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martes, 4 de noviembre de 2014

Pan de cerveza, espelta y sésamo. Y un ejercicio de sinceridad.

Porque el pan hecho en casa mola más, mucho más (aunque sea una máquina la que lo haga...). Y si encima lleva cerveza ya perfecto!


No sé si habréis notado que la estética de las fotos ha adquirido un toque más rústico últimamente...rural, me atrevería a decir. Y más simples. También la frecuencia con la que publico se ha visto reducida. En verano ni siquiera publiqué en 6 semanas!! Y mira que aunque me vaya de vacaciones me suele gustar dejar entradas programadas...

Desde que volví de vacaciones (5 semanas centrifugando Francia en bici) que tengo en mente escribir un post explicando mi nueva situación y el por qué de mi ausencia o de mis cambios. No es que me guste contar mi vida por aquí, pero al fin y al cabo este es un blog personal y no puedo evitar que mi situación personal le afecte. Tampoco es cuestión de meteros una chapa del 15 con detalles, pero sí considero oportuna una pequeña explicación.


Justo hasta antes de verano, mi vida era "normal" (más o menos), como la de la mayoría de gente de mi edad. A punto de cumplir 30 años, un trabajo, un piso de protección oficial, una relación de 5 años, un gato, 15 días de vacaciones juntos al año (aunque con la bici, eso sí),... Todo lo que se supone que tenía que tener.

Pero yo nunca he sido una persona "normal". O mi planteamiento de la vida nunca ha sido el clásico, el políticamente correcto, el estándar. Siempre he hecho lo que en cada momento sentía o quería, sin importarme lo que la gente pensara de ello. He cometido locuras, he tomado decisiones a lo loco, he hecho lo que el corazón me decía. Y no me arrepiento. El problema viene cuando esas decisiones no te afectan a ti sola, sino que influyen a otra persona...


Pues bien, dentro de mi vida ideal yo no era del todo feliz. Notaba que me faltaba algo, que esa no era realmente yo, que no podía "condenarme" a la normalidad por el resto de mis días. Pero en esa situación tomar una decisión no es fácil.

Después de muchas vueltas, en junio decidimos romper la relación. Y justo al mismo tiempo, casualidades de la vida o designios del destino, conocí a otra persona. Como yo... ¡o incluso peor! Con la misma forma "poco convencional" de entender la vida, las mismas ganas de aventuras, el mismo punto de locura (o de cordura, según se mire) y esa misma actitud de "a mí lo que piensen los demás me la sopla" que tengo yo.


Al de 1 semana de conocernos me dijo: "¿y si nos vamos de vacaciones 5 semanas con la bici?" Creo que tardé un nanosegundo en responder que sí. Y ahí que me marché, preparé las alforjas y la bici y que fuera lo que tuviera que ser. Por suerte mi madre me conoce y sabe de mi locura, aunque nunca sabe por dónde le voy a salir, y con la noticia sólo "casi" le da un infarto y un ictus. ¡Ay la pobre!

Total, que ahora vivo en un pueblo (al lado de Vitoria) y ya no tengo mi cocina, ni mi horno ni nada! En cuanto al curro también ando un poco más liada, así que no puedo "producir" tanto como antes.


Y ahora, poneros un poco en mi situación. ¿Cómo le explicas a alguien que acabas de conocer tu nivel de frikismo con el blog? Porque claro, le cuentas que tienes un blog y tal y cual y ¡qué bonito! Pero luego te vas a vivir a su casa...¡¡y tienes que llevarte todos los trastos!! Y preparar las recetas y las sesiones de fotos. Y preparar algo cada semana o con cierta regularidad.

Yo estaba acojonada porque decía "este se va a pensar que soy una loca friki, se va a asustar y me va a mandar a paseo!". Porque no es lo mismo ver/vivir el proceso del blog y del frikismo desde el principio y cómo va en aumento, que encontrártelo de golpe en todo su esplendor. Así que eso también hizo un poco que redujera mi frecuencia de publicar o mi "ansia" de buscar y pensar más y más recetas. Primero le tendré que engañar...¡y luego ya el susto no será tan grande! Jajaja.


En fin, que quería o necesitaba, o ambas, compartir mi nueva situación aquí, ya que este es mi rinconcito personal. Y mi vida en pocos meses ha dado un giro de 180º que inevitablemente ha afectado al blog.

Hala, pues ahí queda eso! Y se acabó el momento "Sálvame", que ya he contado mucho y de gratis! ^_^

Y ahora os voy a contar algo sobre el pan que sale en las fotos que os he ido intercalando...¿o habéis sido tan poseídos por vuestra maruja interior que ni siquiera os habéis dado cuenta que había fotos? ;)


Últimamente en casa le sacamos chispas a la panificadora, no hay semana que no hagamos pan. Así que se me ocurrió probar algún pan diferente, mezclando varias recetas que ví en internet por variar un poco. El resultado está buenísimo! Si tenéis panificadora es lo más fácil del mundo de preparar. Y si no tenéis panificadora no pasa nada, porque también podréis preparar este pan, sólo que con un poco más de trabajo.

Si no os gusta la cerveza no os preocupéis, porque no se nota el sabor. Además durante el horneado el alcohol se evapora, así que es apto para todos los públicos. Es bastante consistente e ideal para hacer rebanadas y tostarlas. ¡¡Que viva el pan casero!!



PAN DE CERVEZA, ESPELTA Y SÉSAMO (panificadora)


Inspiración: modificado de esta receta.
Dificultad: con panificadora: para mónguers. Modo tradicional: requiere un poquito de práctica.
Tiempo de preparación: depende de la máquina, en la mía (Moulinex) 3 horas y 20 minutos.
Cantidad: 1000 g.


Ingredientes


  • 330 ml de cerveza (una lata)
  • 10 ml. de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • 300 g. de harina de fuerza
  • 200 g. de harina de espelta integral
  • 1 sobre de levadura de panadería
  • un puñado de semillas de sésamo (opcional)

Preparación


1.-  Ponemos los ingredientes (menos las semillas de sésamo) en la cubeta de la panificadora en el orden mencionado. Esto es importante!!

2.- Programamos la máquina para un pan de 1000 g., elegimos el nivel de tostado y un programa para pan básico. Esto dependerá de vuestro modelo de panificadora, pero el programa que se use para hacer los panes básicos o normales.

3.- Cuando la máquina pite (al de unos 17-20 minutos) añadimos las semillas de sésamo. Si la vuestra no pita para que le agreguéis ingredientes adicionales, hay que añadirlos cuando esté casi al final del tiempo de amasado, antes de que empiece la fermentación.

4.- Cuando acabe, sacamos la cubeta de la máquina y desmoldamos el pan con cuidado.



Trucos / Consejos / Variaciones
  • las semillas de sésamo son opcionales. Podéis obviarlas o utilizar cualquier otro tipo de semilla que os guste: amapola, pipas, avena, lino, ...
  • la harina de espelta la podéis sustituir por harina integral de trigo, o de centeno. O si no queréis un pan integral o tan denso, podéis usar directamente 500 g. de harina de fuerza.
  • también podéis variar el tipo de cerveza a utilzar: tostada, negra, más o menos fuerte.... No afectará al pan en sí, sino más bien a la coloración de la miga y al punto de acidez.
  • para elaborar este pan de forma tradicional, sería con los mismos ingredientes peros siguiendo las explicaciones que tenéis aquí
  • compraos de una vez una panificadora!! Es un trasto, sí, pero es que le vais a sacar partido y ya veréis cómo volvéis a disfrutar del pan. Y sirve para más cosas también! En el Lidl suelen sacar una en oferta de vez en cuando por 25€, así que por dinero no va a ser!

Bueno, espero que os animéis a probar el pan casero, ya sea este o cualquier otro tipo porque es una maravilla. Y...¡perdón por la chapa que os he metido!

Muás
Iratxe

jueves, 29 de mayo de 2014

Baileys casero a lo Frank Sinatra

Una manera facilísima de poder disfrutar de nuestro propio Baileys (o crema de whisky) en versión casera.


No, no es que Frank Sinatra hiciera su propio Baileys con esta receta. 

No, tampoco es que esta fuera su bebida favorita. Puede que el whisky a secas sí...pero no me lo imagino bebiendo Baileys, no sé por qué.


Entonces, ¿por qué digo que es Baileys a lo Frank Sinatra? Pues porque la receta la he hecho un poco "My way", a mi manera. Vale, sí, chiste malo. Malísimo.

jueves, 13 de marzo de 2014

Queso de untar casero (tipo Philadelphia)

Si sois amantes del queso Philadelphia esta receta os va a enamorar. Yo fue verla y tardar 5 minutos en ponerme a hacerla! Y aunque no pensaba publicarla porque hice un poquito para probar, no me parecía justo quedármela para mí solita.

jueves, 6 de febrero de 2014

Yogur casero con lacasitos

Una receta sencilla con un sabor suave y delicioso. Si sois "fans" de los lacasitos (o de otra marca, que yo por manía los llamo a todos así) os va a encantar comerlos en yogur.


Ya os dije que desde que conseguí hacer yogur en casa se me había abierto un mundo de posibilidades. ¡Así que os voy a aburrir a recetas de yogures!

Bueno, es una forma de hablar, espero no aburriros. Uno de los propósitos que me hice para el blog para este 2014 era publicar todos los meses una receta de yogur casero, en plan "El yogur del mes" o algo así. En casa nos encantan los yogures, comemos muchísimos, y sé que voy a hacer muchos y de muy variados sabores para experimentar. Así que, ¿por qué no compartirlo con vosotros?


martes, 28 de enero de 2014

Yogur natural sin yogurtera

Una receta sencilla que nos permitirá disfrutar de yogur hecho en casa y sin necesidad de comprarnos otro "cacharro" más. Más que nada porque si meto otra máquina-trasto-utensilio en casa voy a tener que salir yo!


Dicen que a la tercera va la vencida...¡y menos mal! Porque esto ya se había convertido en algo personal, era o el yogur o yo. Si en este tercer intento llega a salir mal hubiera declarado vencedor al yogur y no lo hubiera vuelto a intentar. Con mi consecuente frustración. 

Pero no, he ganado yo! Y ya sé preparar yogur en casa y sin tener que comprarme la yogurtera. Que no es que sean caras, porque ya les tenía echado el ojo y las hay por 25€. Pero es que me niego a comprarme más trastos. Bueno, me niego y "me niegan", que como meta algo más en casa igual me sacan a patadas! Jejeje.


domingo, 26 de enero de 2014

Dulce de leche. Reto "El Asalta Blogs"

Ya estamos en el último domingo del mes (hay que ver lo rápido que se me ha pasado enero!!) y eso significa que toca otra vez publicar el reto El Asalta Blogs. 


Como sabéis, yo siempre voy a contrarreloj. No tengo recetas preparadas de antemano y los retos los dejo siempre para la última semana. El riesgo de eso es que te puede pasar como a mí esta semana, que se te complica mucho a nivel laboral y  no tienes tiempo para nada. Entre que he tenido que trabajar bastantes más horas de las mías y que además estas dos semanas he tenido bastantes encargos que me han ocupado mi tiempo, casi no puedo preparar nada.

De hecho, tenía otras tres recetas fichadas para llevarme, pero no he tenido tiempo de hacerlas...¡ni de hacer la compra! Pero no podía dejar de participar este mes y busqué el jueves a todo correr una receta sencilla, porque este asalto es especial.

jueves, 16 de enero de 2014

Petit suise de fresa

O petit a secas o Danonino o como lo queráis llamar. El caso es que esta receta de hoy es fácil-fácil y sabe igual o mejor que los comerciales de fresa.


Aún no me veo con energías de hornear nada un poco más complejo-contundente-calórico-como lo queráis llamar. Además sigo haciendo un montón de sustituciones, con lo que estoy agotada y al llegar a casa sólo quiero tirarme en el sofá. Y, por si fuera poco, tengo dos encargos de tartas y otros dos de galletas para este fin de semana.

Así que esta receta era la más adecuada para mi estado actual. Se prepara en menos de 10 minutos, vamos, en lo que calentáis la comida o preparáis la cena. Y no requiere un gran esfuerzo o trabajo, vamos, que si eres muy zoquete en la cocina también vas a ser capaz de preparar unos petit suise dignos del propio señor Danone. Bueno, que yo los llamo y los llamaré siempre petit suise, que así es como se llamaban antes. Que vaya manía les ha dado con cambiar los nombres a los productos!


lunes, 12 de agosto de 2013

Helado de mascarpone, Philadelphia y frambuesa (sin heladera, sin huevo)

O lo que viene siendo lo mismo: un pecado mortal.

 
Parece que le estoy cogiendo el gustillo a esto de hacer helado en casa. Y eso que no tengo heladera, ni Kitchen Aid ni ná! Yo lo hago todo "a pelo" ;P

Desde que hice este helado de mascarpone y Baileys me quedé enamorada de lo fácil que fue hacerlo y lo más fácil aún que fue comerlo...
 
 
Y la inspiración para esta receta me vino en la bici. Sí, en esas vacaciones "de locos" que hacemos mi novio y yo. Un día mientras pedaleaba con los "estupendos" 35ºC que hacía, me acordé del helado de Baileys. Y pensé: si se puede hacer con queso mascarpone, se podrá hacer con queso Philadelphia, ¿no? O mejor aún, se podrán juntar los dos en un súper helado!!
 
Así que lo intenté. ¡¡Maldita la hora!! No he comido un helado más bueno en mi vida!!!! Ha volado. Estoy deseando volverlo a hacer de hecho. Quiero echarle otro tipo de fruta. O de chocolate. O de.... Ayyyyy, pero por qué tenía que estar tan bueno!!!!!! En fin...
 
 
Lo bueno de aquella receta y de esta, es que no necesitan ninguna herramienta extra, ni material o ingrediente raro ni tampoco necesitan nuestra atención para estar pendientes de remover la mezcla cada media hora.
 
Tan fácil como mezclar, congelar y comer.
 
Listo.

 
Otra de las ventajas de este helado (y del otro): no lleva huevo. Con lo cual, los alérgicos o intolerantes al huevo se pueden poner las botas sin miedo. El único fallo que tiene es que no  lo pueden disfrutar los intolerantes a la lactosa, porque de eso, me temo, lleva un montón.
 
¿Más ventajas? Tanto la otra receta como esta se pueden tomar como recetas base. De ahí ya cada uno puede darle el toque que quiera y añadirle los sabores que más le gusten. En la otra ocasión fue con Baileys, en esta con frambuesa. Pero cualquiera de las dos recetas base permiten cualquier sabor.
 
 
Como ya sabéis (y sino pues os lo cuento), los helados necesitan algunas características para no cristalizar cuando los metemos al congelador:
  • usar una heladera, la cual bate la masa durante un tiempo y la vuelve más cremosa.
  • azúcar invertido, que es un ingrediente que al añadirlo a la masa impide que ésta cristalice en el congelador.
  • al meter la masa en el congelador, sacarla cada media hora durante las dos primeras horas al menos, para removerla y así deshacer los cristales de hielo que se hayan podido formar.
  • añadir a la preparación alcohol (por ejemplo Baileys).
  • usar mezclas que tengan suficiente cantidad de grasa, lo cual hace que sean más cremosas y sea más difícil que cristalicen.
Probablemente haya más opciones o tengan una explicación mejor que la que yo os he dado. Pero no soy una experta ni mucho menos en helados.
 
 
En el caso de este helado, el queso mascarpone y el queso Philadelphia le aportan ya suficiente cantidad de grasa como para hacer que eso no cristalice ni queriendo. Por si fuera poco, también lleva algo de nata... Por eso está tan bueno, ¡¡porque es una bomba!! La mitad de la preparación me la comí antes de que llegara al congelador, no os digo más.
 
 

HELADO DE MASCARPONE, PHILADELPHIA Y FRAMBUESA

Inspiración: idea propia
Dificultad: conseguir que la preparación llegue al congelador sin comérosla antes.
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Congelación: 6 horas mínimo.
Cantidad de helado: os saldrán como unos 750-800 ml.
 
Ingredientes
  • 250 g. de queso mascarpone
  • 250 g. de queso Philadelphia (o similar, que no voy a comisión con la marca ;P)
  • 200 ml. de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 150 g. de azúcar
  • puré de frambuesa (a ojo o al gusto)
 
Preparación
 
Ponemos todos los ingredientes menos el puré de frambuesa en un recipiente grande. Batimos con las varillas hasta conseguir una preparación muy cremosa. Queda más o menos como si hubiéramos montado nata.
 
Añadimos el puré de frambuesas (o del sabor que queráis) a cucharadas. Aquí a ojo o según cuánto sabor queráis darle. Yo añadí unas 6 cucharadas. Batimos un poco para que se reparta bien. Añadimos otro par de cucharadas más pero mezclando un poco con una cuchara a grosso modo, para que queden zonas con más cantidad.
 
Pasamos la mezcla a un tupper o recipiente que se pueda meter al congelador. Tapamos con film transparente. Congelamos durante un mínimo de 6 horas.
 
A la hora de consumir, mejor sacarlo unos 15 minutos antes para que se ablande un poquito y se quede más cremoso.
 
 
Trucos / Consejos / Variaciones
  • servir acompañado de un chorrito de puré de frambuesa o de la fruta que hayáis usado.
  • el puré de frambuesa que usé es comprado, pero podéis hacer un puré casero de la fruta que queráis y utilizarlo. También vale cualquier mermelada.
  • no es recomendable usar quesos tipo "light" para quitarle calorías al asunto, ya que lo importante para que quede cremoso y no cristalice es la grasa.
  • si tenéis un licor que pegue con el sabor también le podéis añadir un chorrito para darle más "gracia". En el caso de este helado, por ejemplo, un licor de frambuesa o de fresa. En ese caso, el helado ya no sería apto para niños, ya que no pierde la graduación.
 
Ya veis que más fácil no puede ser. Mezclar, batir y congelar. Y ya. Helado casero y más rico que cualquier helado comprado. Palabrita.
 
Espero que os animéis a probarlo y me contéis vuestra experiencia.  Aunque estéis de vacaciones o en la playa, no os va a costar nada. Y si andáis trabajando, os va a venir de maravilla daros un pequeño homenaje en forma de helado ;)
 
Muás
 

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jueves, 11 de julio de 2013

Helado de mascarpone y Baileys (sin heladera y sin huevo)

No tenéis excusa para no probar aunque sea un helado casero este año.

 
Este helado es tan fácil de hacer que os va a parecer mentira. No hace falta usar una heladera.
 
Tampoco vais a tener que estar sacando el helado del congelador cada hora para removerlo para que no cristalice.

Ni necesitáis "chuminadas" tipo el azúcar invertido.
 
Ni tenéis que hacerlo calentando al fuego las yemas de los huevos y montando las claras. Vamos, es que ni siquiera lleva huevo.

 
Cuatro ingredientes y 2 minutos es todo lo que necesitáis para prepararlo.
 
Hombre, y esperar a que congele unas 6 horas.
 
 
Últimamente no veo más que helados por todos los blogs. Y me estaba resistiendo, no por nada, simplemente por esa "manía" de llevar la contraria que tengo siempre. Pero luego llegó de repente el verano (aquí pasamos de estar con edredón a achicharrarnos en cuestión de dos días) y me moría de ganas de comer helado.
 
Y si era hecho por mí mejor.
 
 
Me puse a buscar un montón de recetas, pero muchas de ellas usaban heladera. Y ese es un trasto que sí que me niego rotundamente a comprármelo. A ver, no es que no la vea práctica (aunque si viviera en un lugar en el que el verano dura más de dos semanas, mejor), pero es que es "físicamente" imposible.
 
Ya no es que no me entre en los armarios de la cocina (que tampoco), ¡¡¡¡es que no me entra en el  congelador!!!!!!
 
 
Y aquí me asalta una duda: ¿qué clase de congeladores tiene la gente que tiene heladera? Yo tengo una nevera/congelador más ancha de lo normal pero la tengo llena. Llena hasta el punto que rechazo tuppers de mi madre porque ya no me entra nada más!!!!!! ¿Realmente tenéis tanto sitio como para que os entre ese cacharro?

 
En fin, que me desvío...
 
Después de descartar las recetas con heladera, las siguientes que descarté fueron las que implicaban estar pendiente del helado durante horas. No niego que quede un helado estupendo. Pero tener que estar cada media hora o cada hora durante mínimo tres horas sacando el helado del congelador para removerlo con el fin de que no cristalice... No sé, creo que la recompensa no me merece la pena tanto sacrificio. Sí, sí, es cuestión de vagancia y dejadez, porque realmente ahora y hasta septiembre estoy "de vacaciones", con lo que podría permitirme hacerlo...pero no!
 
 
¡¡¡¡Así que menos mal que encontré esta receta!!!! Porque ya me veía yo que mi ánimo inicial de hacer por fin helado casero se iba derritiendo poco a poco como un ídem a pleno sol estos días.
 
No me enrollo más, que mira que soy cansina!!
 
 

HELADO DE MASCARPONE Y BAILEYS

Inspiración: un "tuneado" de esta receta.
Dificultad: incluso si no sabéis freír un huevo podréis hacerla.
Tiempo de preparación: 2 minutos.
Congelador: mínimo 6 horas.
Cantidad: da como para 0,5 l. de helado.
 
Ingredientes
  • 250g. de queso Mascarpone
  • 100 ml. de nata para montar (mín. 35% materia grasa)
  • 100 g. de azúcar
  • 50 ml. de Baileys

Preparación
 
Ponemos todos los ingredientes en un bol. Batimos con la batidora de varillas hasta que forme una crema espesa, como la nata montada.
 
 
Ponemos en un recipiente apto para el congelador (en mi caso un tupper), cubrimos con papel film y congelamos mínimo 6 horas.

Sacar 10 minutos antes de consumir para que se quede cremoso. Si acompañáis una bola de este helado al café es ya el no va más!
 
 
Trucos / Consejos / Variaciones
 
  • La cantidad de Baileys es al gusto, dependiendo de lo fuerte que os guste. Con esta cantidad, queda un helado muy suave. Eso sí, no es apto para menores, pues no desaparece el alcohol del Baileys.
  • La base es el helado de Mascarpone. A partir de ahí podéis hacer el helado del sabor que queráis. Yo lo quería hacer de Baileys, pero podéis añadirle el sabor que queráis o dejarlo así solo.
  • Cuanto mejor batido esté, es decir, cuanto más aire tenga, más cremoso quedará. Cuidado de no pasaros tampoco batiendo para que no se baje y se licúe.

Qué me decís, ¿os vais a animar a probarlo? No os podéis quejar de lo fácil que es!!! Lo único que no es es ligero, pero para que quede cremoso un helado tiene que llevar bien de grasa...

Bueno, pues me "despido", que el lunes me voy de vacaciones!!!!!!!! Si ya hace un tiempo que me seguís, sabréis que a mí eso de la vida contemplativa y descansar y relajarse en la playa no me va... De hecho nos vamos a recorrer el Danubio en bici. Bueno, sólo la mitad, que tenemos 15 días y no nos daban para hacer los 2.400km que tiene de recorrido!! Así que nos vamos desde el nacimiento en Alemania hasta Budapest, pasando por Viena, Bratislava,... ^_^ El año pasado tocó la Toscana en bici. Y que conste que no me gusta nada irme de vacaciones en julio!!!! Acostumbrada siempre a septiembre, que es justo cuando todo el mundo vuelve...pero este año ha cuadrado así! Y no me voy a quejar que yo por lo menos puedo irme de vacaciones aunque sea a lo "perroflauta".

Pero no os penséis que vais a estar 15 días sin mí, nooooooo. Voy a intentar dejar programadas tres entradas (espero), dos recetas y un tutorial. Así no corto el ritmo del blog. Guardadme bien el "rinconcito" ;)

Muás