Jamás diríais que esta tarta no lleva azúcar y que es apta para diabéticos. Pero lo es, y además está buenísima!
Creo que ya os he comentado alguna vez que trabajo como monitora deportiva con gente de todas las edades: desde niños de 2 años hasta personas de 87 (alguna vez incluso más mayores). En total tengo algo más de 300 alumnos. Os podréis suponer que esto, como todo, tiene su lado bueno y su lado malo.

