de la tarta, intentando dejarla lo más lisa posible. Guardamos en la nevera 30 minutos para que se endurezca un poco esta capa y nos sea más fácil aplicar la siguiente.



11.- Por último, repartimos una última capa de crema, más generosa, por toda la tarta. Para decorarla me ayudé del culo de una cucharilla, dibujando remolinos.


Trucos / Consejos / Variaciones
  • si no os gusta el coco podéis sustituir la nata de coco por cualquier otra nata vegetal. De todas formas, apenas se nota sabor a coco, ya que sabe a cacao.
  • aseguraos que la leche de coco tenga al menos un 55% de coco, de lo contrario no monta bien.
  • usé mantequilla de cacahuete "soft", sin trocitos, pero podéis usar la "crunchy", que tiene trozos de cacahuete.
  • una alternativa para el frosting si no os convence lo de la nata de coco, es usar mantequilla de cacahuete. La batís junto con azúcar glas y le añadís cacao. Eso sí, el resultado será mucho más empalagoso.
  • con la cantidad que os he dado no es demasiado intenso el sabor a mantequilla de cacahuete. Si queréis que sepa mogollón a cacahuete, podéis añadir más cantidad sin problemas.
  • el azúcar puede ser azúcar blanquilla.
  • si tenéis moldes para layer cake es aún más fácil: repartís la masa en tres moldes de layer cake y horneáis durante 25 minutos. Luego sólo tenéis que nivelarlos (quitarlas la panza) y ya.
  • el almíbar no es necesario, pero hace que la tarta quede más jugosa. 

Madre mía, ¡qué chapa os he metido! Pero es lo que tiene hacer una tarta, que el proceso es bastante laborioso, pero luego el resultado merece la pena...¡y además te lo puedes comer! ;)

Muás
Iratxe

jueves, 20 de agosto de 2015

Tutorial expréss: cómo decorar vasos de cristal con sprinkles

Hoy os voy a enseñar cómo decorar vasos o jarras de cristal con sprinkles o confettis comestibles. Lo vi antes de irme de vacaciones en Pinterest, con su paso a paso, y me pareció una idea de lo más original. Lo hice (o lo intenté) en la receta que publiqué la semana pasada de leche merengada de avellanas.


Es algo súper sencillo pero queda muy vistoso. Además, podéis adaptar la decoración a diferentes ocasiones especiales. Por ejemplo, para San Valentín o un regalo romántico, podéis intentar dibujar corazones y usar sprinkles de color rojo, o usar sprinkles con forma de corazón. Para otras ocasiones, adaptar los colores a la temática que vayáis a usar o según el color del líquido que vaya a ir dentro. Ya vais a ver qué fácil y lo bonito que os va a quedar.


No dejéis de leer luego los consejos para aseguraros un resultado perfecto! Ah! Y perdonad la calidad (o la falta de la misma) de las fotos, que las hice con el móvil al tiempo que iba decorando la jarra... y una es un poco "hombre" para eso de hacer dos cosas a la vez ;p


jueves, 13 de agosto de 2015

Leche merengada de avellanas



Hay que ver qué rápido se pasan las vacaciones :( Casi un año esperando a que lleguen, planeando el viaje... ¡y para cuando te das cuenta ya estás de vuelta en casa!

Vale, sí, no me puedo quejar porque me he tirado un mes entero de pingo por ahí. Un mes recorriendo Islandia con la bici junto a mi petardo personal; sufriendo el julio más frío de los últimos 20 años allí, mientras por aquí todo el mundo se torraba; peleando contra el viento que, curiosamente, siempre nos venía en contra el muy h--- -- ---a; descifrando el idioma para lidiar con mi alergia; pedaleando kilómetros y kilómetros en medio de la nada más absoluta;... pero disfrutando de una de las mayores aventuras y mejores vacaciones de mi vida ^_^

Bueno, y para daros aún más envidia, hasta septiembre no tengo que volver a trabajar ;p Si es que me quejo de vicio!


lunes, 13 de julio de 2015

Bizcocho de claras



Un bizcocho que os va a encantar y vais a querer hacerlo más y más, aún a riesgo de morir de un golpe de calor por encender el horno. Pero es que es tan ligero, tan jugoso, tan tierno, tan rico...¡ay oma qué bueno!



Si visteis la receta de los pasteles de Belem, os daríais cuenta de que usa 8 yemas de huevo para hacer la crema del relleno. Normalmente no me gustan ese tipo de recetas, porque luego no sé qué hacer con lo que me sobra o me da pereza tener que darle salida...y acabo teniendo que tirarlas a la basura!

Pero como esta vez eran tantas las claras que me sobraron, me daba cargo de conciencia tirarlas a la basura. Las metí en un tupper y las congelé mientras me pensaba qué hacer con ellas.


Muchas veces había oído lo del bizcocho de claras de huevo y nunca lo había hecho por la misma razón que os he dicho antes...para que no me sobraran las yemas! Pero como esta vez tenía claras y las quería usar, pues fue la ocasión perfecta.

Y oye, que menudo acierto!! Lo voy a hacer más a menudo y ya me pensaré qué hago con las yemas ;) Super tierno, jugoso, ligero, esponjoso, suave,.... y todos los adjetivos aplicables al osito de Mimosín que se os ocurran.

En este caso lo hice sabor a fresa, por aprovechar un bote de pasta de fresa que tenía por casa. Pero podéis hacerlo del sabor que queráis porque seguro que triunfa con todo. O lo podéis combinar luego con puré de frutas o con algún glaseado para que sea más goloso.


Vale, sí, ahora ya en verano como que no os apetece nada encender el horno. Aquí en el norte tenemos la "suerte" de que el calor no suele durar muchos días seguidos y más de un día nos apetecerá encenderlo porque hace un día de mierda y llueve (es lo que tiene este clima tan estupendo de por aquí).

Si, por el contrario, el verano es realmente verano todos los días, bien os merece la pena encender el horno alguna mañana antes de que empiece a calentar para preparar este bizcocho para el desayuno. En casa os harán la ola!


BIZCOCHO DE CLARAS


Inspiración: adaptada de este bizcocho. 
Dificultad: mezclar las claras con el resto con "movimientos envolventes".
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Cocción: 40 minutos.

Ingredientes

  • 8 claras de huevo
  • 200 g. de azúcar
  • 120 ml. de aceite de girasol
  • 250 g. de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de fresa en pasta

Preparación


1.- Precalentamos el horno a 180ºC.

2.- Montamos las claras a punto de nieve y las reservamos en la nevera.

3.- En un bol mezclamos la harina tamizada, el azúcar, la levadura y la pizca de sal. Añadimos el aceite y mezclamos todo hasta lograr una masa arenosa.

4.- Añadimos la mitad de las claras y vamos mezclando con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba. Cuando se hayan incorporado, añadimos la fresa en pasta (o el sabor que hayamos elegido). Terminamos de incorporar las claras que nos quedaban.

5.- Vertemos esta mezcla en un molde bien engrasado y horneamos durante 40 minutos. 

6.- Dejamos enfriar 5 minutos en el propio molde y a continuación desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar del todo.

¡Cómo mola tener un guindo en casa!

Trucos / Consejos / Variaciones:
  • la receta original utiliza 4 gotas de vinagre para montar las claras. Cada uno montarlas como tengáis costumbre, la cosa es que queden bien firmes.
  • si os pasáis de mezclar y se os bajan un poco las claras tampoco pasa nada, ya que la masa lleva levadura.
  • en lugar de la fresa en pasta podéis usar: esencia de vainilla, cualquier otro aroma o sabor en pasta, cualquier esencia que os guste, o podéis aromatizar con ralladura de limón o de naranja.
  • engrasar muy bien el molde que vayáis a usar, ya que se pega bastante.
  • si sustituis la harina por harina integral o en parte por avena, os quedará un bizcocho de lo más sano y adecuado para los deportistas. Al llevar sólo las claras de los huevos tiene una alta proporción de proteínas y muy baja de grasas. 

Como esta entrada la he dejado programada, vete tú a saber por dónde andaré ahora perdida con la bici en Islandia...(podéis seguir un poco el viaje en este Instagram o en el mío). Espero que no haya estallado ningún volcán ni nada de eso! Eso sí, aquí sí que agradecería tener un horno para encenderlo y preparar bizcochos para desayunar calentitos...

No os olvidéis que tengo otro blog de recetas sin lácteos: Ni blanco ni en botella!

Muás
Iratxe

lunes, 6 de julio de 2015

Polos flash de arándanos y limón

Hoy os traigo una receta de verano perfecta: refrescante, para pasar la chicharra como mejor se pueda; con fruta, para que no nos cueste tanto tomarla, sobre todo a los peques de la casa; y que se prepara con el mínimo esfuerzo, para que no tengamos que cansarnos con este calor.


domingo, 28 de junio de 2015

Brownie vegano. El Asalta Blogs



Pues ya tenemos aquí el último domingo de mes...¡y el primero del verano!

Qué bien suena eso, de verdad. Y más si tienes la suerte, como yo, de estar de vacaciones para 2 meses (bueno, en el paro mejor dicho).