Hoy os traigo una receta perfecta: fácil, rápida, fresquita y para darse el gustazo uno solo...o compartir en pareja!
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lunes, 15 de junio de 2015
lunes, 8 de junio de 2015
Cupcakes de café con crema de Baileys
Madre mía, ¡cuánto tiempo sin hacer cupakes! Concretamente desde que hice estos de chocolate blanco con galletas Speculoos (ay oma qué ricos!!). Anda que no ha llovido, nevado y de todo desde entonces...
Estos pastelitos tuvieron su mega "boom" hasta hace no poco y parece que ya están sufriendo el bajón típico que viene después de ponerse algo de moda y aparecer hasta en la sopa. Pero oye, no por ello hay que dejarlos de lado, ya que para ocasiones especiales son muy apañados y, sobre todo, súper versátiles en cuanto a combinaciones de sabores se refiere.
martes, 31 de marzo de 2015
Pastel inteligente de Nutella y Baileys
Justo antes de empezar mis vacaciones de Semana Santa (por fiiiiiiiiin!!!!!!!), os dejo esta receta que seguro habéis visto muchas veces en su versión clásica.
Ya tenía yo ganas de preparar este pastel!! Desde que lo ví por primera vez, hace ya un par de años, me entró la curiosidad. Pero como hubo un momento en el que lo veía hasta en la sopa, pues como se me pasaron un poco las ganas.
Después llegó su versión con cacao, café y Baileys, que podéis ver aquí. Ahí ya sí que supe que tenía que probarla. Pero me pasó un poco más de lo mismo, de repente la blogosfera se llenó de versiones copias de la misma.
A mí lo que me gusta es tratar de ser original. Hacer recetas que no estén demasiado vistas, o a las que son más típicas o más conocidas tratar de darles otro enfoque u otra presentación. Así que lo de preparar ese pastel cuando se veía por todas partes pues no me motivaba mucho.
El caso es que el otro día no sé por qué me acordé de él, de la versión de chocolate, y pensé que ya era hora de hacerlo. Pero no esa versión, ni la clásica. Demasiado típicas ya. ¿Y si probaba con alguna otra combinación?
Vale, sí, Nutella y Baileys no parece muy distinta... ¡pero es que me encanta usar el Baileys! Sí, y berbérmelo también.
En principio sólo iba a usar eso, pero me dio miedo que la masa quedara demasiado líquida y no lograr las tres capas. Así que para compensar un poco se me ocurrió usar la Nutella, que pega con todo ;)
Pero bueno, que a estas alturas del post (y de la vida), ¿aún no sabéis de qué va este pastel inteligente?
También lo llaman tarta mágica, según los idiomas. Su peculiaridad reside en que, con una misma masa, se logra un pastel con 3 capas distintas y 3 texturas bien diferenciadas. La parte de abajo queda compacta, tipo pudin. La del medio tiene una textura más tipo flan, blandita. Y la capa superior es como un bizcocho.
En mi caso, la capa de bizcocho me ha quedado bastante finita, quizá porque tenía que haber llenado más el molde. Pero en las fotos podéis apreciar perfectamente las 3 capas, siendo la de tipo flan la más gruesa.
Qué os voy a decir...que nos ha encantado!!!! En la boca se deshace, es muy fresquito y el sabor combinado del Baileys con la Nutella es pecado mortal.
PASTEL INTELIGENTE DE NUTELLA Y BAILEYS
Inspiración: esta receta del blog Kanela y Limón.
Dificultad: bastante asequible para todos los públicos.
Tiempo de preparación: 20 minutos.
Cocción: 50 minutos en total (10 minutos a 180ºC y 40 minutos a 160ºC).
Ingredientes
- 4 huevos
- 500 ml. de leche tibia
- 125 g. de mantequilla
- 180 g. de azúcar
- 100 g. de harina
- 3 cucharadas hermosas de Nutella
- un chorrito de Baileys (al gusto)
Preparación
1.- Precalentemos el horno a 180ºC.
2.- Separamos las yemas de las claras. Derretimos la mantequilla en el microondas y la dejamos templar.
3.- Batimos las yemas junto con el azúcar, hasta que quede una crema espumosa. Añadimos la mantequilla derretida (que no esté caliente) y mezclamos bien.
4.- En un vaso de leche (que cogeremos de los 500 ml.) mezclamos la Nutella y el Baileys. Mezclamos este vaso con el resto de la leche y la añadimos a la masa. Por último añadimos la harina y batimos hasta integrar.
5.- Montamos las claras a punto de nieve y las mezclamos con la masa, con movimiento envolventes, de abajo arriba, para que no se nos baje la preparación.
6.- Encamisamos un molde (engrasar con aceite o mantequilla y enharinar un poco) y vertemos en él la mezcla.
7.- Horneamos a 180ºC durante 10 minutos. Bajamos a 160ºC y horneamos durante 40 minutos más. Comprobamos que está hecho pinchando en el centro con un palillo y tiene que salir limpio.
8.- Para servir, esperar a que se enfríe y cortar en porciones.
Trucos / Consejos / Variaciones
- las claras hay que montarlas justo al final para que no se bajen.
- es muy difícil desmoldarlo, ya que es bastante frágil, por eso es mejor cortar en porciones y servir.
- no sube en el horno. A mí me ha salido la capa de bizcocho muy fina porque llené el molde sólo hasta 2/3 de su capacidad (la costumbre de los bizcochos...) por miedo a que subiera, pero podéis llenarlo hasta casi el borde porque no sube. Así lograréis que la capa de bizcocho sea más gruesa.
- no os asustéis al ver que la mezcla que metéis al horno es líquida. Luego en el horno le saldrán las tres capas.
- para hacer la versión clásica, mezclar con la leche esencia de vainilla.
- podéis hacerlo con los sabores que queráis, siempre que mantengáis las proporciones y el orden de la receta.
- el sabor del Baileys no se nota y el alcochol se evapora durante el horneado, con lo que lo pueden comer los niños.
Si tenéis vacaciones, ¡disfrutadlas! Si no, disfrutad los días festivos! Por lo menos ya estamos en primavera y ya tenemos horario de verano, ¡¡yujuuuuuuuuuuuuuu!! Yo me voy para el sur, a ver si así recordamos un poco lo que es el sol y el no tener que usar abrigo ;)
Muás
Iratxe
domingo, 25 de enero de 2015
Bizcocho de Baileys (sin huevo). El Asalta Blogs.
Anda, que me ha dado a mí por los bizcochos últimamente... ¡Qué pesada! Y además, bizcochos con glaseado por encima, para ser súper original. Pero esta vez le he cambiado la forma, eeee, que soy lo más de la originalidad! ;p
Es que con esta semana tan invernal que hemos tenido, se agradece tener un bizcocho para untarlo en una taza de café humeante. O con chocolate calentito.
jueves, 29 de mayo de 2014
Baileys casero a lo Frank Sinatra
Una manera facilísima de poder disfrutar de nuestro propio Baileys (o crema de whisky) en versión casera.
No, no es que Frank Sinatra hiciera su propio Baileys con esta receta.
No, tampoco es que esta fuera su bebida favorita. Puede que el whisky a secas sí...pero no me lo imagino bebiendo Baileys, no sé por qué.
Entonces, ¿por qué digo que es Baileys a lo Frank Sinatra? Pues porque la receta la he hecho un poco "My way", a mi manera. Vale, sí, chiste malo. Malísimo.
jueves, 11 de julio de 2013
Helado de mascarpone y Baileys (sin heladera y sin huevo)
Este helado es tan fácil de hacer que os va a parecer mentira. No hace falta usar una heladera.
Tampoco vais a tener que estar sacando el helado del congelador cada hora para removerlo para que no cristalice.
Ni necesitáis "chuminadas" tipo el azúcar invertido.
Ni necesitáis "chuminadas" tipo el azúcar invertido.
Ni tenéis que hacerlo calentando al fuego las yemas de los huevos y montando las claras. Vamos, es que ni siquiera lleva huevo.
Cuatro ingredientes y 2 minutos es todo lo que necesitáis para prepararlo.
Hombre, y esperar a que congele unas 6 horas.
Últimamente no veo más que helados por todos los blogs. Y me estaba resistiendo, no por nada, simplemente por esa "manía" de llevar la contraria que tengo siempre. Pero luego llegó de repente el verano (aquí pasamos de estar con edredón a achicharrarnos en cuestión de dos días) y me moría de ganas de comer helado.
Y si era hecho por mí mejor.
Me puse a buscar un montón de recetas, pero muchas de ellas usaban heladera. Y ese es un trasto que sí que me niego rotundamente a comprármelo. A ver, no es que no la vea práctica (aunque si viviera en un lugar en el que el verano dura más de dos semanas, mejor), pero es que es "físicamente" imposible.
Ya no es que no me entre en los armarios de la cocina (que tampoco), ¡¡¡¡es que no me entra en el congelador!!!!!!
Y aquí me asalta una duda: ¿qué clase de congeladores tiene la gente que tiene heladera? Yo tengo una nevera/congelador más ancha de lo normal pero la tengo llena. Llena hasta el punto que rechazo tuppers de mi madre porque ya no me entra nada más!!!!!! ¿Realmente tenéis tanto sitio como para que os entre ese cacharro?
En fin, que me desvío...
Después de descartar las recetas con heladera, las siguientes que descarté fueron las que implicaban estar pendiente del helado durante horas. No niego que quede un helado estupendo. Pero tener que estar cada media hora o cada hora durante mínimo tres horas sacando el helado del congelador para removerlo con el fin de que no cristalice... No sé, creo que la recompensa no me merece la pena tanto sacrificio. Sí, sí, es cuestión de vagancia y dejadez, porque realmente ahora y hasta septiembre estoy "de vacaciones", con lo que podría permitirme hacerlo...pero no!
¡¡¡¡Así que menos mal que encontré esta receta!!!! Porque ya me veía yo que mi ánimo inicial de hacer por fin helado casero se iba derritiendo poco a poco como un ídem a pleno sol estos días.
HELADO DE MASCARPONE Y BAILEYS
Inspiración: un "tuneado" de esta receta.
Dificultad: incluso si no sabéis freír un huevo podréis hacerla.
Tiempo de preparación: 2 minutos.
Congelador: mínimo 6 horas.
Cantidad: da como para 0,5 l. de helado.
Ingredientes
- 250g. de queso Mascarpone
- 100 ml. de nata para montar (mín. 35% materia grasa)
- 100 g. de azúcar
- 50 ml. de Baileys
Preparación
Ponemos todos los ingredientes en un bol. Batimos con la batidora de varillas hasta que forme una crema espesa, como la nata montada.
Ponemos en un recipiente apto para el congelador (en mi caso un tupper), cubrimos con papel film y congelamos mínimo 6 horas.
Sacar 10 minutos antes de consumir para que se quede cremoso. Si acompañáis una bola de este helado al café es ya el no va más!
Sacar 10 minutos antes de consumir para que se quede cremoso. Si acompañáis una bola de este helado al café es ya el no va más!
Trucos / Consejos / Variaciones
- La cantidad de Baileys es al gusto, dependiendo de lo fuerte que os guste. Con esta cantidad, queda un helado muy suave. Eso sí, no es apto para menores, pues no desaparece el alcohol del Baileys.
- La base es el helado de Mascarpone. A partir de ahí podéis hacer el helado del sabor que queráis. Yo lo quería hacer de Baileys, pero podéis añadirle el sabor que queráis o dejarlo así solo.
- Cuanto mejor batido esté, es decir, cuanto más aire tenga, más cremoso quedará. Cuidado de no pasaros tampoco batiendo para que no se baje y se licúe.
Qué me decís, ¿os vais a animar a probarlo? No os podéis quejar de lo fácil que es!!! Lo único que no es es ligero, pero para que quede cremoso un helado tiene que llevar bien de grasa...
Bueno, pues me "despido", que el lunes me voy de vacaciones!!!!!!!! Si ya hace un tiempo que me seguís, sabréis que a mí eso de la vida contemplativa y descansar y relajarse en la playa no me va... De hecho nos vamos a recorrer el Danubio en bici. Bueno, sólo la mitad, que tenemos 15 días y no nos daban para hacer los 2.400km que tiene de recorrido!! Así que nos vamos desde el nacimiento en Alemania hasta Budapest, pasando por Viena, Bratislava,... ^_^ El año pasado tocó la Toscana en bici. Y que conste que no me gusta nada irme de vacaciones en julio!!!! Acostumbrada siempre a septiembre, que es justo cuando todo el mundo vuelve...pero este año ha cuadrado así! Y no me voy a quejar que yo por lo menos puedo irme de vacaciones aunque sea a lo "perroflauta".
Pero no os penséis que vais a estar 15 días sin mí, nooooooo. Voy a intentar dejar programadas tres entradas (espero), dos recetas y un tutorial. Así no corto el ritmo del blog. Guardadme bien el "rinconcito" ;)
Muás
jueves, 27 de junio de 2013
Triple panna cotta: café, Baileys y tradicional
A simple vista puede parecer una tarta de tres chocolates un poco descolorida, pero no.
La semana pasada, ya os comenté, no tuve tiempo para nada. Era la última semana de trabajo, últimos exámenes (me estoy intentando sacar una FP por libre), médico con mi madre y 4 tartas y 40 galletas que preparar. Y en medio de toda esa vorágine: comida familiar.
Pero no una comida familiar cualquiera, no. Primera vez que nos juntábamos a comer mi novio y yo con su hermana y su marido, sus padres y mi madre. o_O
Siempre haciendo postres para el blog o preparando tartas y demás para otra gente, ¿y no iba a llevar nada de postre a la comida? No era plan.
Pero no tenía tiempo de preparar nada! Así que me dije: algo que se prepare en un plís.
Tenía un brick grande de nata empezado...lo vi claro: panna cotta.
Ya os he dicho muchas veces que me encanta Italia y todo lo relacionado con ella. Desde que viví un año en Roma, tengo especial debilidad por todo lo italiano. Y su gastronomía no iba a ser menos. Y sus postres menos aún!jejeje.
En ese país hay una bollería y unos postres que son, de verdad, para perder el sentido.
Y unos de mis postres favoritos es, sin duda, la panna cotta. No hay cosa más sencilla de hacer que este postre y está buenísimo. Además permite hacer muchísimas versiones y combinaciones de sabores que hacen que no sea para nada aburrido.
Ya os enseñé cómo presentar una panna cotta tradicional de manera original en un huevo de chocolate y esta vez os traigo otra versión de este postre.
La semana pasada, ya os comenté, no tuve tiempo para nada. Era la última semana de trabajo, últimos exámenes (me estoy intentando sacar una FP por libre), médico con mi madre y 4 tartas y 40 galletas que preparar. Y en medio de toda esa vorágine: comida familiar.
Pero no una comida familiar cualquiera, no. Primera vez que nos juntábamos a comer mi novio y yo con su hermana y su marido, sus padres y mi madre. o_O
Siempre haciendo postres para el blog o preparando tartas y demás para otra gente, ¿y no iba a llevar nada de postre a la comida? No era plan.
Pero no tenía tiempo de preparar nada! Así que me dije: algo que se prepare en un plís.
Tenía un brick grande de nata empezado...lo vi claro: panna cotta.
Para que no fuera la panna cotta clásica, se me ocurrió hacerla de Baileys. Al final hice mitad de Baileys y mitad tradicional. Y para aprovechar los recortes de bizcocho que tenía, pensé en hacerle una base de bizcocho.
Y no sé si fue una pifiada o una genialidad: puse migas de bizcocho en el fondo y claro, al añadir la panna cotta líquida, se mezcló todo. Pero quedó buenísimo!!!!!
No tuve ni tiempo de hacerle fotos, así que quería repetir la receta para compartirla con vosotr@s , porque me parecía muy egoísta quedármela sólo para mí.
Pero cuando me iba a poner a reproducirla, de repente me vino un antojo de un café cortado con Baileys y hielo. En verano me encanta tomar este café por la tarde y al sacar la botella de Baileys se me antojó (no porque haga calor, que aquí últimamente sol sí, pero de 19ºC no subimos ni por casualidad!).
Y se me iluminó: "¿y si hago la versión postre de este café?"
Y eso es lo que os traigo hoy: una triple panna cotta de café, Baileys y la tradicional de vainilla.
En vez de poner bizcocho como base, se lo puse encima para decorar junto con una hoja de chocolate, porque quedaba sino muy sosete todo. Pero os lo podéis ahorrar, lo rico es comer la panna cotta con sus tres sabores que combinan a la perfección.
Además se toma fresquito (ideal si allí donde estáis hace calor) y no hace falta encender el horno para hacerlo (también ideal si tenéis la suerte de que donde estáis haga calor).
PANNA COTTA DE CAFÉ, BAILEYS Y VAINILLA
Inspiración: Italia
Dificultad: que no se nos mezclen las tres capas.
Tiempo de preparación: 5 minutos por color.
Reposo: mínimo 4 horas, mejor de un día para otro.
Cantidad: 8 vasitos.
Ingredientes
- 600 ml. de nata
- 100 ml. de café preparado (del que tomáis para desayunar)
- 100 ml. de Baileys
- 300 g. de azúcar (o un poco menos)
- 9 hojas de gelatina
- 3 cucharadas de azúcar vainillado
Preparación de la panna cotta de café
Ponemos 3 hojas de gelatina a hidratar en agua fría unos 10 minutos.
En un cazo al fuego ponemos 200 ml. de nata, 100 g. de azúcar y una cucharada de azúcar vainillado. Removemos para que el azúcar se disuelva.
Cuando rompa a hervir retiramos del fuego y añadimos los 100 ml. de café.
Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos a la preparación, revolviendo para que se disuelvan y se mezcle todo bien.
Vertemos la mezcla en los vasitos que tengamos preparados.
Preparación de la panna cotta de Baileys
Ponemos 3 hojas de gelatina a hidratar en agua fría unos 10 minutos.
En un cazo al fuego ponemos 200 ml. de nata, 100 g. de azúcar y una cucharada de azúcar vainillado. Removemos para que el azúcar se disuelva.
Cuando rompa a hervir retiramos del fuego y añadimos los 100 ml. de Baileys.
Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos a la preparación, revolviendo para que se disuelvan y se mezcle todo bien.
Dejamos templar un poco antes de verter la mezcla sobre la base de café. Hay que hacerlo con mucho cuidado para que la capa de abajo no se rompa ni se disuelva.
Preparación de la panna cotta de vainilla
Ponemos 3 hojas de gelatina a hidratar en agua fría unos 10 minutos.
En un cazo al fuego ponemos 200 ml. de nata, 100 g. de azúcar y una cucharada de azúcar vainillado. Removemos para que el azúcar se disuelva. Se podría hacer añadiendo una vaina de vainilla a infusionar. Luego simplemente habría que colar la mezcla antes de añadirle la gelatina.
Cuando rompa a hervir retiramos del fuego.
Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos a la preparación, revolviendo para que se disuelvan y se mezcle todo bien.
Dejamos templar un poco y ya podemos verter la preparación sobre la panna cotta de Baileys.
Esperamos a que se temple a temperatura ambiente y después la pasamos a la nevera. Tiene que estar mínimo 4 horas, pero queda mejor cuajada y con más sabor de un día para otro.
Sacar 10 minutos antes de servir y decorar al gusto.
Trucos / Consejos
Para que las tres capas de panna cotta se queden bien diferenciadas, hay que tener mucho cuidado a la hora de verter una sobre la otra. Cuanto más fría esté la base y menos caliente la preparación que vamos a verter, mejor.
Podéis sumergir el tarro en agua fría mientras estáis preparando la siguiente capa, para que vaya cuajando y esté más duro.
La panna cotta que vamos a verter encima, es mejor que haya perdido calor, pero no tanto como para que ya haya empezado a cuajar.
Aún así es probable que se os mezcle un poquito. Pero mientras no se mezclen los bordes, que son los que se ven, no pasa nada.
Siempre podéis hacer una de las capas, o dos,... O darle el sabor que queráis, esa es la magia de la panna cotta, que la podéis personalizar hasta lo que queráis! ^_^
Espero que os haya gustado!! Yo me acabo de merendar uno de los vasitos que quedaban, buenísimo!
Muás
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