* Para no perderos ninguna entrada nueva, la nueva dirección del blog es Ni Blanco Ni en Botella
Mostrando entradas con la etiqueta helado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta helado. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de julio de 2016

Polos tricolor: té verde con maracuyá, yogur de melocotón y frutos rojos


Unos polos coloridos, buenísimos y además súper ligeros!! 

¿Qué me diríais si os dijera que, además, no tienen ni 5 calorías cada uno? ¡¡Perfectos para refrescarnos este verano sin dejar de cuidarnos!!


La verdad es que los polos dan mucho juego, ya que los podemos preparar de infinidad de sabores y son sencillísimos de preparar. Simplemente necesitamos un molde para polos y nuestra imaginación.

Podemos usar frutas, yogures, diferentes bebidas,... Por ejemplo, podéis preparar vuestra receta favorita de batido y luego congelarlo. Es una manera ideal de tomar fruta ahora en verano o de dar fruta a los más peques de la casa.

Si además combinamos sabores y colores, quedan de lo más llamativos y apetecibles!


Los polos que os traigo hoy tienen tres sabores: el de arriba es té verde con maracuyá, el del medio es yogur de melocotón con trocitos y el rojo es infusión de frutos rojos.

El té verde con maracuyá es de unas infusiones especiales de la marca Pompadour, que son para preparar con agua fría. Vamos, ideales para el veranito! Y lo de frutos rojos también es una infusión, que la podéis preparar en caliente y luego simplemente dejar que se enfríe del todo antes de verter en el molde.


Las infusiones frías venían en la Degustabox de este mes y me pareció una manera muy buena de usarlas. Ya que se preparan en frío, pues las congelo! ;)

Si vosotros también queréis recibir la caja Degustabox en vuestra casa todos los meses, sólo tenéis que daros de alta en su página web. Si al hacerlo introducís el código SUQS4, podréis conseguir la primera caja por 9,99€ en lugar de los 14,99€ que cuesta normalmente. ¡¡Merece la pena!! Pasaos por su Facebook, su Twitter o su Instagram para ver las recetas que comparten y los productos que os podéis encontrar.

Este mes ha venido lleno de cosas ricas: Donettes, palmera y caña de Qe!, las infusiones, Ligeresa, vinagre de módena,...


POLOS TRICOLOR


Inspiración: yo misma.
Dificultad: ultra fácil.
Tiempo de preparación: 5 minutos + 30 minutos de reposo entre cada capa.
Reposo: mínimo 4 horas.
Cantidad: 4 polos.

Ingredientes

  • 2 bolsitas de té verde con maracuyá (estas de aquí)
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 yogur con trocitos de melocotón (el mío era de soja)
  • 1 bolsita de infusión de frutos rojos
  • 2 vasos de agua

Preparación


1.- Ponemos a infusionar las dos bolsitas de té verde con maracuyá en un vaso de agua. Como son especiales para agua fría, no hace falta calentar ni hervir el agua.

2.- Pasados 5 minutos, retiramos las bolsitas y añadimos el azúcar. Movemos bien para que se disuelva.

3.- Vertemos el té en los moldes para polos, 1/4 del líquido en cada molde. Metemos al congelador mínimo 30 minutos.

4.- Pasado ese tiempo, sacamos del congelador y comprobamos que se ha endurecido (por lo menos que tenga una costra en la parte superior). Repartimos el yogur entre los 4 moldes y volvemos a meter al congelador 30 minutos.

5.- Ponemos a infusionar la bolsita de frutos rojos. Si es una infusión de estas frías, en agua fría sin más durante 5 minutos. Si es una infusión caliente, hervimos el agua y ponemos a infusionar 5 minutos. Dejamos que se enfríe y a continuación a la nevera para que se termine de enfriar. De lo contrario, nos derretiría la capa inferior.

6.- Comprobamos que la capa de yogur ya ha empezado a congelarse y vertemos encima la infusión de frutos rojos.

7.- Ponemos la tapa con el palito, presionando para que se clave un poco en la capa de yogur también. 

8.- Congelamos durante al menos 4 horas para que se congele bien del todo.



Trucos / Consejos / Variaciones

  • se pueden usar infusiones de las de toda la vida, las de hacer en caliente. En ese caso, infusionamos en caliente y luego dejamos enfriar en la nevera.
  • aunque en las bolsitas de té pone que no necesitan azúcar, os recomiendo que le echéis un poco, porque si no el sabor a té es fuertecillo y no pega en un polo dulce.
  • podéis usar cualquier tipo de yogur y de infusiones, jugando a combinar sabores como más os guste.
  • es posible usar bebidas ya preparadas también.
  • también podéis utilizar fruta fresca, haciendo un puré con ella y congelándola.
  • si no tenéis moldes para polos, podéis usar recipientes de yogures, por ejemplo, y clavarles un palito de madera. 

Ya veis qué fácil es hacer unos polos caseros, super sanos, ricos y refrescantes. No tienen ninguna complicación y además nos permiten jugar un montón con los sabores y los colores. ¡¡Ideales para refrescarnos este verano sin dejar de cuidarnos!! Y para engañar a los peques de la casa a tomar fruta ;)

Muás
Iratxe

jueves, 31 de julio de 2014

Cuencos de galleta para helado...¡o lo que sea!

Porque comer helado o postre mola, pero poder comerse el recipiente también mola más!!


Sí, para hacer estos cuencos hay que encender el horno, ¡qué le vamos a hacer! Pero hay que pensar que estos cuencos nos van a servir para presentar nuestros postres de una forma diferente y original, además de comestible, y que lo que podemos poner dentro es un helado bien fresquito.

miércoles, 23 de julio de 2014

Polos de cheesecake con frambuesas

O lo que es lo mismo, polos de tarta de queso, para que nos entendamos todos ;)


Creo que ya os he hablado alguna vez de mi adicción a todo lo que lleva queso y al queso en general. Mi postre favorito es, y siempre será, la tarta de queso. No tiene rival que le haga sombra. Da igual lo mucho que me puedan gustar otras cosas, la tarta de queso tiene el trono asegurado.

Y me gusta en cualquiera de sus versiones: la clásica, al horno, versión helado, versión vasito, con mermelada, sin ella, con chocolate, con philadelphia, con mascarpone,... 


miércoles, 11 de junio de 2014

Polos de chocolate blanco con cookies de brownie

Tardaréis menos en prepararlos que en leer el nombre completo...y menos aún en devorarlos!


...No estaba muerta, que estaba de parranda....

Además de verdad! De parranda y trabajando muchísimo! Menudas últimas dos semanas he tenido...¡y aún me queda! Pero parece que estoy ya un poco más relajada, con lo cual mi cuerpo ha decidido que ahora que tiene más tiempo lo mejor es pillarse un trancazo de manual y que me duela la garganta.


lunes, 12 de agosto de 2013

Helado de mascarpone, Philadelphia y frambuesa (sin heladera, sin huevo)

O lo que viene siendo lo mismo: un pecado mortal.

 
Parece que le estoy cogiendo el gustillo a esto de hacer helado en casa. Y eso que no tengo heladera, ni Kitchen Aid ni ná! Yo lo hago todo "a pelo" ;P

Desde que hice este helado de mascarpone y Baileys me quedé enamorada de lo fácil que fue hacerlo y lo más fácil aún que fue comerlo...
 
 
Y la inspiración para esta receta me vino en la bici. Sí, en esas vacaciones "de locos" que hacemos mi novio y yo. Un día mientras pedaleaba con los "estupendos" 35ºC que hacía, me acordé del helado de Baileys. Y pensé: si se puede hacer con queso mascarpone, se podrá hacer con queso Philadelphia, ¿no? O mejor aún, se podrán juntar los dos en un súper helado!!
 
Así que lo intenté. ¡¡Maldita la hora!! No he comido un helado más bueno en mi vida!!!! Ha volado. Estoy deseando volverlo a hacer de hecho. Quiero echarle otro tipo de fruta. O de chocolate. O de.... Ayyyyy, pero por qué tenía que estar tan bueno!!!!!! En fin...
 
 
Lo bueno de aquella receta y de esta, es que no necesitan ninguna herramienta extra, ni material o ingrediente raro ni tampoco necesitan nuestra atención para estar pendientes de remover la mezcla cada media hora.
 
Tan fácil como mezclar, congelar y comer.
 
Listo.

 
Otra de las ventajas de este helado (y del otro): no lleva huevo. Con lo cual, los alérgicos o intolerantes al huevo se pueden poner las botas sin miedo. El único fallo que tiene es que no  lo pueden disfrutar los intolerantes a la lactosa, porque de eso, me temo, lleva un montón.
 
¿Más ventajas? Tanto la otra receta como esta se pueden tomar como recetas base. De ahí ya cada uno puede darle el toque que quiera y añadirle los sabores que más le gusten. En la otra ocasión fue con Baileys, en esta con frambuesa. Pero cualquiera de las dos recetas base permiten cualquier sabor.
 
 
Como ya sabéis (y sino pues os lo cuento), los helados necesitan algunas características para no cristalizar cuando los metemos al congelador:
  • usar una heladera, la cual bate la masa durante un tiempo y la vuelve más cremosa.
  • azúcar invertido, que es un ingrediente que al añadirlo a la masa impide que ésta cristalice en el congelador.
  • al meter la masa en el congelador, sacarla cada media hora durante las dos primeras horas al menos, para removerla y así deshacer los cristales de hielo que se hayan podido formar.
  • añadir a la preparación alcohol (por ejemplo Baileys).
  • usar mezclas que tengan suficiente cantidad de grasa, lo cual hace que sean más cremosas y sea más difícil que cristalicen.
Probablemente haya más opciones o tengan una explicación mejor que la que yo os he dado. Pero no soy una experta ni mucho menos en helados.
 
 
En el caso de este helado, el queso mascarpone y el queso Philadelphia le aportan ya suficiente cantidad de grasa como para hacer que eso no cristalice ni queriendo. Por si fuera poco, también lleva algo de nata... Por eso está tan bueno, ¡¡porque es una bomba!! La mitad de la preparación me la comí antes de que llegara al congelador, no os digo más.
 
 

HELADO DE MASCARPONE, PHILADELPHIA Y FRAMBUESA

Inspiración: idea propia
Dificultad: conseguir que la preparación llegue al congelador sin comérosla antes.
Tiempo de preparación: 5 minutos.
Congelación: 6 horas mínimo.
Cantidad de helado: os saldrán como unos 750-800 ml.
 
Ingredientes
  • 250 g. de queso mascarpone
  • 250 g. de queso Philadelphia (o similar, que no voy a comisión con la marca ;P)
  • 200 ml. de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 150 g. de azúcar
  • puré de frambuesa (a ojo o al gusto)
 
Preparación
 
Ponemos todos los ingredientes menos el puré de frambuesa en un recipiente grande. Batimos con las varillas hasta conseguir una preparación muy cremosa. Queda más o menos como si hubiéramos montado nata.
 
Añadimos el puré de frambuesas (o del sabor que queráis) a cucharadas. Aquí a ojo o según cuánto sabor queráis darle. Yo añadí unas 6 cucharadas. Batimos un poco para que se reparta bien. Añadimos otro par de cucharadas más pero mezclando un poco con una cuchara a grosso modo, para que queden zonas con más cantidad.
 
Pasamos la mezcla a un tupper o recipiente que se pueda meter al congelador. Tapamos con film transparente. Congelamos durante un mínimo de 6 horas.
 
A la hora de consumir, mejor sacarlo unos 15 minutos antes para que se ablande un poquito y se quede más cremoso.
 
 
Trucos / Consejos / Variaciones
  • servir acompañado de un chorrito de puré de frambuesa o de la fruta que hayáis usado.
  • el puré de frambuesa que usé es comprado, pero podéis hacer un puré casero de la fruta que queráis y utilizarlo. También vale cualquier mermelada.
  • no es recomendable usar quesos tipo "light" para quitarle calorías al asunto, ya que lo importante para que quede cremoso y no cristalice es la grasa.
  • si tenéis un licor que pegue con el sabor también le podéis añadir un chorrito para darle más "gracia". En el caso de este helado, por ejemplo, un licor de frambuesa o de fresa. En ese caso, el helado ya no sería apto para niños, ya que no pierde la graduación.
 
Ya veis que más fácil no puede ser. Mezclar, batir y congelar. Y ya. Helado casero y más rico que cualquier helado comprado. Palabrita.
 
Espero que os animéis a probarlo y me contéis vuestra experiencia.  Aunque estéis de vacaciones o en la playa, no os va a costar nada. Y si andáis trabajando, os va a venir de maravilla daros un pequeño homenaje en forma de helado ;)
 
Muás
 

Image and video hosting by TinyPic
 

jueves, 11 de julio de 2013

Helado de mascarpone y Baileys (sin heladera y sin huevo)

No tenéis excusa para no probar aunque sea un helado casero este año.

 
Este helado es tan fácil de hacer que os va a parecer mentira. No hace falta usar una heladera.
 
Tampoco vais a tener que estar sacando el helado del congelador cada hora para removerlo para que no cristalice.

Ni necesitáis "chuminadas" tipo el azúcar invertido.
 
Ni tenéis que hacerlo calentando al fuego las yemas de los huevos y montando las claras. Vamos, es que ni siquiera lleva huevo.

 
Cuatro ingredientes y 2 minutos es todo lo que necesitáis para prepararlo.
 
Hombre, y esperar a que congele unas 6 horas.
 
 
Últimamente no veo más que helados por todos los blogs. Y me estaba resistiendo, no por nada, simplemente por esa "manía" de llevar la contraria que tengo siempre. Pero luego llegó de repente el verano (aquí pasamos de estar con edredón a achicharrarnos en cuestión de dos días) y me moría de ganas de comer helado.
 
Y si era hecho por mí mejor.
 
 
Me puse a buscar un montón de recetas, pero muchas de ellas usaban heladera. Y ese es un trasto que sí que me niego rotundamente a comprármelo. A ver, no es que no la vea práctica (aunque si viviera en un lugar en el que el verano dura más de dos semanas, mejor), pero es que es "físicamente" imposible.
 
Ya no es que no me entre en los armarios de la cocina (que tampoco), ¡¡¡¡es que no me entra en el  congelador!!!!!!
 
 
Y aquí me asalta una duda: ¿qué clase de congeladores tiene la gente que tiene heladera? Yo tengo una nevera/congelador más ancha de lo normal pero la tengo llena. Llena hasta el punto que rechazo tuppers de mi madre porque ya no me entra nada más!!!!!! ¿Realmente tenéis tanto sitio como para que os entre ese cacharro?

 
En fin, que me desvío...
 
Después de descartar las recetas con heladera, las siguientes que descarté fueron las que implicaban estar pendiente del helado durante horas. No niego que quede un helado estupendo. Pero tener que estar cada media hora o cada hora durante mínimo tres horas sacando el helado del congelador para removerlo con el fin de que no cristalice... No sé, creo que la recompensa no me merece la pena tanto sacrificio. Sí, sí, es cuestión de vagancia y dejadez, porque realmente ahora y hasta septiembre estoy "de vacaciones", con lo que podría permitirme hacerlo...pero no!
 
 
¡¡¡¡Así que menos mal que encontré esta receta!!!! Porque ya me veía yo que mi ánimo inicial de hacer por fin helado casero se iba derritiendo poco a poco como un ídem a pleno sol estos días.
 
No me enrollo más, que mira que soy cansina!!
 
 

HELADO DE MASCARPONE Y BAILEYS

Inspiración: un "tuneado" de esta receta.
Dificultad: incluso si no sabéis freír un huevo podréis hacerla.
Tiempo de preparación: 2 minutos.
Congelador: mínimo 6 horas.
Cantidad: da como para 0,5 l. de helado.
 
Ingredientes
  • 250g. de queso Mascarpone
  • 100 ml. de nata para montar (mín. 35% materia grasa)
  • 100 g. de azúcar
  • 50 ml. de Baileys

Preparación
 
Ponemos todos los ingredientes en un bol. Batimos con la batidora de varillas hasta que forme una crema espesa, como la nata montada.
 
 
Ponemos en un recipiente apto para el congelador (en mi caso un tupper), cubrimos con papel film y congelamos mínimo 6 horas.

Sacar 10 minutos antes de consumir para que se quede cremoso. Si acompañáis una bola de este helado al café es ya el no va más!
 
 
Trucos / Consejos / Variaciones
 
  • La cantidad de Baileys es al gusto, dependiendo de lo fuerte que os guste. Con esta cantidad, queda un helado muy suave. Eso sí, no es apto para menores, pues no desaparece el alcohol del Baileys.
  • La base es el helado de Mascarpone. A partir de ahí podéis hacer el helado del sabor que queráis. Yo lo quería hacer de Baileys, pero podéis añadirle el sabor que queráis o dejarlo así solo.
  • Cuanto mejor batido esté, es decir, cuanto más aire tenga, más cremoso quedará. Cuidado de no pasaros tampoco batiendo para que no se baje y se licúe.

Qué me decís, ¿os vais a animar a probarlo? No os podéis quejar de lo fácil que es!!! Lo único que no es es ligero, pero para que quede cremoso un helado tiene que llevar bien de grasa...

Bueno, pues me "despido", que el lunes me voy de vacaciones!!!!!!!! Si ya hace un tiempo que me seguís, sabréis que a mí eso de la vida contemplativa y descansar y relajarse en la playa no me va... De hecho nos vamos a recorrer el Danubio en bici. Bueno, sólo la mitad, que tenemos 15 días y no nos daban para hacer los 2.400km que tiene de recorrido!! Así que nos vamos desde el nacimiento en Alemania hasta Budapest, pasando por Viena, Bratislava,... ^_^ El año pasado tocó la Toscana en bici. Y que conste que no me gusta nada irme de vacaciones en julio!!!! Acostumbrada siempre a septiembre, que es justo cuando todo el mundo vuelve...pero este año ha cuadrado así! Y no me voy a quejar que yo por lo menos puedo irme de vacaciones aunque sea a lo "perroflauta".

Pero no os penséis que vais a estar 15 días sin mí, nooooooo. Voy a intentar dejar programadas tres entradas (espero), dos recetas y un tutorial. Así no corto el ritmo del blog. Guardadme bien el "rinconcito" ;)

Muás