Y otra vez llegamos al último domingo de mes y toca participar en el Asalta Blogs, el reto más "chorizo" de la blogosfera.
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domingo, 26 de abril de 2015
miércoles, 9 de abril de 2014
Doowaps caseros (o bollos con pepitas de chocolate)
Doowaps, weikis, bollos de leche con pepitas de chocolate,... Llamadlos como queráis, pero haced la versión casera porque os va a encantar!

¡Qué manía les ha dado a las marcas con cambiar el nombre de los productos! Yo que soy de ideas fijas luego no me aclaro... Sobre todo como sean marcas que conozco desde pequeña.
Para mí estos bollos con pepitas de chocolate siempre han sido (y serán) doowaps. De repente hace un par de años nos saltan con que no, con que "weikis, ahora doowaps se llaman weikis". Pero conmigo no ha funcionado la cancioncilla, porque los sigo llamando igual. A los de cualquier marca.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Panes de leche (con un aire alavés)
"Suena el tun-tún
y con él la trompeta,
es la retreta de nuestro patrón
..."
Dificultad: como en el caso de todas las masas levadas, pillarle el punto al amasado y a los tiempos de levado.
Tiempo: 30 minutos + tiempos de levado
Ingredientes
Deshacemos la levadura en la leche tibia (no caliente).
Preparación en panificadora: colocamos en la cubeta de la panificadora la leche con la levadura, a continuación el huevo ligeramente batido, el azúcar, después la harina y la sal. Seleccionamos un programa que sólo sea de amasado (en el caso de la mía hace el amasado y el primer levado). A los 5 minutos de que haya empezado, añadimos la mantequilla troceada.
Preparación a mano: sobre la superficie de trabajo hacemos un volcán con la harina. Echamos en el centro el resto de ingredientes menos la mantequilla. Comenzamos a amasar poco a poco. A los 5 minutos, notaremos que la masa está ya más elástica. Agregamos entonces la mantequilla troceada y seguimos amasando bien, hasta que la masa quede suave y manejable. Formamos una bola y la colocamos en un bol ligeramente enharinado y tapamos con un paño. Dejamos reposar hasta que más o menos doble su volumen (el tiempo dependerá mucho de las condiciones ambientales del lugar, pero alrededor de dos horas).
Una vez pasado el primer levado, colocamos la masa sobre la superficie de trabajo y le damos un golpe con la mano para desgasificarla un poco.
Para hacer las setas, cogemos pequeños trozos de masa y formamos bolas con ellos, que colocamos en un molde de magdalenas rígido.
Para los caracoles, cogemos también pequeñas bolas de masa pero las dejamos reposar unos 10 minutos. Estos es para que la masa se "relaje" un poco y podamos darle bien forma, ya que sino al estirarla notaremos cómo se contrae. Pasado el reposo, cogemos las bolas y empezamos a rodarlas sobre la superficie de la mesa para formar unos churros lo más finos posibles. Enrollamos los churros en espiral para formar los caracoles.
Colocamos los moldes de magdalenas con la bolas y los caracoles bien separados sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y los dejamos reposar hasta que doblen su volumen (otra vez depende de la temperatura, humedad, etc., pero alrededor de un par de horas).
Precalentamos el horno a 180ºC.
Pintamos la superficie de los panes con huevo batido y los horneamos durante 15 minutos. Cuando veáis que se empiezan a poner doraditos, es que ya están. Dejamos que se enfríen en una rejilla.
Para los cuernos de los caracoles, usé unas galletitas saladas.
VARIACIONES: podéis darle a la masa la forma que queráis o hacerlos con la forma típica de los panes de leche.
Son estupendos para desayunar o merendar, ya sea así solos y untados en el café o rellenos de algo. Yo muchas veces los uso para cenar, calentándolos en el microondas unos segundos y luego untados de crema de queso fresquita y unas lonchas de pavo.
Para que se conserven bien más de un día, meterlos en un recipiente hermético. Si no, se convertirán en los típicos bollos secos, de esos que si los untas en tu café, se lo beben!jejeje.
y con él la trompeta,
es la retreta de nuestro patrón
..."
El pasado 28 de abril se celebró aquí el día de San Prudencio, el patrón de Álava. La noche del 27, a medianoche, se hace una retreta (la que os he "cantado" al principio) y las sociedades gastronómicas salen en una tamborrada por el centro de la ciudad. La retreta es una copia de un antiguo toque militar que se interpretaba en la Vitoria amurallada y medieval para avisar a sus vecinos que se cerraban las puertas de la ciudad.
El día 28, se hace una romería hasta la basílica de Armentia y las campas se llenan de gente y de puestos con productos típicos y gastronomía tradicional-popular.: talos, pastel vasco, rosquillas de anís,...
Hay que decir que este patrón tiene el apodo de "El Santo meón"...os podéis imaginar por qué. El 28 de abril se caracteriza siempre por climas extremos: o hace un calor insoportable (las menos veces) o llueve a cántaros y hace un frío invernal que pa' qué (la mayoría de las veces).
Pero si hay algo típico de este día gastronómicamente hablando, esos son los caracoles y los perretxikos (setas de primavera). Los primeros a mí no me gustan, más por una cuestión "mental" que de sabor. Los segundos, en cambio, me vuelven loca. No hay nada mejor que un buen revuelto de perretxikos.
¿El problema? Que son carísimos!! En esta época la gente enloquece con estas setas y suben de precio una barbaridad, menos mal que siempre hay por ahí una madre o unos suegros caritativos que te regalan unos poquitos...jejeje.
¿El problema? Que son carísimos!! En esta época la gente enloquece con estas setas y suben de precio una barbaridad, menos mal que siempre hay por ahí una madre o unos suegros caritativos que te regalan unos poquitos...jejeje.
Como no pensaba (ni por asomo) comer caracoles y ya no tenía más perretxikos :( decidí hacer mi homenaje particular a esta tradición y disfrutar de sus platos típicos a mi manera. De ahí salieron estos panes de leche con forma de caracol y de seta (sí, ya lo sé, hay que echarle mucha imaginación para pensar que esos "mondongos" son setas...).
Hacía tiempo que quería hacer pan de leche, así que maté dos pájaros de un tiro. Quedé encantada con el resultado! No sólo porque los caracoles son muy "salaos", sino porque los bollos están buenísimos!! Los podéis hacer en forma de pan de leche tradicional y rellenarlos o untarlos con lo que queráis: jamón y queso, queso de untar, mermelada, nutella, mantequilla, onzas de chocolate,... Vamos, como se ha hecho toda la vida con los panes de leche!
PAN DE LECHE
Inspiración: una mezcla entre esta receta (con esa cantidad de leche la masa se me quedaba demasiado blanda como para poder darle forma) y esta otra.Dificultad: como en el caso de todas las masas levadas, pillarle el punto al amasado y a los tiempos de levado.
Tiempo: 30 minutos + tiempos de levado
Ingredientes
- 300 g. de harina de fuerza
- 120 ml. de leche tibia
- 40 g. de azúcar
- 1 huevo
- 15 g. de levadura fresca de panadería (o un sobre de levadura seca de panadería)
- 40 g. de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de sal
Deshacemos la levadura en la leche tibia (no caliente).
Preparación en panificadora: colocamos en la cubeta de la panificadora la leche con la levadura, a continuación el huevo ligeramente batido, el azúcar, después la harina y la sal. Seleccionamos un programa que sólo sea de amasado (en el caso de la mía hace el amasado y el primer levado). A los 5 minutos de que haya empezado, añadimos la mantequilla troceada.
Preparación a mano: sobre la superficie de trabajo hacemos un volcán con la harina. Echamos en el centro el resto de ingredientes menos la mantequilla. Comenzamos a amasar poco a poco. A los 5 minutos, notaremos que la masa está ya más elástica. Agregamos entonces la mantequilla troceada y seguimos amasando bien, hasta que la masa quede suave y manejable. Formamos una bola y la colocamos en un bol ligeramente enharinado y tapamos con un paño. Dejamos reposar hasta que más o menos doble su volumen (el tiempo dependerá mucho de las condiciones ambientales del lugar, pero alrededor de dos horas).
Una vez pasado el primer levado, colocamos la masa sobre la superficie de trabajo y le damos un golpe con la mano para desgasificarla un poco.
Para hacer las setas, cogemos pequeños trozos de masa y formamos bolas con ellos, que colocamos en un molde de magdalenas rígido.
Para los caracoles, cogemos también pequeñas bolas de masa pero las dejamos reposar unos 10 minutos. Estos es para que la masa se "relaje" un poco y podamos darle bien forma, ya que sino al estirarla notaremos cómo se contrae. Pasado el reposo, cogemos las bolas y empezamos a rodarlas sobre la superficie de la mesa para formar unos churros lo más finos posibles. Enrollamos los churros en espiral para formar los caracoles.
Colocamos los moldes de magdalenas con la bolas y los caracoles bien separados sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y los dejamos reposar hasta que doblen su volumen (otra vez depende de la temperatura, humedad, etc., pero alrededor de un par de horas).
Precalentamos el horno a 180ºC.
Pintamos la superficie de los panes con huevo batido y los horneamos durante 15 minutos. Cuando veáis que se empiezan a poner doraditos, es que ya están. Dejamos que se enfríen en una rejilla.
Para los cuernos de los caracoles, usé unas galletitas saladas.
VARIACIONES: podéis darle a la masa la forma que queráis o hacerlos con la forma típica de los panes de leche.
Son estupendos para desayunar o merendar, ya sea así solos y untados en el café o rellenos de algo. Yo muchas veces los uso para cenar, calentándolos en el microondas unos segundos y luego untados de crema de queso fresquita y unas lonchas de pavo.
Para que se conserven bien más de un día, meterlos en un recipiente hermético. Si no, se convertirán en los típicos bollos secos, de esos que si los untas en tu café, se lo beben!jejeje.
| Uy!! Qué cabroncete el caracolillo, que se está comiendo mi galleto-maceta lechuga!! |
Animaros a probarlos y me contáis. Ah! Y FELIZ DÍA DEL TRABAJO a todos!!!! Tanto a los que tienen trabajo remunerado como a los que su trabajo es buscar trabajo o cuidar de la casa.
Muás
domingo, 7 de abril de 2013
Desayuno dominical: krapfen (o berlinas) al horno
Cuando vi esta receta supe que tenía que hacerla. La vi en un blog italiano y decían que eran como una especie de donuts rellenos al horno que se conocen con el nombre de "Krapfen" (no lo había oído nunca). Pero después de probarlos, el sabor y la miga me recordaron más a lo que toda mi vida he llamado berlinas.
Miré un poco en internet y al parecer los "krapfen" son originarios de Austria y sí que son lo que aquí conocemos como berlinas. Son como una especie de bollos suizos que se pueden rellenar de un montón de sabores o que pueden cortarse por la mitad para untarlos con mantequilla y mermelada.
Si sois capaces de aguantar a que se enfríen sin coméroslos todos de un tirón, os pueden apañar perfectamente el desayuno del fin de semana o la merienda de los peques. Y los no tan peques, que yo a mis 28 años sigo merendando religiosamente todos los días. :D
Para l@s que os da un poco de reparo o de miedo meteros en el mundo de las masas, os digo que quitéis ese miedo ¡¡YA!! Os vais a adentrar en un mundo apasionante, con infinidad de recetas por hacer y que os van a sorprender. Los bollos y demás masas, como panes, hechas en casa no tienen nada que ver con los que venden en las tiendas o en algunas panaderías. Saben a como cuando éramos pequeños, a tradicional y la miga que tienen es súper esponjosa.
La verdad que yo no soy quién para deciros que quitéis el miedo a las masas....cuando yo las hago con panificadora! ;P jejejeje. Pero, como dirían nuestros queridos políticos, puedo prometer y prometo, que la próxima vez que haga una masa o bollo, haré todo el proceso a mano. ¡¡Sois testigos!!
De todas formas os explico también cómo se hacen estos bollos de forma "manual", para que sepáis cómo amasarlos y prepararlos. Mi idea era haberlos hecho a mano, pero la noche antes salí de cena, dormí sólo 4 horas,... y claro, la panificadora lo hace más rápido!jejeje
KRAPFEN / BERLINAS AL HORNO
Inspiración: podéis verla aquí
Dificultad: cogerle el truco al amasado si lo hacéis a mano. Si hacéis "trampas" como yo, ninguna!
Tiempo: 20 minutos + 2 levados + 15 minutos de horno
Cantidad: depende del tamaño. A mí me salieron 16!!
Ingredientes
- 300 g. de harina de fuerza
- 150 g. de harina normal
- 225 ml. de leche tibia
- 1 huevo
- 60 g. de azúcar
- 15 g. (un cubito) de levadura fresca (marca Levital)
- 100 g. de mantequilla a Tª ambiente
- sal
- azúcar glas (para decorar)
Preparación
EN PANIFICADORA: Primero disolvemos el cubo de levadura en la leche, que tiene que estar tibia. A continuación ponemos los ingredientes en la cubeta de la panificadora en el siguiente orden: la leche con la levadura, el huevo ligeramente batido, azúcar, la mantequilla cortada en trocitos, la harina y una pizca de sal.
Programamos la máquina en el programa de amasado + levado. Este programa nos amasará todo y además hará el primer levado más rápido que si lo hiciéramos fuera.
Puede programarse también en algún programa que sea sólo de amasado y hacer el levado fuera.
AMASANDO A MANO: Como en el caso anterior, lo primero será disolver la levadura en la leche tibia. En un bol grande (o sobre una superficie limpia) hacemos un volcán con la harina y en el centro disponemos el resto de ingredientes. Toca ponerse a amasar, poco a poco, hasta conseguir una bola de masa elástica que no se nos quede pegada.
Una vez que tengamos la bola de masa lista, la pondremos en un cuenco y la tapamos con un paño limpio. Hay que dejarla levar hasta que doble su tamaño (aproximadamente). El tiempo que tarde dependerá de las condiciones ambientales de la cocina, sobre todo de la temperatura.
Una vez levada la masa, la volcamos sobre la superficie de trabajo, que estará enharinada. Le damos un golpe con el puño a la masa para desgasificarla. Con ayuda de un rodillo, la estiramos dejándola de unos 4-5 centímetros de grosor. Con un cortador redondo (o con un vaso) cortamos círculos de masa. Vamos poniendo los círculos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno. No los pongáis muy juntos unos de otros porque aún tienen que doblar su volumen y se os pueden pegar.
Dejamos levar la masa por segunda vez, hasta que doblen su tamaño. Otra vez el tiempo dependerá de la temperatura y humedad del lugar.
Precalentamos el horno a 180ºC. Horneamos nuestras berlinas durante 15 minutos, con calor arriba y abajo. Veréis que la parte de arriba se queda dorada.
| Recién salidas del horno. ¡¡Qué olorcito!! Ñaaaaaam! |
Dejamos que se enfríen y entonces ya las podemos rellenar. Podemos hacer de dos maneras:
- con una manga pastelera y una boquilla especial para rellenar (que es alargada).
- las podemos cortar por la mitad y untarlas o rellenarlas con lo que queramos.
Yo probé a rellenarlas con Nutella y la boquilla unas, y a untar con mermelada otras. Cualquiera de las dos opciones está buenísima!!
NOTA: si queréis tener estas berlinas recién hechas para desayunar, podéis hacer el segundo levado en la nevera. Simplemente cubrís la bandeja con un paño, la metéis a la nevera y por la mañana tenéis que acordaros de sacarla una media hora antes de meterla al horno para que coja temperatura. Así os olvidáis del rollo de andar esperando al segundo levado y os las podéis comer recién hechas, que es como más buenas están.
VARIACIONES: a la hora de rellenarlas, podéis usar todas las combinaciones que se os ocurran. Además del chocolate y de la mermelada, podéis rellenarlas de crema pastelera, de nata, de lemon curd,... Podéis también abrirlas por la mitad y untarlas con mantequilla y mermelada, queso fresco, o incluso con jamón y queso!
Espero que las probéis. Prometo que la próxima vez que haga alguna masa de este tipo la amasaré a mano! ;)
Muás
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