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lunes, 18 de mayo de 2015

La no trenza salada a la cerveza


¿Y por qué ese nombre? Bueno, evidentemente, como se aprecia en las fotos, la receta que os traigo hoy no tiene forma de trenza. Esa era la intención inicial, hacer una trenza, una especie de kringle salado. Pero como soy un poco torpeda y me pasé por el forro un detalle importante de la receta...pues me salió una masa que se desparramaba toda y era imposible darle forma.

Y claro, no lo iba a bautizar como "bollo desparramado a la cerveza" ;)

lunes, 3 de febrero de 2014

Trenza de dulce de leche

"Si la vida te da limones, haz limonada."

"Si la vida te da un bote de dulce de leche que te lo vas a acabar comiendo a cucharadas, haz una trenza."


Y eso es lo que me pasó a mí. Hace poco publiqué una entrada en la que os enseñaba cómo hacer dulce de leche en casa. También os dije que yo siempre había estado firmemente convencida de que el dulce de leche no me gustaba nada de nada. Pero me equivoqué. Me gusta. Mucho.

Así que aunque el bote resultante lo guardé en un armario, bien escondido para evitar tentaciones, iba camino de acabar comiéndomelo todo a cucharadas, así como quien no quiere la cosa.

martes, 24 de diciembre de 2013

Estonian Kringle

¡¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!! Que paséis unos días estupendos con la familia o con quien os dé la gana y que seáis muy felices comiendo como si fuera el fin del mundo!!


Desde el año pasado estaba deseando que llegaran estas Navidades para preparar esta receta. La ví en un montón de blogs (y este año también) pero no me dio tiempo a hacerla, así que me la apunté para hacer este año. Y tenía unas ganas tremendas de probarla porque tenía una pinta buenísima. Todo lo que es bollería me encanta y esta receta es una de las mejores: blandita, tipo brioche por dentro y crujiente por fuera.

Que sí, que lo podía haber hecho en cualquier otro momento del año aunque no fuera Navidad...¡pero no es lo mismo! Quería probarlo en su momento.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Panes de leche (con un aire alavés)

"Suena el tun-tún
y con él la trompeta,
es la retreta de nuestro patrón
..."
 


El pasado 28 de abril se celebró aquí el día de San Prudencio, el patrón de Álava. La noche del 27, a medianoche, se hace una retreta (la que os he "cantado" al principio) y las sociedades gastronómicas salen en una tamborrada por el centro de la ciudad. La retreta es  una copia de un antiguo toque militar que se interpretaba en la Vitoria amurallada y medieval para avisar a sus vecinos que se cerraban las puertas de la ciudad.
 
El día 28, se hace una romería hasta la basílica de Armentia y las campas se llenan de gente y de puestos con productos típicos y gastronomía tradicional-popular.: talos, pastel vasco, rosquillas de anís,...

 
Hay que decir que este patrón tiene el apodo de "El Santo meón"...os podéis imaginar por qué. El 28 de abril se caracteriza siempre por climas extremos: o hace un calor insoportable (las menos veces) o llueve a cántaros y hace un frío invernal que pa' qué (la mayoría de las veces).


Pero si hay algo típico de este día gastronómicamente hablando, esos son los caracoles y los perretxikos (setas de primavera). Los primeros a mí no me gustan, más por una cuestión "mental" que de sabor. Los segundos, en cambio, me vuelven loca. No hay nada mejor que un buen revuelto de perretxikos.

¿El problema? Que son carísimos!! En esta época la gente enloquece con estas setas y suben de precio una barbaridad, menos mal que siempre hay por ahí una madre o unos suegros caritativos que te regalan unos poquitos...jejeje.


Como no pensaba (ni por asomo) comer caracoles y ya no tenía más perretxikos :( decidí hacer mi homenaje particular a esta tradición y disfrutar de sus platos típicos a mi manera. De ahí salieron estos panes de leche con forma de caracol y de seta (sí, ya lo sé, hay que echarle mucha imaginación para pensar que esos "mondongos" son setas...).

Hacía tiempo que quería hacer pan de leche, así que maté dos pájaros de un tiro. Quedé encantada con el resultado! No sólo porque los caracoles son muy "salaos", sino porque los bollos están buenísimos!! Los podéis hacer en forma de pan de leche tradicional y rellenarlos o untarlos con lo que queráis: jamón y queso, queso de untar, mermelada, nutella, mantequilla, onzas de chocolate,... Vamos, como se ha hecho toda la vida con los panes de leche!


PAN DE LECHE

Inspiración: una mezcla entre esta receta (con esa cantidad de leche la masa se me quedaba demasiado blanda como para poder darle forma) y esta otra.
Dificultad: como en el caso de todas las masas levadas, pillarle el punto al amasado y a los tiempos de levado.
Tiempo: 30 minutos + tiempos de levado

Ingredientes
  • 300 g. de harina de fuerza
  • 120 ml. de leche tibia
  • 40 g. de azúcar
  • 1 huevo
  • 15 g. de levadura fresca de panadería (o un sobre de levadura seca de panadería)
  • 40 g. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de sal
Preparación

Deshacemos la levadura en la leche tibia (no caliente).

Preparación en panificadora: colocamos en la cubeta de la panificadora la leche con la levadura, a continuación el huevo ligeramente batido, el azúcar, después la harina y la sal. Seleccionamos un programa que sólo sea de amasado (en el caso de la mía hace el amasado y el primer levado). A los 5 minutos de que haya empezado, añadimos la mantequilla troceada.

Preparación a mano: sobre la superficie de trabajo hacemos un volcán con la harina. Echamos en el centro el resto de ingredientes menos la mantequilla. Comenzamos a amasar poco a poco. A los 5 minutos, notaremos que la  masa está ya  más elástica. Agregamos entonces la mantequilla troceada y seguimos amasando  bien, hasta que la masa quede suave y manejable. Formamos una  bola y la colocamos en un bol ligeramente enharinado y tapamos con un paño. Dejamos reposar hasta que más o menos doble su volumen (el tiempo dependerá mucho de las condiciones ambientales del lugar, pero alrededor de dos horas).

Una vez pasado el primer levado, colocamos la masa sobre la superficie de trabajo y le damos un golpe con la mano para desgasificarla un poco.
Para hacer las setas, cogemos pequeños trozos de masa y formamos bolas con ellos, que colocamos en un molde de magdalenas rígido.
Para los caracoles, cogemos también pequeñas bolas de masa pero las dejamos reposar unos 10 minutos. Estos es para que la masa se "relaje" un poco y podamos darle bien forma, ya que sino al estirarla notaremos cómo se contrae. Pasado el reposo, cogemos las bolas y empezamos a rodarlas sobre la superficie de la mesa para formar unos churros lo más finos posibles. Enrollamos los churros en espiral para formar los caracoles.
Colocamos los moldes de magdalenas con la bolas y los caracoles bien separados sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y los dejamos reposar hasta que doblen su volumen (otra vez depende de la temperatura, humedad, etc., pero alrededor de un par de horas).
Precalentamos el horno a 180ºC.
Pintamos la superficie de los panes con huevo batido y los horneamos durante 15 minutos. Cuando veáis que se empiezan a poner doraditos, es que ya están. Dejamos que se enfríen en una rejilla.
Para los cuernos de los caracoles, usé unas galletitas saladas.


VARIACIONES: podéis darle a la masa la forma que queráis o hacerlos con la forma típica de los panes de leche.

Son estupendos para desayunar o merendar, ya sea así solos y untados en el café o rellenos de algo. Yo muchas veces los uso para cenar, calentándolos en el microondas unos segundos y luego untados de crema de queso fresquita y unas lonchas de pavo.
Para que se conserven bien más de un día, meterlos en un recipiente hermético. Si no, se convertirán en los típicos bollos secos, de esos que si los untas en tu café, se lo beben!jejeje.

Uy!! Qué cabroncete el caracolillo, que se está comiendo mi galleto-maceta lechuga!!

Animaros a probarlos y me contáis. Ah! Y FELIZ DÍA DEL TRABAJO a todos!!!! Tanto a los que tienen trabajo remunerado como a los que su trabajo es buscar trabajo o cuidar de la casa.
 
Muás
 

domingo, 7 de abril de 2013

Desayuno dominical: krapfen (o berlinas) al horno

Cuando vi esta receta supe que tenía que hacerla. La vi en un blog italiano y decían que eran como una especie de donuts rellenos al horno que se conocen con el nombre de "Krapfen" (no lo había oído nunca). Pero después de probarlos, el sabor y la miga me recordaron más a lo que toda mi vida he llamado berlinas.
 
Miré un poco en internet y al parecer los "krapfen" son originarios de Austria y sí que son lo que aquí conocemos como berlinas. Son como una especie de bollos suizos que se pueden rellenar de un montón de sabores o que pueden cortarse por la mitad para untarlos con mantequilla y mermelada.
 
 
 
Si sois capaces de aguantar a que se enfríen sin coméroslos todos de un tirón, os pueden apañar perfectamente el desayuno del fin de semana o la merienda de los peques. Y los no tan peques, que yo a mis 28 años sigo merendando religiosamente todos los días. :D

 
Para l@s que os da un poco de reparo o de miedo meteros en el mundo de las masas, os digo que quitéis ese miedo ¡¡YA!! Os vais a adentrar en un mundo apasionante, con infinidad de recetas por hacer y que os van a sorprender. Los bollos y demás masas, como panes, hechas en casa no tienen nada que ver con los que venden en las tiendas o en algunas panaderías. Saben a como cuando éramos pequeños, a tradicional y la miga que tienen es súper esponjosa.

 
 
La verdad que yo no soy quién para deciros que quitéis el miedo a las masas....cuando yo las hago con panificadora! ;P  jejejeje. Pero, como dirían nuestros queridos políticos, puedo prometer y prometo, que la próxima vez que haga una masa o bollo, haré todo el proceso a mano. ¡¡Sois testigos!!
 
De todas formas os explico también cómo se hacen estos bollos de forma "manual", para que sepáis cómo amasarlos y prepararlos. Mi idea era haberlos hecho a mano, pero la noche antes salí de cena, dormí sólo 4 horas,... y claro, la panificadora lo hace más rápido!jejeje
 
 

KRAPFEN / BERLINAS AL HORNO

 
Inspiración: podéis verla aquí
Dificultad: cogerle el truco al amasado si lo hacéis a mano. Si hacéis "trampas" como yo, ninguna!
Tiempo: 20 minutos + 2 levados + 15 minutos de horno
Cantidad: depende del tamaño. A mí me salieron 16!!
 
Ingredientes
  • 300 g. de harina de fuerza
  • 150 g. de harina normal
  • 225 ml. de leche tibia
  • 1 huevo
  • 60 g. de azúcar
  • 15 g. (un cubito) de levadura fresca  (marca Levital)
  • 100 g. de mantequilla a Tª ambiente
  • sal
  • azúcar glas (para decorar)
Preparación
 
EN PANIFICADORA: Primero disolvemos el cubo de levadura en la leche, que tiene que estar tibia. A continuación ponemos los ingredientes en la cubeta de la panificadora en el siguiente orden: la leche con la levadura, el huevo ligeramente batido, azúcar, la mantequilla cortada en trocitos, la harina y una pizca de sal.
Programamos la máquina en el programa de amasado + levado. Este programa nos amasará todo y además hará el primer levado más rápido que si lo hiciéramos fuera.
Puede programarse también en algún programa que sea sólo de amasado y hacer el levado fuera.
 
AMASANDO A MANO: Como en el caso anterior, lo primero será disolver la levadura en la leche tibia. En un bol grande (o sobre una superficie limpia) hacemos un volcán con la harina y en el centro disponemos el resto de ingredientes. Toca ponerse a amasar, poco a poco, hasta conseguir una bola de masa elástica que no se nos quede pegada.
Una vez que tengamos la bola de masa lista, la pondremos en un cuenco y la tapamos con un paño limpio. Hay que dejarla levar hasta que doble su tamaño (aproximadamente). El tiempo que tarde dependerá de las condiciones ambientales de la cocina, sobre todo de la temperatura.
 
 
Una vez levada la masa, la volcamos sobre la superficie de trabajo, que estará enharinada. Le damos un golpe con el puño a la masa para desgasificarla. Con ayuda de un rodillo, la estiramos dejándola de unos 4-5 centímetros de grosor. Con un cortador redondo (o con un vaso) cortamos círculos de masa. Vamos poniendo los círculos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno. No los pongáis muy juntos unos de otros porque aún tienen que doblar su volumen y se os pueden pegar.
 
Dejamos levar la masa por segunda vez, hasta que doblen su tamaño. Otra vez el tiempo dependerá de la temperatura y humedad del lugar.
 
Precalentamos el horno a 180ºC. Horneamos nuestras berlinas durante 15 minutos, con calor arriba y abajo. Veréis que la parte de arriba se queda dorada.
 

Recién salidas del horno. ¡¡Qué olorcito!! Ñaaaaaam!

 
Dejamos que se enfríen y entonces ya las podemos rellenar. Podemos hacer de dos maneras:
- con una manga pastelera y una boquilla especial para rellenar (que es alargada).
- las podemos cortar por la mitad y untarlas o rellenarlas con lo que queramos.
 
 
Yo probé a rellenarlas con Nutella y la boquilla unas, y a untar con mermelada otras. Cualquiera de las dos opciones está buenísima!!
 
 
NOTA: si queréis tener estas berlinas recién hechas para desayunar, podéis hacer el segundo levado en la nevera. Simplemente cubrís la bandeja con un paño, la metéis a la nevera y por la mañana tenéis que acordaros de sacarla una media hora antes de meterla al horno para que coja temperatura. Así os olvidáis del rollo de andar esperando al segundo levado y os las podéis comer recién hechas, que es como más buenas están.
 
 
VARIACIONES: a la hora de rellenarlas, podéis usar todas las combinaciones que se os ocurran. Además del chocolate y de la mermelada, podéis rellenarlas de crema pastelera, de nata, de lemon curd,... Podéis también abrirlas por la mitad y untarlas con mantequilla y mermelada, queso fresco, o incluso con jamón y queso! 
 
 
Espero que las probéis. Prometo que la próxima vez que haga alguna masa de este tipo la amasaré a mano! ;)
 
Muás

domingo, 9 de diciembre de 2012

Bizcopan de nueces

Noooooo, no, no, no. No penséis mal, no es que haya hecho un pan y me haya quedado con un ojo mirando pa' Tudela y el otro pa' Cuenca. No. ¡¿Cómo va a estar bizco una pan?! Pero es que no sabía qué nombre ponerle a esta receta y la otra opción era "Pancocho" o "Pancho" y qué queréis que os diga...no me convencía.


La cosa es que esta receta que os traigo hoy es una mezcla entre pan y bizcocho, de ahí el nombre. Al verlo parece que es un pan, por la corteza dura y dorada que tiene. Pero al comerlo su textura recuerda  más a la de un bizcocho, además que es dulce (no mucho).


También podía haber titulado este post así: Cómo aprovechar las nueces y no engordar (demasiado) en el intento.

¿Por qué? Pues porque esta receta os va a encantar, ya que tiene poquísima materia grasa. Mucha menos que cualquier bizcocho o magdalena, así que es una forma estupenda de darse una alegría al cuerpo sin que la conciencia remuerda demasiado... Más ahora, que este mes se caracteriza por las ingentes cantidades de comida y dulces que le metemos al cuerpo en forma de cenas de empresa, de amigos, celebraciones familiares varias,...

Ya veis la corteza que tiene, parece pan



La idea la saqué del que se ha convertido en mi blog de cabecera: La Receta de la Felicidad. No me pierdo nada de lo que hace, recetas originales, fotos increíbles y una simpatía tremenda. Si no lo conocéis os lo recomiendo, eso sí, preparaos para empezar a babear porque tiene cosas buenísimas!


Aunque, para variar, cambié un poco la receta. Para empezar, en la suya estaban todas las medidas en tazas, pero como yo así no me apaño y no me entero, pues decidí convertirlo a gramos (más o menos). También cambié el hecho de añadirle pasas a la masa, ya que a mí no me gustan demasiado y a mi chico no le gustan nada de nada! Así que solo lo hice con nueces.


Hacía un tiempo que quería hacer esta receta porque de repente nos encontramos en casa con un montón de nueces. ¡Tres personas distintas nos regalaron sendas bolsas repletas de nueces! Que sí, que las nueces están muy buenas, son muy saludables y tal y cual...pero es que teníamos un montón! Y a mi no me da por ponerme a comer nueces así como así. Con lo cual, esta receta  me ha venido de perlas para ir dándoles salida y lo dicho, de forma "light" (a ver, light-light no es, pero más light que haberlas usado para un brownie con nueces sí!).



BIZCOPAN DE NUECES

Inspiración: esta receta de pan de nueces de La Receta de la Felicidad     Tiempo: 1 hora (yo tardé más, pero porque cuando cocino mi cocina tiende al caos y tardo más de lo normal)  Dificultad: aprender a enharinar las nueces para que no se vayan al fondo (como veis yo no lo sé hacer...)

Ingredientes:
  • 50 g. de mantequilla fundida
  • 200 g. de azúcar
  • 250 ml de leche
  • 1 huevo
  • 250 g. de harina
  • 1 cucharadita (10 g.) de levadura
  • 100 g. de nueces (ya sin las cáscara, evidentemente)
Preparación

Precalentamos el horno a 170ºC.
Engrasamos un molde para plumcake o el que tengáis (yo usé uno de aluminio de un solo uso) con un poco de mantequilla y reservamos.
Fundimos la mantequilla (yo lo hago en el microondas) y la dejamos atemperar un poco. Si la usamos aún caliente, al añadir el huevo veremos como que se nos corta toda la mezcla.
Batimos la mantequilla con el azúcar. Agregamos el huevo y lo integramos bien. 
Tamizamos la harina junto con la levadura . La añadimos a la mezcla alternando con la leche de esta manera: harina - leche - harina - leche - harina. Después de cada adición hay que mezclar bien y rebañar las paredes del bol para aprovechar bien todo. No hacer la siguiente adición hasta que se haya integrado bien la anterior.
Enharinamos bien las nueces. Esto se hace para que al hornearlas no se nos vayan al fondo del bizcopan (como me ocurrió a mí...¡las fotos no engañan!).
Horneamos durante 15 minutos con calor solo abajo y pasado este tiempo horneamos 30 minutos más con calor arriba y abajo.



Pasado ese tiempo, lo sacamos y lo dejamos enfriar. Ya sé que dan ganas de comérselo calentito...pero hay que dejar que se enfríe!! Aunque no os voy a engañar, que yo lo abrí estando aún calentito para las fotos y ya que estaba...¡le pegué un bocado! jijijiji.


VARIACIONES: podéis añadirle además de las nueces unas pasas (enharinándolas igual que las nueces) o cualquier otro fruto seco que os guste. Con harina integral también tiene que quedar riquísimo. Frutas del bosque le darían un toque muy jugoso e incluso cualquier fruta de estas deshidradas pueden servir para hacer un bizcopan de aúpa!


Ya sabéis, para daros un caprichillo sin pasaros con las calorías o la grasa. Animaos a prepararlo que os va a encantar!

Muás

Iratxe